jueves, 8 de marzo de 2012


domingo, 4 de marzo de 2012

Humanización de la política

Humanización de la política
Isaac Sandoval Rodríguez

Por correo electrónico se acaba de difundir el ensayo Humanismo primitivo, civilización y humanismo superior, cuya autoría corresponde al investigador social y catedrático Ing. Álvaro Jordán. Novedosa producción teórica que marca la diferencia respecto a las publicaciones cotidianas por su originalidad, la problemática abordada y su singular tratamiento: una manera de leer el desarrollo histórico político de la humanidad con el aplomo del que sabe adonde llegar sin temor ni dubitaciones, comenzando de hechos lejanos hasta llegar a la opinión cada vez más generalizada de encontrarse la globalización en un proceso de crisis terminal, que amenaza las bases del humanismo y la civilización.
De inicio, Álvaro Jordán desvela las incongruencias del marxismo ortodoxo (Marx-Engels) al identificar la comunidad primitiva como propietaria de los medios de producción, sin advertir estos autores que las herramientas primigenias eran de propiedad privada, sin la existencia del comercio ni de la propiedad particular o colectiva. En el salvajismo se introdujo el fuego, el arco y la flecha, para pasar a la barbarie con la alfarería, la domesticación de animales y el cultivo de plantas. Siguiendo a Jordán en este largo periodo aparece el excedente de trabajo, la separación de la sociedad en clases, la configuración del poder, la fundición del hierro para llegar a la civilización con la escritura alfabética.
Y este es el punto nodal del problema planteado en el ensayo, a partir “del poder como la capacidad de influir en los demás para conseguir que hagan lo que este quiere que hagan”. Esto es, desconocer el don que está en el principio del reconocimiento del otro, que viene a ser la génesis del ser social mediante la razón de una economía humana: “Ya sea que si hay que donar para ser, para donar hay que producir”. Dando lugar al poder, a la apropiación del excedente generado por el productor directo durante el feudalismo o las monarquías absolutistas, hasta llegar a la priorización del ser social al margen del individuo, como ocurre en el socialismo real, que ha sufrido su agotamiento y subsiguiente implosión. O por el otro lado, con el capitalismo, que se apropia del excedente productivo bajo los eslóganes de libertad, pero administrando privadamente los resultados.
Por ello, es necesario sustentar lo que siempre ha sido el alma de los pueblos: “La cultura del humanismo que se eleva desde las bases respetando la riqueza de la diversidad, ya sea de los individuos, de la cultura, de las identidades, de las regiones, de las naciones y promover la inclusión complementaria de esa diversidad. O sea, crear la conciencia existencial de la humanidad y la naturaleza, fortaleciendo de esta manera la gestación del humanismo superior como un cambio cualitativo indispensable para la conformación de una nueva era del desarrollo humano y la única alternativa, no catastrófica, para el futuro de la humanidad”.

