http://youtu.be/8sYkAi04ojc
Promoción de valores que humanizan al ser en reemplazo de la bestialidad del poder, sustento de la civilización.
domingo, 4 de agosto de 2013
El poder, la crisis y el humanismo
http://youtu.be/8sYkAi04ojc
Etiquetas:
crisis,
humanismo. poder,
riqueza
viernes, 2 de agosto de 2013
Llamado desde las bases
Todo colonialismo y neocolonialismo está al servicio del poder, por lo
tanto, es contrario al desarrollo humano de la sociedad. Colonialismo es el
sometimiento de la soberanía nacional a los intereses del imperialismo. Neocolonialismo
es el sometimiento de los intereses regionales a las imposiciones del estadocentralista.
El colonialismo y el colonialismo interno, son partes de una estructura
dependiente y de explotación, al servicio del imperialismo liberal o del
imperialismo socialista.
El colonialismo liberal es el sometimiento de la nación a un estado liberal.
El colonialismo socialista es el sometimiento de la nación a un estado
socialista. Ambos son explotadores de los pueblos y origen de las miseriashumanas.
Es un tremendo engaño arrastrar al pueblo a una lucha contra un
imperialismo, en beneficio del otro, como pretende el gobierno del Movimiento
al Socialismo (MAS) al impulsar la liberación contra el imperialismo
norteamericano, mientras auspicia el sometimiento a un superestado socialista. Ambos
sometimientos, liberal y socialista, son colonialistas.
Es una grave contradicción del gobierno del MAS, promover la liberación de
nuestros pueblos del colonialismo norteamericano, mientras oculta y consolida
la dependencia de los pueblos del interior al colonialismo interno del
gobierno.
El Humanismo Superior plantea la lucha contra todo tipo de colonialismo y
neocolonialismo. El único beneficiario debe ser el pueblo.
Las luchas contra el colonialismo no deben ser, nunca más, desvirtuadas por
partidos oportunistas y colonialistas como sucedió en Bolivia con Evo Morales ysu partido, y en Egipto, con Mohamed Mursi y su partido.
Para garantizar el éxito de la lucha se debe estructurar el pueblo en organizaciones
de bases en función a sus intereses locales, regionales, nacionales e
internacionales.
Cada junta vecinal, sindicato, organización universitaria, de estudiantes, profesores,
fraternidades, clubes culturales, deportivos, de amigos, de amas de casa, de
mujeres, profesionales, comunidades nativas, campesinas, urbanas,
organizaciones cívicas, religiosas, redes digitales, en fin toda organización
comunitaria debe constituirse en una organización de bases para reflexionar
libremente, bajo los principios de respeto, complementariedad, democracia de
bases y en profundidad para esclarecer el espíritu del conjunto de bases en
función a sus intereses locales, regionales, nacionales e internacionales.
En un plazo de uno a tres meses deben resumirse los resultados de la
reflexión de bases en resoluciones que se difundirán para iniciar un proceso de
consenso, que culminará con encuentros, a definir por las mismas organizaciones
de bases.
El proceso organizacional y de reflexión es imprescindible para evitar
nuevos fracasos y consolidar una estrategia de lucha pacífica que garantice el
éxito. Existe una vasta y rica experiencia que enseña cómo las bases
organizadas y conscientes logran sus objetivos.
El tema que mueve este llamado es la nueva arremetida de agresión
neocolonial del gobierno al imponer un censo fraudulento que sólo favorece a sus
intereses políticos en desmedro de las regiones.
Las medidas que está proponiendo la oposición son insuficientes para
conseguir que el gobierno escuche y atienda los reclamos. Sólo la movilización
masiva del pueblo logrará torcer el brazo autoritario del gobierno. Hay que
vencer el colonialismo interno para eliminar el externo y alcanzar, de verdad y
por fin, la libertad de las bases y de la sociedad.
