jueves, 8 de febrero de 2018

Revolución humanista

Revolución humanista
                    Por Álvaro Jordán
Las bases humanistas del País, en lucha pacífica y revolucionaria  contra las fuerzas del poder han logrado su primera gran victoria al unificar las distintas opiniones de la ciudadanía contra las pretensiones arbitrarias que imponía abusivamente el partido oficial mediante la aprobación del Código del Sistema Penal.
El contenido revolucionario de esta lucha radica en que se la hizo al margen de los partidos políticos, ya que el pueblo ha reconocido por fin que estos son los causantes de todas las desgracias sufridas por nuestro pueblo a lo largo de su historia.  Ellos fueron los que marginaron las mayorías nativas y mestizas de nuestra nación traicionando las ansias de libertad que defendieron heroicamente con su sangre, ellos fueron los que desmembraron más de la mitad del territorio nacional para satisfacer sus apetitos canallas de enriquecimiento particular, así como ellos fueron los que entregaron nuestro irrenunciable litoral al invasor chileno a cambio de negocios para el beneficio de sus bolsillos particulares. También ellos son los responsable de la política colonial interna que desarrollan para enriquecerse con las dones de nuestra tierra y la expoliación de nuestro pueblo en complicidad con las distintas layas del imperialismo internacional y finalmente ellos son los responsables de la corrupción generalizada digitada desde el Estado, desde sus instituciones oficiales con negociados  oscuros, imposiciones de fuerza y el crimen organizado. Parte importante del desmontaje de los partidos políticos es la eliminación definitiva de los líderes de los partidos, cuyas cualidades son exageradas con el sobrenombre de caudillos. En la actualidad como resultado de la situación revolucionaria humanista es notoria la ausencia de líderes de partidos, lo que es reclamado por los promotores de partidos o por voces ingenuas oficialistas y de la oposición sectaria que no entienden la novedad de la revolución humanista, Confiamos en que el pueblo que se plantea la desaparición de los partidos políticos está consciente de la importancia de la exclusión de todos los aspirantes a líderes como responsables directos de las desgracias padecidas por nuestro pueblo.
Ahora un nuevo desafío se levanta contra la soberanía del pueblo. Las bases humanistas han determinado conscientemente su voluntad de asegurar la democracia de las bases mediante el referendo respaldado el 21 de febrero del año del 2016, en el que se rechazó una nueva (cuarta) postulación a la presidencia del señor Evo Morales Aima. Se trata de un punto crucial para la consolidación de la revolución humanista.
Por su parte el presidente, Evo Morales, más correcto sería decir el seudo presidente o dictador, título asignado por la sabiduría popular por dedicarse a forzar repetidamente la democracia para prolongar su autoridad, ha desconocido los resultados del referendo, apoyándose en resoluciones de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, supeditando la soberanía del pueblo a convenios internacionales establecidos cupularmente por el poder. Se trata de una confrontación entre la soberanía de las bases expresada en una consulta directa y la imposición del poder establecida solamente por la fuerza que le da el Estado colonial a minorías privilegiadas. Es una lucha entre los defensores del respeto a la voluntad del pueblo contra la intervención internacional digitada por la traición de los beneficiarios del poder del Estado. Es el punto de nacimiento de una sociedad humanista que desconoce la imposición antihumana del poder vertical ejercido por el Estado.
El 21 de febrero del presente año las bases  revolucionarias están convocado a un paro nacional, no violento, para consolidar la soberanía de las bases humanistas. Ante el apoyo masivo que está recibiendo esta convocatoria el Estado ha decidido imponer su voluntad desconociendo la voluntad soberana del pueblo, organizando una marcha de acólitos oficialistas para provocar la violencia y tener argumentos para la intervención del poder. Estamos seguros que la voluntad del pueblo se impondrá a las pretensiones dictatoriales del poder al igual que se ha impuesto en Ecuador, dando un contenido internacional a la reivindicación soberana de la revolución humanista de los pueblos.
Los humanistas saludamos alborozados la soberanía del pueblo expresada en el referendo, Saludamos la defensa de la democracia directa. Saludamos la revolución humanista contra toda imposición vertical de dictadores, partidos colonialistas, del Estado con toda su institucionalidad de poder y saludamos a la exclusión de líderes, caudillos y jefes de partidos, serviles del poder.
Hay que reconocer que existen minorías que tienen el derecho de ser escuchadas en un dialogo para buscar soluciones que integren los intereses de todos. El humanismo es pluralidad por lo que tiene los brazos abiertos para encontrar los consensos necesarios que den satisfacción a todos.
En las tierras del Libertador Grigotá

Febrero de 2018.

jueves, 1 de febrero de 2018

Comentando el bullying

Comentando el bullying
Aprovecho el gentil ofrecimiento de la presentadora de Mindalia tv, de la conferencista Wendy Varela, para hacer agregados positivos que aporte al conocimiento del tema tratado por la terapeuta Wendy Varela.
Es una excelente conferencia, con mucho dominio del tema y muchos consejos muy oportunos en este creciente problema de la sociedad. Es muy atinada la pregunta que se hace sobre cuál es la motivación central del agresor o bulleador y del agredido o bulleado. Intentando responder, resume el corto metraje publicado por YouTube del cineasta Alfonso Cuaro “El sándwich de Mariana.” Como resultado de la reflexión se encuentra que la agresión comenzó fuera de la escuela y que estos eventos pueden ser transmitidos a través de generaciones.
La opinión, desde el humanismo superior, es que el bullying ya sea la burla, la intimidación la agresión, la humillación, la impotencia, etc., no es más que una manifestación de la cultura establecida por el sistema mundial de  poder, el que a nivel regional está representado por el Estado. Como dice la terapeuta el sistema educativo está atrasado más de cien años, y no puede ser de otra manera ya que la escuela es el sistema de aprendizaje del comportamiento de los niños con actitudes que responda a las necesidades de explotación del Estado colonial. Con capacidad de imponerse, bulleador, a los otros que serán los explotados, bulleados, que ahora son objeto del bullying. La escuela, el colegio y la universidad, con los medios: radio, prensa y televisión son las instituciones en las que permanentemente compiten entre sí. Serán reconocidos como superiores los que se comportan como agresores, el jefe de la gavilla,  que será reconocido como dueño del poder  del curso o de la escuela posiblemente llegue a ser dirigente de algún partido. Sus seguidores, que cumplen el papel de apoyo del matón y a su vez se aprovechan de las sombras del poder llegarán a ser acólitos de los jefes del partido. Los otros, los objetos del bullying habrán aprendido a sobrevivir en los márgenes de la sociedad como eternos expoliados.
La sociedad humanista será una que se autoconstruya mediante el desarrollo de la conciencia, por esta razón dejamos planteado el problema para que sea la reflexión consciente la que encuentre las respuestas de contenido humano.  Ampliación de este humanismo encontrará en “Humanismo Superior” de internet o el blog “humanismochane.blogspot.com”.