* Catedrático universitario

martes, 28 de febrero de 2012

El enemigo más grande

El enemigo más grande del País
Por Álvaro Jordán
El enemigo más grande que tiene el país es el centralismo. Como nunca, aprovechado el recordatorio de los 451 años de la fundación de Santa Cruz de la Sierra, el centralismo españolista, desde Santa Cruz, abusando de la ingenuidad de sus dirigencias políticas y de comedidos voceros pensantes, ha lanzado una nueva arremetida mediática, buscando beneficiarse del debilitamiento del verticalismo masista y en la perspectiva de la toma del poder en beneficio del viejo señorío blancoide.
Es indispensable tomar conciencia que el centralismo en sus distintas facetas sólo ha buscado el apropiarse de nuestros territorios y sus riquezas, la explotación de nuestra gente, el achicamiento de nuestros pueblos y si es posible su desaparición como cuando nos invadían los Yupanky y los Guayna Kapak desde las montañas o desde La Paz amenazaban con dar pasaporte a los cruceños para su diáspora.
La política centralista es la responsable del achicamiento de Kandire nativo, el que alcanzaba lo que ahora son los departamentos de Beni, Pando, Santa Cruz, Tarija, la mitad de La Paz , la mitad de Cochabamba, la mitad de Chuquisaca  y mucho más allá de las interminables fronteras de Brasil, Argentina, Paraguay y Perú.
Gracias al valor y sagacidad del Libertador Grigotá y sus valerosos colaboradores Vitaùé, Goligoli y Tendi, defensores de Kandire, a finales de la época precolombina, se preservó su integridad, se fortaleció su dignidad y se conformó la última gran confederación de pueblos libres que existió en Kandire luego de las victoria del Libertador Grigotá y sus heroicos colabradores sobre los ejércitos de Guaina Kapak dirigidos por Guancané, Condorillo, y Turumayo.
Con la invasión española,  el fabuloso Kandire se redujo a lo que fue la Gobernación de Mojos, todavía con todos los retazos, arriba mencionados, que comprenden la actual Bolivia, y más allá de sus fronteras, hasta los límites impuestos por la invasión española, cuya superficie, según Eric Red Taremacua, era de 3.000.000 de Km2; la que fundó el virrey Andrés Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete, el 15 de febrero de 1560, de cuyo resultado un año después, Ñuflo de Chaves fundó su Capital, Santa Cruz de la Sierra, por orden virreinal, en la sierra del Riquió, en Chiquitos.
Este choque cultural fue a su vez el inicio de la lenta conformación de una nueva identidad que no termina de consolidarse. Con Santa Cruz, la serrana y San Lorenzo, entre las nativas chané, chiquitanas, chiriguanas, guarayas, ayoreas y otras, atropelladas por la arrogancia del conquistador nacieron los mancebos de la tierra, herederos del coloniaje, unos incorporados a las élites centralistas y otros desplazados como campesinos y trabajadores capitalinos.
Fueron tres siglos de lucha permanente por preservar la libertad de los pueblos nativos, de chiriguanos, chiquitanos, guarayos y todos los nativos de la cuenca amazónica platense; entre ellos, en la etapa de la conquista, sobresalen los dirigentes de origen chane de la Confederación defensiva contra la invasión española: Vitapué, Tendi y Goligoli, Posteriormente en la época colonial tenemos al Mburuvichaguasu Chindica, quien dirigió la Confederación defensiva entre el 1730 y 1767, el Mburuvichaguazu Guarikaja de la Confederación entre los años 1770 y 1800, épica lucha con miles de héroes anónimos, ocultos por la historiografía centralista, pero  que inspiro a los nuevos defensores del territorio de origen mestizo en la llamada guerra por la Independencia.
