domingo, 27 de enero de 2013

Comentario sobre el coloquio del CEJIS


Comentarios sobre el foro del CEJIS, del 25.01.2013
Por Álvaro Jordán
Nacimiento de la organización política: Ha sido muy importante la conformación del instrumento político para participar en la elección de gobernador del Beni, cualitativamente sus presencia es de tremenda trascendencia.
Movimiento o partido: En primer lugar hay que decir que el instrumento político no puede ser un partido, porque estos son sectarios y el instrumento político de los nativos debe ser una organización abierta para la creación del pensamiento y de diálogo para el intercambio de opiniones que expresen los distintos intereses que conforman la comunidad, por lo tanto lo que hay que organizar es un Movimiento y no un partido. Por otro lado el partido estaría en contradicción con los mandatos de las bases comunitarias nativas, de no parcializarse con ningún partido. Lo que no debe interpretarse como alguna organización apolítica. La organización es fundamentalmente política y debe ser lo suficientemente flexible como para aceptar las alianzas que sean necesarias para la consecución de sus objetivos.
Democracia, Diálogo y Consenso.  Muy atinada la participación de la última oradora, la que indicaba que se deben evitar los excesos en las exposiciones y en la crítica, ya que de lo que se trata es de recoger creativamente  y en un ambiente de respeto las distintas opiniones de los participantes. Es la cultura del diálogo que debe generar la democracia participativa y crear conocimiento. El consenso significa que la reunión debe tener el objetivo de provocar un intercambio de opiniones de modo que todos queden convencidos de haber llegado a una conclusión satisfactoria para todos. En la creación del pensamiento comunitario, en las que he tenido el privilegio de participar, no se reconocen las decisiones por mayoría porque ello implica la negación de la minoría. Este concepto es eminentemente humanista, ya que reconoce el derecho de todos a estar incluidos. El consenso es un aspecto fundamental del humanismo nativo, expresa la esencia de las relaciones humanistas, esto es el respeto al interés individual, consensuado mediante el dialogo comunitario. A diferencia de la democracia burguesa que sólo busca la obtención de la mayoría, que puede ser simple, absoluta o de dos tercios. El que no está incluido en ella queda marginado, se lo niega y cuando se trata de opositores se los elimina como sucede con las minorías nativas, que en todo estado, a nombre del nacionalismo, cada vez las marginan más a fin de lograr la homogenización de la ciudadanía en base a la cultura dominante. Es lo que sucedió con los gobiernos colonial-españolistas de la república y es lo que sucede con el gobierno colonial-aimarista del estado de EM. La búsqueda de soluciones satisfactorias de un conjunto de individuos con posiciones individuales es un trabajo de diálogo muy arduo, entendiéndolo así es que al final siempre la asamblea comunitaria termina con una fiesta de regocijo. Los partidos burgueses practican la democracia de las mayorías, en organizaciones secantes se utiliza el llamado “centralismo democrático” pregonado por el gobierno verticalista de  Evo Morales, EM, en el que no se permite disenso fuera del partido, solo la obediencia servil.
Derechas e Izquierdas: Para el humanismo nativo no existen las derechas ni las izquierdas ya que no reconoce la división de la sociedad en clases, no reconoce clases privilegiadas como la clase trabajadora en el socialismo y el comunismo o la clase burguesa en el capitalismo. Todos tienen derecho a existir, por eso es una sociedad humanista ¿acaso se van a matar los que no son de la clase trabajadora como ha hecho muchas veces el comunismo con los dueños del capital o a los trabajadores como está haciendo el capitalismo en su fase imperial agonizante? Esto sucede hasta ahora porque ambos son  antihumanistas.
La humanidad ha estado durante el siglo XX signada por el maniqueísmo del capitalismo y el socialismo. Después del colapso socialista se hizo indudable la existencia de un imperio al servicio del capital estatal. Por otro lado, está la existencia del capital privado. En todo caso el capitalismo privado y estatal se encuentran y se confunden en su condición de explotadores del trabajador y el  pueblo todo, ya que ambos se apoderan del excedente del trabajo, transformándolo en un ser enajenado, ambos lo han cosificado o más crudamente lo han animalizado. Por lo que el capitalismo privado y estatal en su etapa imperial es la característica del sistema de mercado.  El movimiento humanista nativo no puede caer en este maniqueísmo, que solo lo desvirtúa y empequeñece. Debe transformarse en la alternativa humanizante frente a la brutalidad del capitalismo privado y estatal.