Por una sociedad humanista
Santa Cruz, Agosto 2013
Álvaro Jordán
Etiquetas:
censo fraudulento,
Humanismo Superior,
llamado desde las bases
martes, 4 de junio de 2013
Evo ahora ataca a Santos; ve como amenaza al continente intención de Colombia de ingresar a la OTAN - eju.tv
Evo ahora ataca a Santos; ve como amenaza al continente intención de Colombia de ingresar a la OTAN - eju.tv
El posicionamiento de Evo Morales a favor de Siria e Irán coloca a Bolivia en la mira Chilena para una invasión militar, paralela a la invasión judía a Siria e Irán ya anunciada, y la pérdida de nuevos territorios ya marcados por la dictadura de Pinochet. El Humanismo Superior demanda del gobierno boliviano el cumplimiento de su condición pacífica, establecida constitucionalmente, y llama al pueblo boliviano a exigir a su gobierno su declaración de neutralidad internacional acorde con la condición pacífica de la Constitución Política del Estado Plurinacional.
El posicionamiento de Evo Morales a favor de Siria e Irán coloca a Bolivia en la mira Chilena para una invasión militar, paralela a la invasión judía a Siria e Irán ya anunciada, y la pérdida de nuevos territorios ya marcados por la dictadura de Pinochet. El Humanismo Superior demanda del gobierno boliviano el cumplimiento de su condición pacífica, establecida constitucionalmente, y llama al pueblo boliviano a exigir a su gobierno su declaración de neutralidad internacional acorde con la condición pacífica de la Constitución Política del Estado Plurinacional.
Evo y la OTAN - eju.tv
Evo y la OTAN - eju.tv
Se han configurado los frentes del enfrentamiento mundial por el poder, y ha llegado a Bolivia. La asociación de los países del socialismo del siglo 21 al frente integrado por Irán, Siria, el Hezbollá y otros, por un lado, y el acercamiento de Colombia a la OTAN, la conformación de la Asociación del Pacífico, por otro, constituyen los frentes político, militar y económico en la lucha por la hegemonía mundial, que ya se anuncia será iniciada por por la invasión judía a Siria e Irán con apoyo ya declarado de Norteamérica.
El Humanismo Superior rechaza toda solución militar como antihumana y que someterá a la sociedad toda en una etapa de miseria de imprevisibles consecuencias. Llama a los bolivianos y a todos los humanistas del mundo a pronunciarse contra esta brutalidad del poder.
Se han configurado los frentes del enfrentamiento mundial por el poder, y ha llegado a Bolivia. La asociación de los países del socialismo del siglo 21 al frente integrado por Irán, Siria, el Hezbollá y otros, por un lado, y el acercamiento de Colombia a la OTAN, la conformación de la Asociación del Pacífico, por otro, constituyen los frentes político, militar y económico en la lucha por la hegemonía mundial, que ya se anuncia será iniciada por por la invasión judía a Siria e Irán con apoyo ya declarado de Norteamérica.
El Humanismo Superior rechaza toda solución militar como antihumana y que someterá a la sociedad toda en una etapa de miseria de imprevisibles consecuencias. Llama a los bolivianos y a todos los humanistas del mundo a pronunciarse contra esta brutalidad del poder.
domingo, 21 de abril de 2013
Ocaso del poder
Ocaso del poder
Por Álvaro Jordán
La debacle del sistema socialista obligó a la izquierda latinoamericana a
revisar su estrategia de lucha para la toma del poder. Como hito referencial se
puede decir que el proceso implosivo se inició con la introducción de la perestroika
en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en marzo de 1985, por
su presidente Mijail Gorvachov.
Hasta noviembre de 1989, fecha de
la caída del muro de Berlín, colapsó el sistema internacional socialista y con
él la URSS. En el 1990 la izquierda latinoamericana, reunida con el nombre de
Foro de San Pablo y bajo la égida del comunismo internacional, acordó unificar
una nueva estrategia para la toma del poder total en el continente americano,
al que se dio el nombre de socialismo del siglo 21.
Luego de la revolución cubana y
nicaragüense, el proceso de la toma del poder por las armas en América entra a
una fase de obsolescencia, que es demostrada por los reiterados fracasos que se
suceden a lo largo del continente, como son las guerrillas de Colombia, las de
Bolivia, dirigida nada menos que por el mítico Guevara y todas las que se
inician en los distintos países. Por otro lado el ascenso democrático de Salvador
Allende en Chile demostró la factibilidad de hacerlo por esta vía.