En esta etapa se distingue el General Kumbay, protector de la Chiriguanía Libre, quien apoyó al General Belgrano con sus valerosos kereimbas, apoyó al General Arenales y dio protección en sus territorios a los héroes de Santa Cruz: El Colorau Mercado, Cañoto, Tuy Baca y sus aguerridos patriotas. El Mburuvichaguazu Guariyu con sus aguerridos kereimbas fue parte de la victoria de La Florida bajo las órdenes del Coronel Ignacio Warnes y desde la Chiriguanía con un ejército de kereimbas nace el grito libertario del 24 de Setiembre de 1810.
La unidad de hecho, ofrecida por los luchadores de la Chiriguanía Libre, fue desconocida por los nuevos gobernantes del centralismo altiplánico dando inicio a una nueva y despreciable etapa de colonialismo interno, con una agresividad y crueldad desconocida en el coloniaje español. Entre los nombres emblemáticos, de incomparable heroísmo, se encuentran los del Mburuvichaguazu Passana, el Mburuvichaguzu Acaresi, la Mburuvichaguzu Yaguaca. No podemos dejar de mencionar a los nativos de Ibamira, quienes prefirieron la elección del suicidio, lanzándose al precipicio, antes que perder la libertad.
La última Federación defensiva de los nativos estuvo dirigida por Chapiaguazu Tumpa, quien fue derrotado y muerto por las fuerzas del chilenófilo Aniceto Arce, después de una cruenta batalla en Kuruyuky, el 29 de febrero de 1892. Fueron 1000 los guerreros caídos en batalla, y más de 5.000 los ejecutados posteriormente en la persecución de exterminio realizada por el “Ejército Nacional”.
En el sector mestizo patriota surgieron los movimientos dirigidos por el federalista Andrés Ibañez, posteriormente por los Domingos, Ya en el siglo XX, se tiene la defensa de la integración con el ferrocarril, la sublevación del General Callejas, la defensa de las regalías y finalmente el siglo XXI la lacerante invasión de huestes altiplánicas en setiembre de 2008. En resumen son siete veces que ha sido humillado el pueblo cruceño y hollado su territorio con la invasión de hordas kollas y del ejército para imponer el sometimiento a los intereses del centralismo. Ahora el centralismo estatal aimara se apropia de la tierra de nuestros hermanos Ayoreos y Chiquitanos en Tucavaca , de nuestros hermanos guarayos en  San Julián, de nuestros restos Chane en El Choré, de nuestros hermanos chiriguanos en La Chiriguanía y de nuestros hermanos yuracaré en Yapacaní.
Callando esta tragedia cruceña, los voceros del centralismo aprovechan el recordatorio del 461 Aniversario de la fundación de la ciudad de Santa Cruz y pregonan voz en cuello, que la cruceñidad nació en esta fecha, el 26 de febrero de 1561, adoptando la posición tradicional del racismo centralista y  señorial al querer convencernos que Santa Cruz sólo es la ciudad y olvidando que Santa Cruz es un Departamento, heredero de la Gobernación de Mojos, que en esa época tenía por lo menos un millón de nativos, frente a noventa invasores fundadores de la ciudad colonial. La cruceñidad es mucho más que 90 fundadores de la ciudad imperial. Es el territorio, es la Gobernación de Mojos que alcanzaba más allá de las fronteras, pero es todavía más que eso, es Kandire, todos los pobladores de la cuenca amazónica platense que el centralismo desconoce porque no puede aceptar que ellos son los responsables del achicamiento de semejante territorio.
Para concluir hay que decir que el enemigo más grande que ha tenido y tiene el País, es el centralismo y para Santa Cruz, el centralismo españolista, ahora aliado de hecho con el estatizante centralismo aimara para dividir a Santa Cruz.
En las tierras del Libertador Grigotá, 28 de febrero de 2012