lunes, 22 de enero de 2018

Traición a la patria

Traición a la patria
Por Álvaro Jordán
El acceso al poder del Movimiento al Socialismo, MAS, con Evo Morales Aima a la cabeza, se debió al desesperante y continuo fracaso de las políticas aplicadas por los partidos tradicionales, de derecha e izquierda, a lo largo de su existencia, causa de la miseria crónica del pueblo.
La oferta de atender las reivindicaciones humanas del pueblo, sustentada por Evo Morales, como el reconocimiento de la autonomía, la ampliación de la democracia, la lucha contra la corrupción. el reconocimiento de los pueblos nativos, el respeto a sus usos y costumbres, la promesa de transformar a los funcionarios del gobierno en servidores del pueblo y otras de contenido humano, largamente olvidadas, convenció al pueblo de la conveniencia de apoyarlo.
El MAS apenas accedió al poder actuó como un partido político más, igual a los que criticaba en el gobierno que reemplazaba. Todos los partidos, sin excepción, como el nombre lo indica representan solo a una parte de la población por lo que atienden solo a los miembros de su partido, los otros son declarados sus enemigos y los combate en forma irracional, llegando a su expatriación y  hasta su eliminación, convirtiéndose en delincuentes y criminales. El partido y su dirigencia se transforman en mafias delincuenciales. Así actúan los partidos tradicionales y así actúa el partido oficial.
La naturaleza de todo partido político es su carácter sectario y desde el gobierno marginan, discriminan y hasta ignoran una importante proporción de la población, razón por la que los partidos políticos no pueden de ninguna manera representar al pueblo en el gobierno. Logran hacerse del poder abusando de la ignorancia del pueblo que ellos mismos promueven abusivamente desde la educación centralizada y colonial.
Evidentemente, es sorprendente el salto cualitativo que ha dado la conciencia política del pueblo. Es la primera vez que en Santa Cruz, y es cualidad generalizada para el pueblo de todo el País, en que se organiza una campaña política que margina en forma concreta la participación de los partidos y se impide la manipulación de dirigentes políticos, siempre avezados en el control abusivo de las bases.
Hay que confiar que este nuevo método de lucha no sea manipulado por los intereses partidarios y logre establecerse como el inicio de una verdadera revolución moral de los pueblos, es la única base efectiva para combatir eficazmente la corrupción, la criminalidad y la delincuencia generalizada por el sistema de poder, para garantizar confianza y dar esperanzas al futuro del pueblo.
Las ofertas realizadas respondieron al criterio sectario ya indicado, mientras se reconoció derechos largamente reclamados por los pueblos nativos a través de la autonomía indígena, estos fueron recortados en las autonomías departamentales. De esta manera se legalizó la discriminación racial disminuyendo los derechos de las mayorías mestizas departamentales.
El proceso de concentración de poder impuesto por El Presidente, inicialmente democráticamente elegido, es el intento, hasta ahora manipulado por prorrogar una vez más, la cuarta vez, el ejercicio del poder central imponiendo, esta vez, criterios establecidos en la legalidad de la organización de las Naciones, ONU, contra la opinión del pueblo, establecida en un referendo realizado mediante consulta directa a las bases el 21 de febrero de 2017.
El resultado dle referendo es una expresión de la soberanía del pueblo, es la voluntad de las bases sociales del pueblo. La imposición de los acuerdos con la ONU mella la soberanía y es expresión del centralismo del sistema mundial de poder. Morales aparece promoviendo la intervención internacional contra la soberanía del pueblo establecida como parte esencial de la Constitución Política del Estado, que “atenta contra la unidad del país” establecida en inciso 3 del Art. 125 de la Constitución Política del Estado, vigente, atentado que lo convierte en traidor de la patria.