Discurso manipulador: Evo Morales Aima ha sido muy hábil en la creación y difusión de un discurso de impacto, gracias a ello rápidamente ascendió al poder, pero ya en él ha sido notoria la vacuidad del mismo. Los nativos de la llanura amazónica-platense son victimas directa de esta inconsecuencia. Incluso casi llegó a manipular al mundo cuando se presentó como promotor de la Paz y por lo tanto aspirante al Premio Nobel de La Paz. Luego de los muertos en Sucre, Cochabamba y Huanuni, la masacre en Pando y la invasión de 20.000 mercenarios a Santa Cruz la comunidad internacional no escucho los cantos de sirena del Gobierno Boliviano. Ha lanzado varios discursos manipuladores a lo largo de su régimen como fue el del capitalismo altiplánico-amazónico, posteriormente el del socialismo del siglo XXI.
Ahora ha lanzado otro discurso con motivo del solsticio de diciembre con el nombre de “Manifiesto de la Isla del Sol” y otro, distinto, para los festejos de la toma de posesión del Presidente, el 22 del presente mes, “Bolivia digna y soberana”, con el que pretende prolongar su gobierno ofreciendo una vez más una ensalada de contradicciones que lo hacen inviable. Por su extensión, sólo el segundo discurso duró 4 horas, vamos a tratar de resumir un análisis de su propuesta central:
Los 13  pilares para una Bolivia digna y soberana antes del 2025:
El Pachacuti: En la introducción dice: ““Con la nueva Constitución Política del Estado iniciaron su camino hacia el Pachakuti, o los tiempos de equilibrio, fortalecido siempre con nuestros movimientos sociales, ahora nos toca construir con claridad los pilares fundamentales para levantar una nueva sociedad y Estado, más incluyente, más participativa, más democrática, sin discriminación, sin racismo, sin odios y sin división. . ..”
A pesar de la convocatoria hacia una sociedad y Estado más incluyente, más participativa, más democrática, sin discriminación, sin racismos, sin odios y sin división, insulta nuestra inteligencia y orgullo patriótico cuando plantea un camino hacia el Pachacuti. Todos sabemos que Pachacuti fue la expresión más acabada del imperio colonial del Tahuantinsuyo, fue la época expansiva imperial, en que no se nos respetó, se invadió nuestros territorios y se pretendió colonizarnos. Cualquier expresión política de unidad debe en primer lugar respetar la diversidad cultural, la defensa de la identidad y jamás remover los rescoldos dejados por la agresión, que están ahí como jenecherú de todo fuego patrio. Por lo tanto la propuesta lleva implícita la discriminación, el racismo, el odio y la división.  Esta introducción es el resumen del proyecto masista, esto es una política de dominación colonial aimara, por supuesto que se adorna y se adornara de frases de elevado desprendimiento para ocultar el fondo de poder. Planteamiento que no pueden ser motivo de otra cosa que no sea  nuestro profundo desprecio, rechazamos cualquier pretensión de consolidar la pérdida  de nuestra libertad. De aquí en adelante todo proyecto de unidad para que pueda ser considerado, debe contemplar como  parte esencial, el reconocimiento y respeto a la diversidad.
Los movimiento sociales: La mención de los movimientos  sociales es otra forma del evismo de mostrar un discurso abierto a las mayorías, pero ya sabemos que es un pensamiento sectario, se está refiriendo sólo a sus bases masistas. Evo Morales, como político, nació en el Chapare cocalero, lo encumbraron las federaciones de productores de coca de Cochabamba como Presidente de esta organización y con este apoyo, básicamente económico, se lanzó a la presidencia de Bolivia. Desde que apareció el sector cocalero del Chapare es bien conocido que esta coca no se utiliza para el acullico, sino para la producción de cocaína por lo que existe una fuerte relación con el narcotráfico nacional e internacional, razón más que suficiente para rechazar cualquier discurso, por más bello que sea, de este origen delincuencial. La experiencia en este sentido nos exime de mayores comentarios.