jueves, 26 de enero de 2012

La unidad sobre todo

La unidad sobre todo
Por Álvaro Jordán
Después de siglos de lucha de los pueblos nativos, defendiendo su libertad, contra la invasión colonial europea, el coloniaje españolista republicano y ahora, ante las pretensiones colonialistas del estatismo aimara, se ha logrado, por fin, poner la semilla de la unidad de los pueblos de valles y llanos de la cuenca amazónica-platense.
El reconocimiento de la Secretaría Indígena, como representación institucional del Consejo de Pueblos Nativos del Oriente Boliviano, (CIDOB)  en la estructura de la gobernación de Santa Cruz es el paso más importante que se ha dado a lo largo de la historia de este Departamento en beneficio de la unidad de los habitantes de esta importante región y sienta las bases objetivas para la lucha por la defensa de los intereses de los sectores de la región y la libertad de los pueblos marginados por la hegemonía estatista aimara.
Es de esperar que muy pronto este compromiso se haya de reproducir en todos los otros departamentos de Bolivia, ya que la población nativa y mestiza de todo el País está siendo agredida por las pretensiones hegemónicas de la burocracia estatal aimara del gobierno de Evo Morales. Se debe esclarecer que el estatismo aimarista impuesto por el gobierno no compromete a la población aimara del altiplano, ya que el CONAMAQ (Consejo Nacional de Marcas y Ayllus del Qullasuyo) al colocarse en una posición crítica frente al gobierno no lo compromete con el estatismo colonialista.
Es evidente que el nuevo frente de unidad eleva la calidad de la lucha contra el verticalismo estatal al ampliar las conquistas logradas por los pueblos nativos a los espacios de las  mayorías mestizas hasta ahora discriminadas, como es la democracia participativa, la generación de la autoridad desde las bases, el reconocimiento del derecho a la autodeterminación, el derecho a la consulta de las bases ante cualquier pretensión abusiva del gobierno central de aprovecharse de las riquezas locales, a nombre del interés nacional. Cualquier pretensión estatal de apropiarse de las riquezas de los pueblos, incluso las llamadas riquezas estratégicas, no es otra cosa que políticas colonialistas de expoliación de las riquezas regionales, si no se ha consultado previamente la aceptación de los intereses de las bases locales.
La declaración del vicepresidente García, lanzada durante su discurso del 22 de febrero, proclamando que el interés del Estado está por encima del interés local, regional o departamental no es otra cosa que una declaración disgregadora de la unidad del País y como tal debiera ser vista como traición a la Patria, ya que para que la unidad sea sólida no puede asentarse el interés estatal en el abuso de los intereses locales. Es la suma de las parcialidades lo que hace la totalidad, lo opuesto, la totalidad al margen de las parcialidades es imposición despreciable. La aceptación de esta imposición, por afectar la misma a los departamentos, regiones, municipios y territorios nativos, sólo puede interpretarse como una imposición autoritaria de carácter colonial que debe ser rechazada airadamente, siguiendo el ejemplo heroico  de los hermanos nativos del CIDOB. Son los pueblos heroicos, los que  se sacrifican por su derecho a existir, los que sobreviven a las imposiciones del poder.
En las tierras del Libertador Grigotá, 26 de enero de 2012.

jueves, 19 de enero de 2012


viernes, 13 de enero de 2012

Ayni y comercio

JUEVES 29 DE DICIEMBRE DE 2011

Ayni y comercio


En respuesta a un artículo de Álvaro Jordan sobre el "Humanismo..." donde parece confundir la naturaleza del ayni, siguiéndo los equivocados pasos del biólogo D. Temple.

AYNI Y COMERCIO

(TOMADO DE MI LIBRO: EL MODO SOCIAL LIBERTARIO, INÉDITO).

WALTER REYNAGA

 

EL AYNICOMO MÉTODO DE INTERCAMBIO, TAMBIÉN DA LUGAR Y FUNDA SOCIEDAD. PERTENECE AL TIPO DE INTERCAMBIO DECIDIDO POR LAS PERSONAS, NO POR LA AUTORIDAD. VIENE DESDE EL INTERCAMBIO PROPIO DE LA SOCIEDAD FAMILIAR DEFINIDO GENÉTICAMENTE CON LOS PADRES ENTREGANDO ALIMENTO Y CUIDADOS A CAMBIO DEL AFECTO, RECONOCIMIENTO Y AUTORIDAD OTORGADOS POR LA CRÍA. EL AYNI DERIVA DE ESTA RELACIÓN, PERO SE DA EN LOS ÁMBITOS MÁS ALLÁ DE LO FAMILIAR. DONDE UNOS (A) ENTREGAN BIENES Y SERVICIOS ESPONTÁNEAMENTE A OTROS (B), QUE AL NO TENER DERECHOS FAMILIARES (GENÉTICOS) A RECIBIRLOS CONCEDEN A LOS PRIMEROS MAYOR DIGNIDAD, VALÍA, PRESTIGIO SOCIAL Y HASTA PODER EN DESMEDRO DE LA VALÍA Y PRESTIGIO SOCIAL PROPIOS. EN EL PRIMER CIRCUITO DEL AYNI(A) RECIBE BIENES Y SERVICIOS, A CAMBIO ENTREGA A (B) PRESTIGIO Y DIGNIDAD SOCIAL. EL SIGUIENTE CIRCUITO SE DARÁ EN SENTIDO INVERSO, Y MEJOR SI LOS BIENES Y SERVICIOS ENTREGADOS TIENEN MAYOR VALOR, PUES ASÍ NO SOLO QUE (A) RESCATARÁ LA DIGNIDAD CEDIDA, SINO QUE TOMARÁ LA DE (B)DEJANDO PENDIENTE UN CIRCUITO DE AYNI A SU FAVOR.