                            En las Tierras del Libertador Grigotá

Enero 2018


miércoles, 15 de febrero de 2017

El Fin de la Historia del Poder

El Fin de la Historia del Poder
Por Álvaro Jordán
Con la caída del muro de Berlín en el 1989 y la hecatombe comunista, causante de la disgregación del imperio soviético en el 1991, quedó el imperio de los Estados Unidos de Norteamérica (EUNA), como único poder hegemónico en el planeta, imponiendo la globalización neoliberal del mercado.  
Siguiendo la experiencia de posguerra en la estructuración de la Organización de las Naciones Unidas con una dirección colectiva de cinco miembros’ el sistema del capital privado, bajo el liderazgo de los EUNA  consolidó frentes económicos con la forma de tratados de libre comercio, de  carácter regional e internacional, como el NAFTA, (1994), que fue observado por Donald Trump, y otros de carácter bilateral. Posteriormente, después de largas negociaciones, se consolidó en febrero de 2016 el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), del que se retiraron los EUNA al acceder a la presidencia de este país Donald Trump. Finalmente se encontraba en trámite de perfeccionamiento un tratado de libre comercio trasatlántico (TTIP) entre los EUNA y la Unión Europea cuando el nuevo presidente de los EUNA, Donald Trump, también anunció que no firmará el tratado.
En el transcurso de este periodo, desde la caída del imperio comunista, el 1991 hasta la fecha, se desencadenó  la crisis mundial del sistema de poder. La persistencia de la crisis a nivel laboral, la incapacidad del sistema para ofrecer alternativas a los distintos problemas por los que la sociedad atraviesa, como es el crecimiento de las diferencias entre ricos y pobres, la acumulación de la riqueza en una cantidad cada vez menor de manos, el incremento de la desocupación a causa de la necesidad de mejorar la productividad para poder mantener la competitividad, la falta de voluntad económica para solucionar los problemas de la contaminación ambiental y del cambio climático, el agotamiento de las materias primas, el descontrol del fenómeno maltusiano, aparte de las convulsiones político militares surgidas a causa de la falta de solución a los problemas sociales fue habilitando en América el resurgimiento del populismo del socialismo del siglo XXI haciendo uso de la democracia burguesa de Salvador Allende en Chile para acceder al poder y del poder brutal para conservar el poder, experimentado exitosamente en Cuba por Fidel Castro y en África la rebelión de la Primavera Árabe aspirando a reemplazar las satrapías árabes con actualizadas democracias burguesas.
En este ambiente, el capitalismo estatal intentaba nuevamente la robotización humana (transformación del ser humano en robot) con el socialismo del siglo XXI, introduciendo solo cambios cosméticos en la estrategia para la toma del poder, aprovechando la incapacidad del capitalismo privado para intentar alguna innovación social, económica o política y fortaleciéndose con un renovado Estado nacional socialista.
Ante el debilitamiento político del capitalismo privado, se ha presentado una radicalización del poder que lo sustenta, de esta manera el mundo está viviendo un resurgimiento de políticas conservadoras con fuerte contenido autoritario como las que sugiere el nuevo presidente de EUNA, Donald Trump, rompiendo las direcciones compartidas de los tratados de libre comercio y reemplazándolas con tratados bilaterales impuestos por el más fuerte, de contenido nacionalista, agudizando la condición fallida del sistema mundial de poder, como ha sucedido con la arrogante resolución de Donald Trump de construir un muro en la frontera con México con recursos mexicanos no autorizados por el gobierno latinoamericano.
Este nuevo ambiente internacional plantea nuevas relaciones económicas y de trabajo. La expoliación internacional de las riquezas de los países no desarrollados  por los países desarrollados ha generado una avalancha de desocupados hacia los países ricos en busca de los necesitados medios de sobrevivencia y el primer mundo deshumanizado los expulsa. En otras palabras la globalización se asienta en la explotación internacional de las riquezas en manos del capital globalizador del primer mundo, pero no reconoce el derecho humano de compartir sus beneficios con los pueblos del segundo mundo, generadores de estas riquezas.
Por otro lado las políticas nacionalistas garantizan el mejoramiento económico y social de los ciudadanos originarios, apoyado en el reemplazo de la mano de obra humana migrante por robots, androides y/o ciborg que ha empezado a desplazar a la masa trabajadora hacia el abismo delincuencial ya reflejado en la condición fallida internacional cuyos ejemplos extremos son México, Colombia, Venezuela en América y Somalia, incluyendo África Central y África Oriental en el continente africano cuya dispersión aspira Donald Trump evitar en su territorio. Esta política se está expandiendo al resto de países del primer mundo, condenando a los países del segundo mundo a mantenerse en su condición de territorios abiertos para la expoliación de las materias primas baratas necesarias para la fabricación masiva de los robots de bajo costo del nuevo imperio de poder centralizado del primer mundo.
Se está ingresando a un nuevo sistema social y económico asentado en la apropiación a nivel mundial de  las riquezas naturales en beneficio de la población del primer mundo para la fabricación de robots baratos encargados de la producción en una nueva sociedad en la que el segundo mundo se habrá transformado en un territorio ocupado por esclavos manejados por los robots bajo el control de las elites empresariales del primer mundo.
Este panorama económico social de una sociedad homogeneizada por un mundo  robotizado estaría planteando el fin de la historia del poder ya anunciada en otros términos por Francis Fukuyama, como siempre utópica, porque el ser humano por su esencia humana no aceptará de ninguna manera la condición de esclavo y se verá obligado a luchar una vez más por su libertad eliminando el poder que lo esclaviza, esto es la explotación del empresariado y el poder que lo sostiene, reivindicando para si la calidad de único propietario del producto de la fuerza de trabajo y de las riquezas naturales que existen en el planeta. Estas dos condiciones son las bases económicas de una sociedad humanista, que para diferenciarla de tantos humanismos mediáticos hasta ahora propuestos, la hemos denominado como la sociedad del Humanismo Superior.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Febrero de 2017.



jueves, 12 de enero de 2017

Nacimiento de la Autonomía Guaraní Charagua Iyambae

 Nacimiento de la Autonomía Guaraní Charagua Iyambae
Por Álvaro Jordán
Hace ya 11 años, en nuestro libro “Kandire, origen y evolución del oriente boliviano”, escribimos en la tapa como resumen del mismo:
“Kandire:
Tierra sin mal, tierra de gente buena, tierra de la abundancia, tierra del amor y la felicidad. Fueron las imágenes que crearon los profetas guaraníes después de la sequía del siglo IX, para describir las cualidades  de los pueblos que ocupaban los llanos de Manso, del Grigotá, de Chiquitos y de Mojos y para provocar las migraciones guaraníticas hacia el Kandire.
En el Kandire existían numerosos pueblos de gente trabajadora, sencilla, amante de la paz, generosa, solidaria, respetuosa de la vida, de los otros y que ofrecían amistad a los visitantes, con quienes compartían la alegría de vivir.
Constituyeron una federación de pueblos libres y defendieron la dignidad con sus vidas. Resistieron la invasión incaica, primero, la española después y finalmente la traición oligárquica y republicana, durante siglos.
Los patrones del modo de ser de los pueblos del Kandire, su cultura, su sistema económico y social se convierten en el modelo a seguir por la sociedad humanista, en reemplazo de la decadente sociedad neoliberal.”
Fue una interpretación teórica de la cultura de nuestros pueblos nativos que hicimos como aporte local al pensamiento. Recogía la cultura amalgamada por los pueblos de los valles y llanos de la cuenca amazónico-platense ante la crisis provocada a nivel continental por la gran sequía del siglo IX,  testimoniada por nuestras bellas Lomas del Palmar y los monumentales restos de la cultura hidráulica de Mojos. A nivel continental quedan los restos del Tiahuanaco y de la cultura Maya, aparte de otros arqueológico-culturales.
Ahora en el siglo XXI cuando el planeta está inerme ante la apocalíptica amenaza de la irresponsabilidad de la civilización, manejada por la brutalidad del poder, otra vez, desde los rincones más abandonados de nuestros territorios surge la esperanza que nuestros pueblos ofrecen al mundo como tabla de salvación de la vida, la que ya presagiaba el libro como: “la historia del Kandire es la historia del futuro”.
Ha sido un largo camino de luchas recorrido a lo largo de la historia, desde la invasión y colonización española y posteriormente la colonización republicana que se simbolizan en la resistencia permanente del Territorio de la Chiriguania Libre durante más de 400 años.
La crisis del sistema a nivel nacional e internacional ha dejado abierta fisuras por la que se filtran las reivindicaciones de los pueblos largamente sometidos, éstas son las que vienen aprovechando nuestros pueblos para imponer de a poco sus derechos largamente reclamados.
Estamos viviendo  la época en que el potencial humanista de la sociedad florece con fuerza y desplaza el decadente anti humanismo del poder y… al pueblo de Charagua le ha correspondido el privilegio de ser el primero en el planeta en iniciar la revolución pacífica por el humanismo, que en nuestro trabajo identificamos como Humanismo Superior.
Saludamos alborozados a este pueblo, que es nuestro pueblo, que nace en el 2017, después de una dura contienda contra el centralismo de las fuerzas oscuras departamentales y el centralismo del Estado colonial aimara.
Estamos ante un hecho liberador, que abre un amplio horizonte para la dignidad de nuestros pueblos y queda un largo recorrido por vencer ya que la revolución iniciada en Charagua está asentada  en las fuerzas democráticas de las bases, cuya única posibilidad de sobrevivencia es sobreponiéndose a las tenebrosas fuerzas del Estado centralizador y autocrático..
El nacimiento del Gobierno Autónomo Guaraní Charagua Iyambae hace renacer la confianza en el ser humano. Su adscripción a la defensa de la naturaleza abre el frente de lucha contra las tenebrosas amenazas que nos llegan desde el poder del Norte y desde aquí se adhieren unos y otros en un afán productivista, a costa de nuestras selvas, ríos y montañas para satisfacer el consumismo de frívolas elites del egoísmo.
El acto de nacimiento de la Autonomía Guaraní Charagua Iyambae, realizado en Charagua ha sido muy elocuente. Ha sido la manifestación pública de mayor importancia para la historia de nuestros pueblos en este siglo y no aparecieron los principales exponentes del interés nacional ni departamental. El único presente fue el pueblo, lo que está anunciando que es en el pueblo en el único que se puede confiar el futuro de la autonomía.
El Humanismo Superior augura para el pueblo de Charagua un largo recorrido        en el liderazgo del ancho camino abierto para un florecimiento de la infinita diversidad humana.
En las tierras del Libertador Grigotá
Enero 2017