La derrota internacional de las
diversas versiones izquierdistas obligó a su unidad mediante el denominado Foro
de San Pablo, alrededor de unas pocas premisas de trabajo: 1. Alianza con todas
las organizaciones, estatales y no estatales, del mundo, que se declaren
enemigas del imperialismo norteamericano, independientemente de toda diferencia
ideológica. 2. Asumir la democracia como método de lucha por el poder, ampliada
con consignas de contenido humano y ambientalistas, campos en los que el
liberalismo en crisis no tiene respuestas. 3. Consolidar la toma del poder
político con la hegemonía económica del estado mediante nacionalizaciones
selectivas. 4. Ganar tiempo con políticas populistas, hasta que la crisis del
sistema liberal genere las condiciones para la consolidación de una economía
comunista.
En resumen el socialismo del
siglo 21 es una vía democrática para la toma del poder total y con ello imponer
una dictadura comunista. Es decir un nuevo camino para alcanzar el mismo fin. Un
fin ya conocido por su fracaso: el colapso del sistema socialista de 1989.
La ausencia de soluciones
virtuosas a la crisis de las macro políticas del sistema económico globalizado
desencadena soluciones diabólicas, que son aprovechadas por los ofertantes de
mitos de ideas igualitarias. Así por ejemplo, se solucionan las quiebras
empresariales o se mejora la competitividad de la producción con los fondos
generados por el remplazo de la fuerza laboral mediante la automatización y la
robotización, restringiendo los salarios y/o disminuyéndolos, en forma directa
o indirecta, mediante la inflación, mediante el recorte de los beneficios
sociales, la eliminación de servicios públicos, el incremento de impuestos y
todo tipo de medidas cargadas al sector social, con lo que se aumenta la
desocupación, la pobreza, el descontento social al mismo tiempo que se
despierta la consciencia contra los abusos del poder.
La crisis terminal del sistema capitalista,
con la globalización del mercado, ha generado el ambiente adecuado para nuevos
ofrecimientos de mitos, de los que se aprovechan oportunistas de toda laya para
apoderarse del poder y consolidar estructuras verticales de tipo fascista, al
estilo de Stalin, la dinastía de los Kim en Corea de Norte, la sucesión
hereditaria de los castros en Cuba y las diversas experiencias dictatoriales
del fracasado sistema comunista. Las comunas estatales, expresión de la
igualdad comunista, ofrecidas por las dirigencias del socialismo del siglo 21,
sólo serían factibles bajo el férreo control del estado, motivo por el que los
gobiernos ponen todo su empeño en su fortalecimiento, tozudez irracional ya que
sigue despreciando el fracaso internacional de la economía estatal, ya sea esta
socialista o comunista.
Los promotores del socialismo del
siglo 21 tienen extremados cuidados en ocultar al pueblo que la economía del
estado no es otra cosa que una variante, de su acérrimo enemigo, el
capitalismo. El capitalismo privado es hermano del capitalismo de estado, ambos
explotan a los sectores sociales, a los trabajadores, a los campesinos, a las
clases medias, a la mujer, a los nativos, al pueblo todo en beneficio del
propietario del capital, ya sea este privado o estatal.
La implosión del sistema
socialista es la prueba más contundente de la incompatibilidad de los intereses
del pueblo con los intereses del estado. La crisis terminal del mercado globalizado
es otra prueba contundente de la incompatibilidad de los intereses del capital
privado con los del pueblo, demostrando así que el capital privado y el del
estado son contrarios al interés del pueblo, por lo tanto su eliminación será
refrescante para el espíritu y provocará un salto cualitativo en el bienestar
de la humanidad.
La reflexión teórica del
Humanismo Superior[1] sobre
el desarrollo histórico de la humanidad concluye que el sustento del
capitalismo es el poder, así como el sustento de los distintos modos
productivos de la era de la civilización. La crisis terminal del sistema de
explotación imperial es la crisis del poder que lo sostiene. La humanidad ha
ingresado a una fase de transición hacia una nueva era, la del Humanismo
Superior. El poder se retrae bajo la presión de la crisis del sistema y de la
nueva conciencia de las bases.
La intensa confrontación padecida
por el pueblo venezolano en la disputa por el poder entre el oficialismo y la
oposición es apenas un detalle de la lucha por el poder mundial entre el
imperialismo norteamericano y sus aliados estatales, empresariales y políticos,
por un lado, y un complejo conjunto de estados, unidos como contra hegemonía
norteamericana, cuya identificación política varía desde reconocidas
democracias como la del Uruguay y despreciables dictaduras como las de Corea
del Norte y Cuba. Ambos buscando aumentar el poder mediante nuevas y más
amplias agrupaciones cupulares. En el fondo, enfrentados por la consolidación
de un poder mundial de explotación de la humanidad.