El Estado: En la introducción y a lo largo del documento se destaca reiterativamente la presencia, mejor dicho, el endiosamiento del estado y si se lee a García se completa el proceso con el culto a la personalidad de EM. El estado como instrumento de poder es la expresión acabada del sistema de opresión, no sólo de Bolivia, sino de todos los países del mundo. Es el sostén del sistema de clases, origen de todas las calamidades del ser humano, la corrupción, el crimen, el genocidio, es el sostén de la riqueza de las clases privilegiadas, ya sean estas aristocráticas como en la época del coloniaje españolista o cholas como plantea el coloniaje aimarista-evista, es el sostén  de la civilización y de las clases. El sistema asentado en el poder vertical del estado ha entrado a una crisis terminal, cuya permanencia nos acerca cada vez más a un desenlace catastrófico.
La diferencia de fondo entre el sistema económico de estado, promovido por el colonialismo centralista y el promovido por el TIPNIS es que el primero se asienta en el poder impuesto por minorías en forma vertical a las mayorías de las bases. El sistema humanista del TIPNIS promueve una sociedad participativa en el que se respeta la voluntad de las bases, consensuadas comunitariamente, es decir que la autoridad nace abajo, organizando las estructuras en función de sus necesidades. Estas estructuras estarán permanente vigiladas por las bases a quienes se deben. No se trata de reconocerle algunos derechos como plantea el MAS en su “Manifiesto de la Isla del Sol”, se trata de tomar los derechos como parte esencial de la existencia del ser y de la comunidad. Se rechaza el reconocimiento de derechos en forma paternalista. Los derechos nacen de la naturaleza del ser mismo y no necesitan ser otorgados, solo aceptados  en una relación de respeto.
La estructuración de una administración desde las bases es la única alternativa que considera la complejidad de nuestro país, conformado por un conjunto de pueblos con diferencias étnicas, culturales, ambientales, lingüísticas, etc.
La Hermana Naturaleza: Las relaciones sociales de los pueblos simbólicamente se manifiestan en su representación cosmogónica. Por esta razón una cultura, como la altiplánica, asentada en una reproducción del equilibrio del  Pachakuti, esto es el reconocimiento de la autoridad absoluta de este Inca (Pachakuti), su poder, su instrumento de poder imperial, sus sueños de reproducir el sometimiento, desarrolla sus simbologías que la expresan, esto es la relación servil del sometido a la autoridad omnímoda del poder. Esta relación servil se impone en el inconsciente del sometido a través de la forma sagrada del respeto a la “Madre Tierra” o el endiosamiento del Sol y su identificación divina con el Inca, ahora subliminalmente encarnado en EM como Pachakuti resucitado.
La cultura de los pueblos kandirenses, los que ocuparon la cuenca amazónica-platense es de tipo horizontal, con profundo respeto a la libertad del individuo y de la comunidad. Jamás tuvieron una relación servil con la “Madre Tierra” o con algún otro elemento. Es bueno recordar que mientras los altiplánicos reivindican el levantamiento de Katari como máxima expresión de sus ansias libertarias, un acto de rebeldía de no más de dos años. El colonialismo interno ha ocultado más de 300 años de lucha permanente de nuestros pueblos por su libertad, donde  no existe un mártir sino que son miles los que se sacrificaron  durante tres siglos por la existencia del territorio de la Chiriguania libre, lucha épica, así titulada por los jesuítas. Nuestros pueblos ancestrales desarrollaron una relación íntima con la naturaleza, sus esencias espirituales le rodeaban en todas partes, siempre estuvo acompañado por ellas. Cuando salían al bosque allí se encontraban con el Ka ija, es decir el cuidador del bosque que les regalaba sus bienes naturales, sus animales y su riqueza agrícola, si pescaban allí estaba el Mboiwuju, el Jichi, la Salamanca, distintos nombres en distintos pueblos, como vigilantes del lugar. Cada animal, cada planta, cada accidente geográfico tiene su esencia espiritual que debe ser tratada con mucho respeto. En los cielos están representadas las esencias superiores, el Ñanderúguazu, con sus constelaciones, con quienes conversan por las noches de luna, En todo caso esta diversidad de relaciones espirituales, distintas para cada situación está sugiriendo la existencia de una sociedad establecida mediante lo que ahora la posmodernidad llama una estructura de redes. Esta totalidad de relaciones Richter interpreta como una delicada relación entre hermanos, es decir que la naturaleza es hermana del hombre, la que hay que cuidar y respetar.