martes, 30 de agosto de 2016

Cooperativismo minero en Bolivia

Cooperativismo minero en Bolivia
Por Álvaro Jordán
Audiencia de Charcas es el nombre que dieron los españoles a la colonia, que después de 15 años de cruentas luchas independentistas se transformó en lo que ahora llamamos Bolivia.
Bolivia, en lo internacional, resultó conformando parte del sistema mundial del poder en condición de colonia económica de distintos centros imperiales: sucesivamente Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos de Norteamérica y otros.
En lo interno, con una dirigencia encerrada en aspiraciones mezquinas, sin ninguna pretensión de aspiraciones del conjunto, fue la causa de la pérdida de más de la mitad del territorio, siempre vendido para el beneficio oligárquico.
Lo más aberrante de esta dirigencia vendida fue la marginación de la mayoría de la población en condición de bárbaros y sin ningún derecho ciudadano. No existen datos fiables de la población indígena de aquella época ya que todo lo que se encontraba más allá de las goteras era propiedad de quien tuviera capacidad para poseerlo, sin mayor importancia para la estadística oficial, particularmente el devaluado  indígena. Sin caer en exageraciones se puede decir que la población boliviana en el 1825 era de este origen en más de un  90%.
De esta masa indígena se alimentó y se alimenta la minería boliviana y en general el trabajador campesino y urbano en un proceso de mestizaje creciente.
Las cooperativas mineras son una forma de organización productiva de la minería, que emerge de la misma crisis de la minería, esto es de la incapacidad de la minería formal para garantizar las fuentes de trabajo, y, las que garantiza, son en condiciones infrahumanas. Es un trabajo personal que posibilita la producción en parajes en los que la empresa privada o estatal no alcanza costos competitivos.
En la forma de trabajo libre ya apareció con la minería colonial en el Cerro Rico de Potosí. A causa de los salarios miserables que recibían, debían complementar sus ingresos trabajando por cuenta propia más allá de las horas de trabajo, generalmente los fines de semana, fueron conocidos con el nombre de kajchas. Esto fue lo que posteriormente  se conoció como cuentapropistas, o sea trabajadores libres que entregaban su producción a rescatadores o comerciantes mayoristas. De esta manera el empresario se beneficiaba con una producción de muy bajo costo ya que no estaba regida por un salario. El trabajador ante la necesidad de cubrir las demandas de su familia hacía un trabajo de esfuerzo extraordinario y su producción la entregaba  a un precio establecido abusivamente por el rescatador.
El primer impulso significativo hacia las formaciones cooperativas se dio con la crisis mundial de la economía, del 1929. La minería internacional en Bolivia cerró todos los frentes mineros no productivos y en compensación entregó algunos a los cuentapropistas. En la época del nacionalismo revolucionario se estatizó la gran minería, se formó la empresa estatal llamada COMIBOL y se creó la caja nacional de seguridad social, con lo que se despedía a los mineros con silicosis de tercer grado antes que reconocerles los beneficios por enfermedad ocupacional, y se los asignaba en compensación al sector cooperativista, el que fue regulado por ley, del 13 de setiembre de 1958 y agrupados en la Federación de Cooperativistas Mineros (Fencomin).
Otro impulso importante fue la política de relocalización de mineros, con la que se expulsó a más de 20.000 mineros, que también fueron a formar los núcleos de cocaleros del Chapare, proveedores de coca para el narcotráfico internacional, y para el fortalecimiento de la democracia burguesa, la que desmontó COMIBOL y consolidó las empresas extractivas en la minería cooperativista al entregarles frentes de trabajo y traspasársele maquinarias pesadas e ingenios.
El sector cooperativo es el resultado de la búsqueda de algún modo de vida, marginal, de los propios trabajadores. Simultáneamente el sector capitalista privado y estatal se han beneficiado permanentemente de él: 1. Económicamente, al promover un sector trabajador al margen de las exigencias legales, por lo tanto de producción barata y generador de divisas internacionales. 2. Socialmente, al establecer una vía de escape a la presión social ante las exigencias de trabajo del sector de mineros desocupados, también han sido utilizados en la conformación de las bandas de narcotraficantes internacionales asentados en la producción de coca del Chapare, finalmente se convirtieron en la bese social del colonialismo interno conocidos hasta hace muy poco con el nombre de Confederación de colonizadores, propiciado por la nación-estado colonial, racialmente blancoide y ahora asociado con el racismo aimara, 3. Políticamente fortalecieron el sector de poder capitalista al incorporar el cooperativismo al sector empresarial.
De este proceso han participado y se han beneficiado todos los gobiernos que se han sucedido, hasta la actualidad, más concretamente, en beneficio de la oligarquía, tanto del capital estatal como del capital privado, y fundamentalmente, en  beneficio del colonialismo interno de la nación-estado.
Las cooperativas mineras, organizaciones de bases asentadas en principios cooperativistas[1] de solidaridad, igualdad, reciprocidad, equidad, finalidad social y no lucro de sus asociados, inmersos en las imposiciones del poder del Estado fueron totalmente desvirtuadas y transformadas en otras empresas beneficiarias del sistema de explotación capitalista, con todos los defectos que el sistema tiene.
Por su potencial político, por su inserción en las comunidades campesinas y por la importancia de  su actividad productiva los cooperativistas se transformaron en parte de la política de cambio del gobierno del MAS, en el cual, en sus inicios, fueron parte del poder decisorio político. Sin embargo pronto entran en contradicción con los intereses de la Central Obrera Boliviana, quienes denuncian el carácter empresarial, asociado con las empresas mineras transnacionales, lo que plantea una contradicción interna con el gobierno nacionalizador. Aparecen otros problemas como la existencia de trabajadores no asociados dentro del cooperativismo, resultado de la transformación capitalista del sector, cuya regularización decide el Gobierno al imponer su sindicalización, por supuesto desvirtuando el espíritu cooperativista de no-explotación de su personal. También causa muchos reclamos los impuestos de privilegios del sector, conceptualizados como compensación por el supuesto principio de no lucro de la actividad cooperativa.