Este poder es la esencia de la
degradación humana, promueve y se sostiene con la violencia, fomenta las
guerras y los genocidios, es el origen de la ausencia de principios y valores
morales, es la causa de la corrupción y la criminalidad, en resumen es la
barrera para el desarrollo de los derechos humanos y del respeto a la
naturaleza. Es el enemigo del Humanismo Superior [2].
Tierras del Libertador Grigotá.
Abril, 2013
Abril, 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
Declaración
del Humanismo Superior
Convencidos, que el
crecimiento descontrolado de la riqueza
ha llevado a una fase de estancamiento y agotamiento de la era de la
civilización.
Seguros, que la
característica principal de la era de la civilización es la consolidación del
poder del estado como sustento de la clase hegemónica, sea esta esclavista,
feudal, capitalista[1]
o imperialista.
Conscientes, que
estos sectores minoritarios de la población, se constituyen en beneficiarios
abusivos del producto del trabajo, la ciencia, la tecnología y las riquezas
naturales del conjunto de la sociedad.
Alarmados por el
creciente uso de la coerción a fin de lograr el sometimiento de las mujeres, nativ@s,
campesin@s, trabajador@s, profesionales, universitari@s, estudiantes, cuentapropistas,
comunidades, juntas vecinales, cooperativistas, gremios, sindicatos,
instituciones, organizaciones de bases, indignados del mundo, de los sectores
mayoritarios a los intereses de los sectores minoritarios de la población.
Impresionados por el
crecimiento, moralmente inaceptable, de la brecha entre ricos y pobres.
Azorados ante los
degradantes efectos generados por el poder sobre la sociedad, que se expresan
en la pérdida de libertad, la pérdida de dignidad, el desprecio a los derechos
humanos, la conculcación de los principios y valores que la sustentan, el
genocidio y la destrucción masiva de las guerras, el crecimiento descontrolado
de la corrupción con su secuela de criminalidad, inseguridad ciudadana,
violencia física y sicológica y el desprecio por la hermana naturaleza.
Preocupados en
impedir que el poder, sostén de la agonizante civilización, ponga en riesgo la
existencia del género humano y su equilibrio con la naturaleza por su vocación
violenta y sus políticas de despilfarro y consumistas.
Impulsados por el
fracaso del capitalismo y del socialismo en la distribución privada y social,
respectivamente, de las riquezas.
Compelidos por la
simultaneidad del carácter individual y social del ser[2] humano.
Persuadidos de la
necesidad de una distribución equitativa y justa de las riquezas, la que exige
su apropiación directa a los sectores de bases, esto es la entrega de los
beneficios del trabajo, la ciencia, la tecnología y las riquezas naturales al
individuo, intermediado por la región[3].
Comprometidos con la
defensa de los derechos individuales, al margen de las diferencias de razas,
color, género idioma, ideológicas,
intereses económicos, culturales, religiosos y reconociendo la
complementariedad de l@s diferentes, el respeto al otro, la equidad, la
reciprocidad, la solidaridad y el diálogo como instrumentos de consenso.
Fortalecidos por la
experiencia histórica y la claridad del pensamiento de nuestr@s herman@s
nativ@s[4], cuya
propuesta fundamental para garantizar el respeto humano y de la naturaleza es
la generación de la autoridad desde las bases.
Viviendo la humanidad
un intenso proceso, determinado por el agotamiento de la era de la civilización, el ingreso a una etapa de
transición y el inicio de la nueva era del Humanismo Superior.
Reconociendo a la
experiencia de casi 200 años del centralismo presidencialista como responsable
del continuo achicamiento de Bolivia y de su incapacidad para alcanzar una
convivencia equilibrada de la diversidad cultural.
Aceptando que ni el
centralismo republicano ni del estado plurinacional ha podido armonizar la diversidad étnica y la
complejidad mestiza del país.
Identificando al
colonialismo interno como los portadores de recurrentes factores de fricción y
origen de permanente discriminación y exclusión.