 

EL BIÓLOGO FRANCÉS, DOMINIQUE TEMPLE, EN LA “DIALÉCTICA DEL DON” CREE VER EN ESTE TIPO DE INTERCAMBIO UN ALGO MUY DISTINTO A LA EXPERIENCIA DE LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL, UNA FORMA RADICALMENTE DISTINTA AL INTERCAMBIO. PERO, OCURRE QUE TEMPLE NO LLEGA A VER LA PRESENCIA DEL INTERCAMBIO EN EL AYNI: LA CONCESIÓN DE PRESTIGIO SOCIAL… A CAMBIO DE LOS BIENES Y SERVICIOS. Y ASÍ, LO CONFUNDE CON UNA OPERACIÓN DE DONACIÓN, DÁDIVA Y LIMOSNA CRISTIANA QUE SE REPITE EN SENTIDO INVERSO (“DON Y CONTRADÓN”). EN TAL “QUID PRO QUO” ES QUE FUNDA SU TESIS, LA DE QUE EL MUNDO ANDINO TIENE EL GERMEN DE UNA CIVILIZACIÓN DISTINTA DE LA OCCIDENTAL, DE MERCADO. TESIS GRAVITANTE ENTRE LOS IDEÓLOGOS INDIANISTAS Y POSMODERNISTAS DE MODA EN EL PAÍS.

 

PERO EL AYNI ES SÓLO UNA MÁS DE LAS FORMAS DEL INTERCAMBIO FUNDAMENTAL, COMÚN A MUCHOS PUEBLOS Y CULTURAS DEL MUNDO. PRESENTE TAMBIÉN EN EUROPA EN DISTINTAS ÉPOCAS (MARVIN HARRIS: “CANÍBALES Y REYES”[1]), COMO ESTÁ PRESENTE EN LAS ORGANIZACIONES MAFIOSAS, HASTA HOY. Y ES QUE EL AYNI NO DETERMINA LA CUALIDAD DE LOS AFANES QUE MUEVEN A SUS ACTORES, Y ASÍ COMO FUNCIONA PARA BIEN PUEDE HACERLO PARA MAL, LO MISMO QUE EL INTERCAMBIO DE MERCADO O EL QUE DEPENDE DE LA AUTORIDAD. SIN EMBARGO, EL AYNI ESTABLECE, COMO PERCIBE TAMBIÉN TEMPLE, UN COMPROMISO SOCIAL POR SU REPRODUCCIÓN EN UN NUEVO CIRCUITO. CUALIDAD AUSENTE DEL INTERCAMBIO DE MERCADO O EL TRUEQUE. DE AHÍ QUE EL AYNI FORME COMPROMISO Y COHESIÓN SOCIAL POR IDEOLOGÍA. SEGÚN HARRIS, TUVO UN PAPEL CENTRAL EN LA FORMACIÓN DE LOS ESTADOS PRÍSTINOS, AL ACUMULAR PRESTIGIO EN DETERMINADOS “GRANDES HOMBRES”, QUE LUEGO LO TRADUJERON EN DERECHO DE MANDO Y DISPOSICIÓN DE LOS BIENES COLECTIVOS Y LAS PERSONAS. CONDICIÓN QUE LUEGO CONSOLIDAN COMO UN DERECHO NATURAL, APELANDO A LA FUERZA COMO A LA IDEOLOGÍA, DONDE CUENTA EL TRILLADO ARDID DE LA VOLUNTAD DIVINA.