Evidentemente el cooperativismo había entrado en un campo de contradicciones entre los propósitos empresariales y los principios cooperativistas, en los que el Estado tiene muy poca rédito económico.
Por otro lado el Estado tiene apenas una empresa minera  deficitaria, Huanuni, con  5000 trabajadores, transformados en una pesada carga económica para el pueblo y que en tiempos de crisis es de un peligro explosivo para el gobierno, mientras que en las cooperativas ya llegan a 200.000 mineros, que sumados al conjunto familiar representan un enorme  caudal político que el Gobierno no puede despreciar.        
El cooperativismo se ha transformado en otro campo de lucha política entre los sectores capitalistas (estatales y privados) y los antiguos promotores del cambio muchos ya expulsados del gobierno y otros que todavía sobreviven en él. Por otro lado, internamente se debe definir la contradicción existente entre la dirigencia explotadora y la mayoría de trabajadores explotados.
Evidentemente la crisis mundial, iniciada el 2008, recién está mostrando sus efectos en Bolivia, la disminución de los precios de las materias primas está agudizando el clima de violencia en el País. Antes, estas contradicciones existían, pero el auge económico generaba ingresos suficientes para que todos los sectores se sientan satisfechos, es ahora, con la crisis, que los ingresos se tornaron conflictivos y la violencia aparece crudamente con cuatro cooperativistas asesinados por el aparato represor del Estado y un viceministro  asesinado por los cooperativistas. Evidentemente el juego entre la política de cambio y la de praxis capitalista del gobierno debe enderezar rumbos en búsqueda de una ruta más tranquila.
La nueva ley, Ley 535 de Minería y Metalurgia, aprobada por el Gobierno intenta por un lado controlar la asociación de los cooperativistas con el empresariado, situación a la que se ha llegado al margen de la Constitución ya que ello es prerrogativa del Estado. Los cooperativistas tendrían contratos ya en ejecución hace bastante tiempo con empresas nacionales e internacionales.
Otros aspectos conflictivos son la existencia de trabajadores sometidos a la explotación capitalista. Está en abierta contradicción con el espíritu cooperativista, por lo tanto debe prohibirse, todos deben convertirse en socios de la cooperativa
Evidentemente la actividad minera cooperativa ha estado sometida a la manipulación de los intereses capitalistas en procura del excedente que produce, ya se sea en manos de rescatadores ambiciosos, convertidos en dirigentes cooperativistas y finalmente en empresarios cooperativistas. Todo ello promovido desde el Estado en el afán de incorporar las cooperativas al sistema capitalista; como por ejemplo se puede mencionar la entrega de equipos de Comibol para promover la formación de empresas cooperativistas y de frentes de trabajo a cambio de la entrega de la mina, con el nombre de Comsur, al expresidente Sánchez de Lozada.
Otro aspecto que no se puede dejar de mencionar es el ineficaz control de las regulaciones ambientales y de los riesgos ocupacionales al que se exponen los mineros, los que no se cumplen en, aproximadamente el 80% de las cooperativas, por un lado, resultado del afán economicista de la explotación minera y por otro lado, por la falta de eficacia de los inspectores ocupacionales.
Es claro que el propósito del poder estatal en esta primera etapa de confrontación violenta es eliminar los contratos de asociación empresarial para lograr un control económico mayor del sector e imponer un control político del mismo
El sector cooperativista minero ha alcanzado dimensiones sociales importantes que hace muy difícil, sino imposible, eliminar su poder social y económico. Además existen otros sectores, particularmente de servicios, ahorro y crédito, comercio con los que pueden reforzar sus posiciones, como es la resistencia ya planteada del incremento de los aportes económicos de los socios cooperativista para ampliar el poder de control del Estado a las mismas cooperativas, la solidaridad de los transportistas, igualmente se pueden encontrar coincidencias de contenido humano con los sectores nativos marginados por la consolidación extractivista y dependiente del Estado centralista y colonial
Son luchas de las bases sociales, muy importantes, que están demandando un cambio de fondo, que cuestionan el centralismo del poder vertical en un ambiente de demandas autonomistas.
Las bases a nivel regional, departamental, municipal y de comunidades exigen una participación equitativa en la distribución de los ingresos, hasta ahora apropiados por el Estado y el capital.
La corrupción, la delincuencia y el crimen organizado, creciente y generalizada expresada en los círculos burocráticos y privados incluyendo el judicial, policial y empresarial demandan cambios profundos en los mecanismos de administración, control, vigilancia y del uso de los recursos económicos.
En resumen, se trata de un detalle boliviano de la crisis mundial del sistema de poder del capitalismo. Al igual que el mito de Casandra los teóricos, consejeros y especialistas  del sistema presagian y están de acuerdo en estar desandando hacia un fatídico final, cuyo camino inexorablemente deben continuar hasta su culminación.
Bibliografía:
Betancourt, O, 2007, La apropiación de la figura del kajcha en la historia de la Villa Imperial de Potosí de Arzáns de Orsúa y Vela, Revista Iberoamericana, Vol. LXXIII, Núm. 220, Julio-Septiembre 2007, 437-452, University of Southern California, 2016.
Jordán A, 2012, Cooperativistas asalariados y comunitarios,
Ley general de cooperativas, Ley nº 356 de 11 de abril de 2013
Ley de minería y metalurgia,  Ley n° 535 ley de 28 de mayo de 2014,
 http://www.cedla.org/sites/default/files/Ley535%20Mineria%20Metalurgia.pdf.2016
Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia. 25 de enero de 2009