Protestando por la
sostenida debilidad económica del país y la permanente amenaza a la unidad por
causa del colonialismo interno.
Respaldando el
reconocimiento que hace la Constitución Política de los tratados
internacionales sobre los derechos y deberes en relación con la defensa de los
derechos humanos.
Persuadidos del
ineluctable fin de la era de la civilización y de la responsabilidad de los
humanistas para ofrecer una solución objetiva, racional y equilibrada, en
interés de todos.
Seguros de que la
filosofía del Humanismo Superior contiene los elementos suficientes para la
sustitución del poder por un instrumento pacífico en la búsqueda de soluciones.
Proponemos las bases,
que el Humanismo Superior considera indispensables para facilitar el proceso de
cambio en beneficio de cada un@ y del conjunto de l@s miembros del país, del
equilibrio con la hermana naturaleza y sean garantía del fortalecimiento de la
unidad.
Bases
del Humanismo Superior para
un Acuerdo de
Unidad
1-
Reconocimiento
de los derechos individuales, consensuados mediante el diálogo constructivo de
hombres y mujeres, trabajador@s, campesin@s, nativ@s, profesionales,
cuentapropistas, universitari@s, estudiantes, juntas vecinales, cooperativas,
gremios, sindicatos, instituciones, organizaciones de bases, en la comunidad,
en el municipio, en el departamento y/o en la región como cimientos para un
Acuerdo de Unidad.
2- Reconocer el carácter
individual y social de los beneficios del producto del trabajo, la ciencia, la
tecnología y de las riquezas naturales consensuados en cada nivel regional en
base a la democracia directa y/o participativa, complementada con la democracia
representativa en estricto cumplimiento del diálogo constructivo y haciendo uso
de los principios de equidad, de complementariedad de los diferentes, el
respeto al otro, la reciprocidad, y la solidaridad.
3-
Reordenamiento
de la estructura de coordinación y administración de servicios en función a los intereses de
las bases, consensuados regionalmente.
4-
Nombramiento,
control y revocatoria desde las bases de todos los representantes y
coordinadores en los distintos niveles administrativos, legislativos y
coordinación en atención a sus cualidades de servicio y capacidad.
5- Actualización de la
Autonomía regional en reconocimiento al derecho de la autodeterminación de los
pueblos y en el marco de la unidad del país.
6-
Respeto
de las competencias regionales, libremente autodeterminadas.
7-
Conformación
del Concejo de Coordinación, en cada nivel regional, responsable ante las
bases.
8-
Reconocimiento
del Primer Servidor (de carácter honorífico). Nombrado en forma rotatoria,
entre los miembros del Concejo de Coordinación Regional.
9-
Actualización
de la Constitución Política del Estado.
10- La realización
pacífica de estos cambios fundamentales sólo será posible con la participación consciente
del conjunto de la población. Es indispensable generar la movilización de cada
ciudadano, por lo que todo promotor del humanismo superior se debe transformar
en un activo difusor de la conciencia humanista y organizador de las bases de
vecin@s, trabajador@s, estudiant@s, culturales, profesionales y otras.
Álvaro Jordán
En
las Tierras del Libertador Grigotá
Marzo, 2013
[1]
Capitalista: comprende al privado y al estatal, ya que ambos se apropian del
excedente del trabajo en beneficio de sectores
hegemónicos.
[2]
Jordán A., 2011, “Humanismo Primitivo, Civilización y Humanismo Superior”.
[3]
Región: comprende a la comunidad, el municipio, la provincia y el departamento
en
forma separada o voluntariamente mancomunadas.
[4]
Propuesta guaraní a la Constituyente: Ore Ñemongeta. P 3 y 4. 2006.
jueves, 14 de febrero de 2013
La mujer, hermana del hombre
La
mujer, hermana del hombre
Por Álvaro Jordán
En la
cosmogonía de nuestros ancestros kandirenses la naturaleza era hermana del
hombre, a la que había que cuidar, respetar y amar para que nos regale con los
dones de la naturaleza, de no ser así lo castigaba negándoselos.
Refleja el
profundo respeto y cariño que tenía el hombre por la mujer, la coloca horizontalmente a su lado
en calidad de hermana, significando la igualdad con que eran considerados mutuamente.