 

LAS OFRENDAS Y SACRIFICIOS A NUESTROS DIOSES (PACHAMAMA, WAK’AS, ACHACHILAS, PACHAZAMAX…) PUEDEN SER ENTENDIDOS TAMBIÉN EN EL MARCO DEL AYNICOMO UN INTERCAMBIO QUE ENTREGA VALORES A LA DEIDAD, PARA RECIBIR CUIDADOS, LICENCIAS Y HASTA BIENES MATERIALES. UNA PRÁCTICA REPETIDA EN LOS SANTUARIOS CATÓLICOS, DONDE NUESTRA GENTE, SINO LLEVA Y ENTREGA VALORES MATERIALES, LLEVA SU SACRIFICIO PERSONAL TRANSITANDO SOBRE RODILLAS SANGRANTES HASTA LA DIVINIDAD PARA COMPROMETERLO AL RECONOCIMIENTO Y LA CONTRAENTREGA DE LO QUE BUSCA. NUESTRA GENTE NO SE CONFORMA CON ELEVAR ORACIONES, SABE QUE DEBE ENTREGAR VALORES. UN ESTILO DE RELACIÓN QUE EXPLICA TAMBIÉN EL “BAILAR PARA EL SANTO”, EN LA IDEA DE QUE HACERLO IMPLICA EL SACRIFICIO DEL GASTO CORRESPONDIENTE. NO ESTAMOS TANTO EN LA LÓGICA DE LA PETICIÓN O APELACIÓN A LA BONDAD DIVINA PARA OBTENER ALGO DE SU GRACIA, COMO EN LA DEL AYNI. UNA FORMA DE RELACIONARSE CON LA DIVINIDAD PRACTICADA TAMBIÉN POR EL PUEBLO JUDÍO COMO POR MUCHOS OTROS, SACRIFICANDO BIENES EN LOS ALTARES DE LOS DIOSES.


Si bien el ayni implica solidaridad, también da curso a la competencia, por acumular valía y prestigio traducibles en bienes, servicios y poder. Mientras que en el mercado, se compite por acumular dinero y bienes traducibles en prestigio social[2] y poder --aunque se ha difundido mucho la acumulación por la mera acumulación--. La idea de que en nuestros ayllus no hay competencia es un craso error, porque la gente compite por acumular prestigio y valía social. Comercio y ayni son formas de intercambio que bien pueden complementarse, como se ve en nuestros ambientes sociales dedicados al comercio. Donde el afán de ganar prestigio incentiva a los personas a empeñar mayores esfuerzos productivos. Lo que no ocurre en la política, con el ayni al servicio de la lógica del poder y los intereses de los grupos mutualistas, en desmedro de los intereses del estado (“democracia pactada”, roscas partidarias y hasta mafias).


[1] HARRIS, Marvin: Caníbales y reyes, Ed. Salvat, 1986, Barcelona, Trad. Horacio Gonzales Trejo
[2] Como indica el caso de grandes multimillonarios, como Buffet, Gates y Slim donando decenas de miles de millones de dólares para beneficencia por todo el mundo. E, incluso, promoviendo el incremento de la ayuda a la gente necesitada entre su clase social. Un asunto llamativo y digno de estudio, donde los EEUU se destacan, quizás bajo la acción de un tratamiento fiscal incentivador.