En las Tierras del Libertador Grigotá
Agosto 2016



[1] Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, Art. 55 

martes, 5 de julio de 2016

La encrucijada capitalista

La encrucijada capitalista
Por Álvaro Jordán
El sistema de poder mundial constituido por el capital privado y el capital estatal, se ha metido en una encrucijada sin solución en sus intentos por mantener la competencia de la producción en los marcos de la democracia,  la economía de mercado y la hegemonía del poder
El sistema del capital privado a partir de 2008 ha entrado en un estado de crisis permanente y de carácter terminal. A pesar del colapso del sistema del capital estatal bajo el control del imperialismo soviético en el 1990; a causa de la falta de soluciones políticas a las distintas manifestaciones de la crisis nuevamente surgieron las propuestas del capitalismo estatal con el nombre de socialismo del siglo XXI. El pueblo desesperado una vez más se lanzó a los brazos del populismo que se le ofreció.
Sin embargo el capitalismo estatal del socialismo del siglo XXI al poco tiempo se encuentra en retirada, con la pérdida del apoyo popular en Argentina, su debilitamiento en Brasil, la crisis en Venezuela y el rechazo en Bolivia con la pérdida del referendo sobre la re-re-re-elección del Presidente Evo Morales Aima. Una vez más se demuestra su inviabilidad humana,  económica y política.
El ping pong del poder entre el capitalismo privado y el capitalismo estatal muestra que ninguno logra ofrecer soluciones serias a las distintas manifestaciones de la crisis, cuyo resumen lo podemos expresar con el continuo crecimiento de la brecha entre ricos y pobres, la irresolución de la crisis humanitaria, el inicio de la desintegración de la Unión Europea, la inconcreción y fracasos  de las múltiples organizaciones internacionales, el debilitamiento del poder, aparte de la creciente amenaza de destrucción de la humanidad por los desequilibrios ecológicos originados por la economía del poder.
Y no debe extrañar a nadie que esto suceda, tanto en el capitalismo privado como en el estatal, ambos están asentados en el uso del poder, la acumulación de riquezas  en base a la explotación del pueblo y el uso abusivo de los recursos de la naturaleza. Tampoco debe extrañar que los defectos con que los unos acusan a los otros sean los defectos que ellos mismos tienen, como es la corrupción, la demagogia, el sectarismo, la oferta de promesas que nunca se cumplen, la deshumanización del sistema, la violencia creciente. Todo ello lleva al desengaño rápido, generando la  alternancia en el poder de unos y otros y ninguno logra mostrar los resultados que el pueblo necesita.
A modo de ejemplo del proceso mundial veamos Bolivia como caso de análisis. En la década del 90 pasaron por el gobierno todos los partidos, incluso algunos estuvieron dos veces a cargo del Estado, al final por la falta de apoyo de un pueblo cansado de ofertas no cumplidas  el Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada promotor del capitalismo privado se vio en la necesidad de conformar un gobierno con la participación de todo el espectro partidario vigente en el País en ese momento. A este conjunto se etiquetó con el nombre de  partidos sistémicos.
En este ambiente deprimente apareció y creció rápidamente la propuesta de cambio anti sistémica del MAS (Movimiento al socialismo) ante un pueblo cansado de la superficialidad de los sistémicos. Las bases exigían cambios y cambios ofrecía el nuevo movimiento.
El  nuevo gobierno de Evo Morales Aima, expresión del capitalismo estatal, se declaró promotor de la ideología del socialismo  del siglo XXI, lo que confirmó con una política de nacionalizaciones, de creación de empresas estatales y de restricciones a las empresas del sector privado. Se nacionalizaron por tercera vez  los hidrocarburos, se crearon empresas estatales como ENATEX (empresa Nacional de Textiles) y se nacionalizaron antiguos centros mineros como Huanuni, la empresa más importante en la producción de estaño en el País. En base de la consigna de la recuperación de las riquezas para el pueblo el Estado se apropió de ellas, pregonando cínicamente que el Estado es el pueblo
Vista bien las cosas, es cierto que era una propuesta de cambios, pero nada novedosa, ya teníamos experiencia con las políticas encaradas por el gobierno. El resultado fue, que a causa de los balances económicos negativos obtenidos y ante la crisis económica en la que se encuentra inmerso el Estado, éste está cerrando algunas de las empresas deficitarias como ENATEX donde ha ordenado la expulsión de 800 trabajadores, tirando de esta forma al tacho de basura su política social.
La Central Obrera Boliviana (COB) con este motivo se ha lanzado a la defensa de las fuentes de trabajo. Defensa loable, pero no considera el sacrificio del pueblo como aportante del dinero que maneja el Estado El apoyo que da la COB a los empleados de ENATEX sólo expresan la aspiración histórico-sindical de usar el poder en beneficio de su sector, en otras palabras pretende que el pueblo trabaje para los sindicatos.
Por otro lado, un gobierno socialista, como se autoproclama el MAS, no es consecuente cuando deja sin trabajo a 800 trabajadores. Evidentemente el gobierno está mostrando su incapacidad de resolver la encrucijada social de proteger a los trabajadores, al mismo tiempo de proteger los intereses del pueblo ante la amenaza de la crisis. En este caso se ha decidido por los intereses del Estado, que le dan seguridad, lanzando a la miseria a 800 familias trabajadoras.
Otro caso paradigmático es la empresa minera de Huanuni. Cuando se nacionalizó, la planta de trabajadores pasó de 818 trabajadores que tenía en 2006 a 5000 trabajadores que alcanzó el 2007. Si bien produjo ganancia en los primeros años gracias al precio del estaño, que era muy alto, con la disminución de éste ha pasado a transformarse en una empresa deficitaria cuya pérdida ha ascendido a 13,7 millones de dólares en el 2015.
El Estado ha asumido la política de confiar en su recuperación y ha aprobado un préstamo en fideicomiso de 36 millones de dólares. Es un riesgo que ha asumido el Estado. Resulta muy difícil asegurar su recuperación con una planta de trabajadores tan frondosa y con el panorama internacional de la economía que no vislumbra ningún incremento productivo como para augurar un incremento del precio de la materia prima. Situación que nos permite presagiar estar enfrentando otra encrucijada esta vez del sistema económico mundial, en el que cualquier ajuste económico implica disminución de fuentes de trabajo, por lo tanto disminución del consumo y la correspondiente disminución de la producción por lo tanto nuevas disminuciones de los precios de las materias primas. Problema que Bolivia pretende resolver incrementando la producción, cuyo resultado no será otro que una mayor disminución en los precios del producto. Es claro que el fideicomiso no será pagado y el sacrificado será irremediablemente el pueblo aportante de los 36 millones de dólares.
En resumen estamos frente a un gobierno con un comportamiento sinuoso cuyo único propósito es preservar el poder al margen del bienestar del pueblo. En el primer caso responde al criterio empresarial, de evitar  pérdidas a costa de la masacre blanca y en el segundo caso solo interesa conservar la clientela política aportada por la COB a costa del dinero del pueblo. En otras palabras es un camino sin rumbo y por lo tanto al margen de los intereses del pueblo.