En la antigua
sociedad minoica, infancia de la sociedad griega, las mujeres no sólo eran
reconocidas como tales, sino que gozaban de una serie de derechos que
garantizaban su independencia. Se imponía la sucesión matrilineal, con lo que
trasmitían el estatus y el apellido a los hijos. Los pueblos neolíticos de la
antigua cultura europea estaba regida por la diosa reina, con potestad sobre la
vida y la muerte. Las primeras divinidades fueron femeninas como Gea, La
hierogamia minoica dio nombre a las diosas veneradas por los distintos cantones
en formación como son: Artemisa, Rea, Pasifae, Europa, Atenea, Dictina,
Jenodice y muchas más. Con este
resumen se muestra la destacada preponderancia de la mujer en la cultura del
humanismo primitivo.
Fue con la
imposición del poder, ejercido por los pueblos guerreros, que se sometió la
mujer a la autoridad del hombre. Se impuso el patriarcado y con ello la
esclavitud, en primer lugar de la mujer y luego la de los pueblos sometidos,
con ello se consolidó la sociedad de clases y como su garantía se construyó el
estado.
La
civilización, desde su nacimiento se ha caracterizado por la exacerbación de
las diferencias y con ellos los privilegios, el más importante fue la consolidación
de la propiedad y con ello la propiedad de la mujer.
Las luchas por
humanizar la sociedad son las que van arrancando de a pedazos la dignificación
de la mujer. Apenas, hacen 60 años, que se consiguió el derecho a la ciudadanía
de la mujer con la posibilidad a participar políticamente con el voto, poco
después al derecho al patrimonio matrimonial y otras conquistas que se han ido
logrando en la medida que se despierta la sensibilidad humana.
Es una gran
mentira, es demostración de cinismo, por lo tanto de la doble moral de una
parte significativa de la sociedad cuando un dignatario de estado, nada menos
que con el rango de Vicepresidente, muy suelto de cuerpo, dice que no es parte
de nuestra cultura la violencia contra la mujer. Peor aún cuando el mismo
Presidente ofrece protección a los hombres en el cuartel al incitar a los
jóvenes a tener hijos en las mujeres del TIPNIS para imponer sus objetivos políticos,
como es la economía de la coca, es una monstruosidad que no encuentro nombre
para su tipificación. La política oficial ha sido de protección a los
violadores, golpeadores y feminicidas del partido oficial en estos seis últimos
años. Bolivia es uno de los países donde más se discrimina a la mujer. Se la
discrimina en forma masiva cuando en la vida diaria y particularmente en las
fiestas folklóricas se la obliga a usar ropa indígena para confirmar la
identidad nativa, mientras que el hombre se oculta con la ropa occidental. De
los crímenes y las palizas que recibe la mujer para conseguir la sumisión ya han escrito
muchos, baste repetir la última estadística que indica que más del 80% de las
mujeres bolivianas son agredidas.
En todo caso
vivimos una cultura donde todavía hay un largo camino para recorrer en búsqueda
de la dignificación de la mujer. Mientras exista el derecho a la propiedad será
un sueño, por el que hay que seguir luchando. Mientras tanto sólo el hombre
tiene derecho a la felicidad, es decir algunos hombres, los que detentan la
propiedad, los otros, la gran mayoría de la población, los empleados, los
asalariados los trabajadores, los campesinos, los nativos juntos con las mujeres, les queda el camino
de la heroica lucha por sus derechos.
Es muy claro
que dentro de la civilización no hay ninguna respuesta para la dignificación de
estos grandes sectores sociales. Es dentro del humanismo superior donde se
encuentran los argumentos teóricos y la factibilidad política de alcanzar una
sociedad que contemple el reconocimiento de los derechos de las bases hasta
ahora marginadas por la cultura de la propiedad.
En el humanismo
superior, con la participación directa de las bases femeninas, hermanas de las masculinas,
en igualdad de condiciones, luego de la eliminación de la expropiación de los
beneficios del producto del trabajo, de la ciencia, la tecnología y los
recursos naturales es que se encontrarán
las relaciones necesarias, asentadas en los principios de justicia, libertad, equidad,
complementariedad, de diálogo, de reciprocidad y no violencia, para
instrumentalizar los mecanismos que reconozcan
el derecho de todos a ser parte de esta humanidad con dignidad.
En las Tierras del Libertador
Grigotá
Febrero
2013
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