martes, 10 de enero de 2012

Sobre el comentario de Walter Reynaga

Sobre el comentario de Walter Reynaga
Por Álvaro Jordán
Walter Reynaga (WR) ha escrito una “respuesta al artículo de Álvaro Jordán sobre el Humanismo…” en su blog http://social-libertario.blogspot.com/2011/12/ayni-y-comercio.html bajo el epígrafe de “Ayni y comercio”
Se refiere al ensayo de mi autoría, fechado, el 25 de diciembre de 2011, con el título de “Humanismo primitivo, Civilización y Humanismo Superior”( Ver blog: http://humanismochane.blogspot.com/2011/12/humanismo-primitivo-civilizacion-y_29.html), donde se indica que “confundo la naturaleza del ayni, siguiendo lo equivocados pasos del biólogo D. Temple”.
La verdad es que ni en éste, ni en ningún otro artículo he mencionado el ayni, ya que en el análisis tomo como referencia la cultura de los pueblos de valles y llanos  de la cuenca amazónica-platense (Kandire) en su periodo que he denominado de humanismo primitivo.
El ayni que preocupa a WR pertenece a una de las formas de trabajo conservado en el altiplano en el periodo incaico. Éste era un trabajo familiar, de reciprocidad dentro del ayllu, resto de la herencia ancestral del periodo primitivo altiplánico, el que todavía en la actualidad sobrevive. Simultáneamente al ayni, el incario había impuesto un sistema de explotación clasista mediante lo que se conoce como la minka y la mita, sistema imperial posterior al periodo del humanismo primitivo, con lo que se explican las argumentaciones  de contenido clasista de WR, no comparables con el humanismo primitivo por corresponder a periodos de tiempos distintos.  
Las formas de trabajo de Kandire corresponden al periodo del humanismo primitivo, anterior al sistema de explotación clasista instaurado por el imperio incaico, sistema en el que se utilizó el ayni como una de las formas de trabajo.
En el periodo del humanismo primitivo de Kandire (Ver Kandire, origen y evolución del llano boliviano, de mi autoría) el trabajo productivo se hacía a través de la recolección y la cacería y si bien a la llegada de los invasores europeos ya se habían transformado en agricultores, la agricultura se encontraba en los inicios de su desarrollo, hay que recordar que los cambios en esta era se producían en forma muy lenta, duraban siglos, la producción agrícola era de carácter personal y la apropiación del producto pertenecía al dueño del sembradío, era una producción destinada básicamente al consumo familiar y los sobrantes se regalaba solidariamente a las viudas, enfermos y huérfanos. De quedar todavía excedentes se compartían con la comunidad para generar el sentido de pertenencia y con los vecinos para desarrollar la amistad. Era la forma establecida por el intercambio solidario explicado por D. Temple en su libro “La reciprocidad y el nacimiento de los valores humanos”.  Éste es el origen de la esencia libertaria de los pobladores de Kandire, quienes sostuvieron una guerra continua contra la opresión de tres siglos de la colonia española y dos siglos contra la opresión de la colonia republicana y ahora, en forma pacífica, continúan luchando contra la opresión de la colonia aimara de Evo Morales y el MAS, Ver http://humanismochane.blogspot.com/2011_10_01_archive.html; a diferencia de los altiplánicos, quienes asumieron su sometimiento a la brutalidad inca, posteriormente a la española y a la republicana. Esporádicamente hubo brotes de rebeldía como el de los Katari. Esta historia la desconocen los teóricos indigenistas e indianistas altiplánicos por que al final conscientemente o inconscientemente justifican la hegemonía aimara mediante la construcción de un discurso humanista muy lejos de la realidad incaica, que fue muy útil para Morales para lograr el apoyo de las masas marginadas pero que nada tiene que ver con la realidad impuesta por el verticalisimo que se ejerce mano militar como la masacre de la Calancha y ahora la de Yapacaní, al margen del intereses de las organizaciones sociales y al servicio de las delincuenciales como la coca y el narcotráfico, que pretende imponer Morales.
Esta aclaración se ha hecho indispensable porque la confusión que expresa WR al nivelar en el tiempo el humanismo primitivo con la explotación clasista no es más que la resonancia de una sofisticación más profunda, peligrosa y despreciable, del contenido abusivo con el que se pretende continuar la imposición colonial a nombre, ahora, del Estado verticalista de hegemonía aimara de Morales.
En las Tierras del Libertador Grigotá, 10 de enero de 2012

Estás cordialmente invitad@ a visitar:

http://kandire.blogspot.com