Como resumen se puede decir con toda propiedad que el capitalismo de Estado ha fracasado otra vez en sus intentos por ofrecer una salida a la crisis por la que atraviesa el país y el mundo todo. Pero también hay que decir que el capitalismo privado tampoco ha podido dar solución a la crisis, pues se encuentra en ella en forma permanente desde el 2008. El único futuro que le espera a la humanidad como resultado de esta confrontación creciente por la hegemonía del poder es la ausencia de soluciones, es su desaparición del planeta. Por lo tanto tenemos la obligación de buscar una alternativa viable y cierta para enfrentar la crisis que por supuesto no puede estar en los marcos del capitalismo privado ni del capitalismo estatal.
Es evidente que el sistema capitalista asentado en la apropiación de las riquezas en pocas manos   debe desaparecer. Esto quiere decir que debe desaparecer el beneficiario del capital ya sea este privado o estatal. Las utilidades que se guarda el empresario privado o estatal deben pasar a manos del pueblo que las produce. Para ello es indispensable que el patrimonio empresarial sea devuelto a sus verdaderos dueños, que es el pueblo.
Recordemos que el patrimonio privado se construyó con el excedente del trabajo expropiado mediante el poder a la mayoría de la población, de igual forma el patrimonio de las empresas estatales. Por lo tanto no se está quitando nada a nadie si estos patrimonios pasan a la propiedad directa del pueblo, esto es sin intermediarios, simplemente se está devolviendo la riqueza del pueblo que el empresario abusivamente, con el respaldo del poder, expropió. Lo que implica que el Estado como institución al servicio del sector empresarial privado y estatal ya no tiene ningún papel a desempeñar ya que el sector minoritario, “dueño” de las riquezas, habrá desaparecido.
La búsqueda de esta alternativa es la que se escenifica en el mundo en la actualidad de distintas maneras, según el nivel de desarrollo económico y cultural de  las regiones. Se expresa en la alternancia política en todos los países asentados en la democracia burguesa, en los que se reniega de la misma democracia por estar al servicio de la burguesía en contra de los intereses del pueblo y se anuncia la introducción de la democracia directa, la que no prospera a causa de los intereses mezquinos de los partidos que acceden al poder como ha sucedido con el gobierno del socialismo del siglo XXI del MAS, ejemplo de la praxis en  Centro, Sudamérica y el Caribe.
La inconsecuencia política de los partidos lleva a los pueblos a retirarles la confianza y se hace cada vez con mayor espontaneidad el rechazo a los partidos, argumento utilizado para desenmascarar al sistema de partidos y se hace cada vez más masiva la reivindicación de los movimientos anti partidos.
Hay que reconocer que surge un reflotamiento de viejas políticas nacionalistas como está sucediendo en la vieja Europa a causa de la insuficiente preparación de las masas populares. Es un defecto que la amarga experiencia reencausará, con el tiempo, el camino hacia salidas cada vez más acorde con las necesidades humanas de los pueblos. Durante la crisis los pueblos aprenden rápidamente.
Todavía más amarga es la reacción de pueblos obnubilados por mesianismos religiosos que provocan el sacrificio de la autoinmolación y el asesinato de inocentes en una guerra de terror contra los dueños del poder: inconscientemente, consolidan la existencia del poder y toda la parafernalia de su uso en contra de los intereses del pueblo, llevándolo por el derrotero más antihumano de la historia.
Evidentemente las exigencias de los pueblos pasan por el reconocimiento de los derechos humanos en las bases  poblacionales. Nunca más las imposiciones verticales ya sean partidarias, económicas o religiosas. La base de la convivencia humana es el respeto que nos debemos cada uno de los componentes de esta humanidad, superando todo tipo de discriminación.
Una sociedad humanizada exige que las decisiones sean analizadas y acordada por las bases del pueblo en forma directa, y dialogal, eliminando cualquier tipo de intermediario. La base de la sociedad estará asentada en las organizaciones de bases rurales y urbanas, reguladoras de los excesos individualistas, resabios de la cultura heredada del capitalismo.
Hemos llegado al tiempo de la humanización de la sociedad, es el tiempo de superar la supremacía de la condición animal en el ser humano para que se imponga su esencia humana. En otras palabras es el tiempo de acabar con el poder que sustenta la civilización para reemplazarlo por el dialogo constructivo de las bases, que humaniza la sociedad. Hemos llegado al final de la era de la civilización y se abren las puertas de la era del humanismo superior.
Nunca más las jaurías del poder rondaran el planeta abusando de la humanidad. Ha llegado la etapa de transición de la civilización al humanismo superior por que el ser humano en todo el mundo está demandando recuperar su dignidad mediante el desconocimiento de las imposiciones del poder.
Es tiempo de encarar la sociedad humana a partir de sus elementos más simples, el humano, y sobre él configurar estructuras cada vez más complejas hasta lograr una sociedad, asentada en principios humanistas. Se debe rechazar toda estructura impuesta por el poder, la verticalidad civilizatoria es contraria a la horizontalidad de la sociedad humanista.
En el caso particular de Bolivia, una política responsable del gobierno, en la que se busca resolver el problema humano de los trabajadores y al mismo tiempo preservar los intereses del pueblo lo razonable, antes de cerrar la fábrica, dejando el patrimonio botado, deteriorándose por efecto de la naturaleza, es su entrega, en propiedad, a los trabajadores como depositarios del pueblo, siempre que haya el compromiso de los trabajadores de asumir los sacrificios  que impone la recuperación de las fuentes de trabajo y de la empresa. Es un reto para los trabajadores quienes se sentirán extraordinariamente motivados para tensar sus capacidades a fin de introducir la empresa en un régimen de flujo competitivo y acorde a los intereses de los mismos trabajadores y el pueblo
El gobierno podrá dar algún apoyo-técnico administrativo mientras el personal pueda asumir estas responsabilidades. Puede asegurar algunas compras de la producción, respetando los niveles de competitividad del mercado
En fin habrá muchas iniciativas que viabilicen el funcionamiento de la empresa siempre que se establezca un régimen interno de permanente diálogo a fin de buscar las ideas más factibles para la recuperación de la empresa. Otro aspecto muy importante en la administración de la empresa es asumir una política de control abierto, es decir el personal y el pueblo debe tener acceso a la información de cómo se solucionan los problemas, particularmente del manejo de los fondos que le dan vida. Todo debe ser abierto al conjunto ya que todos son dueños y tienen derecho a conocer cómo se maneja el patrimonio y por supuesto también tienen derecho  a poner en consideración del grupo las ideas que propone para un mejor manejo de los recursos.
De esta manera se evita que se  lancen a la miseria 800 familias de trabajadores y se preservan los intereses del pueblo. Hay mucha experiencia de empresas en las que los trabajadores antes de entrar en quiebra y ser lanzados a la desocupación han preferido ajustes de salarios o del régimen de trabajo u otras forma de ajustes que eviten la quiebra de la empresa, por supuesto que en una empresa de su propiedad habrá mucho más entusiasmo por asegurar la viabilidad de empresa.
Por otro lado el gobierno estará cumpliendo con su rol en forma responsable al no gastar inútilmente los dineros del pueblo, manteniendo salarios de una empresa deficitaria y por el contrario asegurando la inversión de estos fondos en rubros requeridos por la sociedad, como es cubrir las necesidades urgentes de salud, de educación, de abastecimientos de servicios de bien común, etc.
Y Bolivia tiene  una amplia experiencia en las organizaciones de bases. En la llanura kandirense existe en la forma de comunidades nativas (indígenas le llaman los verticalistas) preservadas como herencia ancestral gracias a la fortaleza cultural que las protege del avasallamiento del poder, que se han transformado en un rico venero de experiencias y contenidos humanista para el País y el mundo entero,  y en el altiplano en la forma de cooperativas mineras, organizaciones de bases conformadas por los resabios humanos de los fracasos de la minería nacional, tanto estatal como privada.
Las cooperativas mineras nacieron de la conjunción de los despojos humanos expulsados de la empresa minera a causa de su deplorable condición de salud, la silicoturberculosis los hacían improductivos para la empresa, quienes para sobrevivir su agonía se pusieron a trabajar en las minas abandonas por las empresas, que el “Estado benefactor” les autorizaba mediante contratos de arrendamiento.
En cada periodo de crisis económica el cooperativismo minero  ha salido fortalecido, mostrando de esta manera que es una alternativa real, productiva y humana. El primer impulso de este sector se dio durante la crisis mundial del 1929, en la que los empresarios entregaron áreas de trabajo a sus dependientes como compensación por su retiro de la empresa. En 1958 se firmó el Decreto Ley Nº 5035 con el título de Ley General de Sociedades Cooperativas, que le da base legal a su existencia. Otro impulso recibieron en el gobierno de René Barrientos Ortuño a causa del despido de trabajadores mineros. Y finalmente vuelven a ser impulsadas con la relocalización del 1985.
El cooperativismo minero es una organización de bases que muestra su vitalidad particularmente en momentos de crisis económica. Cada vez incrementa su población, de modo que en la actualidad abarca a más del 90% de la población minera. Se los conoce como cuentapropistas cuyo número según las distintas fuentes de información los hacen oscilar entre 100.000[1] a 150.000 trabajadores directos, los que con los indirectos  se elevan a alrededor de 500.000 personas., lo que los transforma en una verdadera fuerza política, que el gobierno no puede ignorar, frente a 5000 dependientes de la empresa minera oficial (COMIBOL).
La definición internacional de una cooperativa es:
“una asociación autónoma de personas que se han unido de forma voluntaria para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática”
Siguiendo los lineamientos internacionales del cooperativismo  la legislación boliviana declara la igualdad de derechos y obligaciones de los socios, la gestión democrática, el control social y los fines sociales de la institución, así como la limitación de los intereses del capital.  La formación de una cooperativa necesita un mínimo de diez personas, debe ser aprobada por la Federación de Cooperativas mineras (Fencomin), y estar obligatoriamente afiliada a ella. Además debe tener como nivel superior a la Asamblea General y contar con los consejos de administración y de vigilancia y del manejo de fondo de operaciones.
Como se puede ver existe una sólida base legal para el funcionamiento de estas instituciones, sin embargo está permanentemente sometida a las deformaciones que desde el poder se introducen para desvalorizarlas, de modo que el sector  está constituido por un complejo  muy variado de organizaciones cooperativas, en las que algunas se han transformado en otra empresa más de explotación de sus trabajadores, tan inhumanas como la que existe en la minería oficial, pero también existen otras que preservan su esencia solidaria. En este momento se desarrolla un intenso debate sobre el carácter de estas organizaciones. Se observa el carácter social de las empresas y se intenta transformarlas en empresas productoras de excedente para fortalecer el  capitalismo. La verdad es que su existencia es el resultado de la necesidad de generar ingresos para cubrir la mano de obra excedentaria, expulsada por la crisis económica capitalista que se reproduce periódicamente, con ello cubre un problema que el Estado no puede resolver por sí mismo.
El carácter marginal que ha dado origen a su existencia hace que existan muchos defectos en su manejo que no han sido regulados, así por ejemplo existe un 30% de cooperativas ilegales[2], que muestra la incapacidad del Estado para cubrir sus responsabilidades. Hace falta un reglamento que norme los detalles que están sueltos y dan lugar a todo tipo de deformaciones y abusos.  Lo admirable es que existan a pesar del ambiente hostil en que se desenvuelven. En la historia del País no ha existido un solo gobierno que favorezca su desarrollo, incluyendo el actual. Es el resultado de los esfuerzos del sector que muestra  su vitalidad a pesar de los difíciles momentos que le ha tocado enfrentar desde su nacimiento. La minería estatal ha sido cerrada más de una vez, sin embargo esta minería autónoma ha sobrevivido y está cada vez más fuerte.
Las organizaciones autónomas se esparcen y fortalecen en el mundo entero con la persistencia de la crisis, son el resultado de la desocupación generada por el proceso competitivo de las empresas extractivas, productivas y de servicios, los cuentapropistas organizados, el comercio marginal, los profesionales libres, los cooperativistas junto a la conciencia de los asalariados hastiados de la expropiación patronal del producto de su trabajo están llamados a ser el motor de la actividad reproductiva de la humanidad en un proceso largo, complejo  y rico en contenido humano.
Bibliografía
Coop. Gestión Participativa, 2016, Cooperativa Gestión Participativa,
Francescone K, 2014, Entre socios patrones y peones,
Jordán A, 2015, Humanismo y poder,
_______, 2013 Estados fallidos, transición al humanismo superior,
_______, 2011, Humanismo primitivo, civilización y humanismo superior.
Kropotkin, P, 2003, El Estado,
Lora M, Origen y naturaleza de las cooperativas mineras en Bolivia, 2012,
Marx y Engels, 1848, Manifiesto del partido comunista, https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm, 2016
Michard J, 2008, Cooperativas Mineras en Bolivia,
Pereda P, 2014,  Formas de producción de las cooperativas mineras,
En las Tierras del Libertador Grigotá
Julio 2016.




[1] Ver  Coop Gestión Participativa,
[2] Ver Lora.