En los pilares de EM hay dos definiciones centrales, alrededor de las cuales se plantea las metas del gobierno has el 2025. Por un lado la construcción del vivir bien mediante el socialismo comunitario mencionado como pilar nº 1 y la economía de estado mediante las orientaciones verticalistas del incario del no robar, no mentir y no ser flojo establecidas en el pilar 11º. Con lo que se está mostrando la presencia de un sistema en decadencia, sostenido únicamente por la imposición del poder.
El socialismo comunitario es la vieja propuesta de la utopía comunista de las comunidades campesinas u obreras manejadas por el estado. Esto es la construcción de la grandeza de la patria sobre las espaldas de un ejército de esclavos, de  iguales. Es la supremacía de la colectividad, mejor dicho del estado, sobre cualquier deseo de felicidad de sus componentes, transformados en animales productivos al servicio de la burocracia del estado, origen de la nueva burguesía chola planteada por García. Tardó el pueblo soviético 70 años en reaccionar reclamando por su derecho a la libertad y mostrando su indiferencia por la grandeza del imperio que habían logrado. Fue el resultado del menosprecio de los intereses individuales y la sobrevaloración de los intereses colectivos representados por el estado. Por lo tanto es una gran idiotez volver a plantear un sistema que no sólo fracasó en la Unión Soviética sino que fracasó en medio mundo que había abrazado el socialismo.
Esta situación se da porque no falta la mediocridad del infantilismo político que se identifica en los círculos intelectuales clase medieros, arrogantes de su sapiencia teórica, los que arrastran a los pueblos desesperados por la situación insostenible en que viven en el sistema neoliberal a nuevos fracasos, ya conocidos.
La crisis del sistema capitalista privado y estatal en su fase imperial, en el fondo, es la crisis del poder del estado, por su incapacidad para resolver los problemas económicos, sociales y políticos que se le plantean. La humanidad está asistiendo a una acelerada disgregación del poder, la que se manifiesta como una continua aparición de nuevos estados: de la Unión Soviética nacieron 15 estados soberanos, de Yugoeslavia nacieron ocho, de Checoslovaquia dos, del Sudan dos, ya se anuncian nuevos nacimientos como los emergentes del nacionalismo de España y de Gran Bretaña, aparte de la anunciada separación de ésta de la Unión Europea. Por lo tanto el reforzamiento del estado en Bolivia es otra idiotez ante la falta de una interpretación coherente y que momentáneamente tiene sustento por el ingente ingreso de dinero a consecuencia de los precios extraordinarios de la materia prima. En cuanto esta situación cambie, la situación boliviana será muy lamentable.
De no plantearse la alternativa humanista del TIPNIS Bolivia está condenada a padecer el zigzagueo político que padecen algunos países europeos como por ejemplo España, Grecia, Italia y otros. En la primera, del fracaso del conservador derechista de Aznar, se pasó al izquierdista Zapatero, del fracaso de éste se ha vuelto a pasar al conservador derechista Rajoy. Pimponeo que se mantendrá mientras no aparezca la alternativa humanista que está reclamando la sociedad y que en Bolivia hemos avanzado ya una etapa con la conformación del movimiento defensor del TIPNIS. Corresponde consolidarlo y desarrollarlo.
Lo que se quiere mostrar es que no se trata de buscar la solución en el sistema liberal o socialista. Ambos se encuentran en un estado de crisis terminal y la única alternativa se encuentra fuera del sistema capitalista, privado y estatal, esto es en la decisión de traspasar el sistema productivo a las bases ya sean individuales o comunitarias. Se debe colocar en sus manos los beneficios del trabajo, de la ciencia y la tecnología, así como la propiedad de los recursos naturales. Sólo así el ser humanos será libre y gozará de felicidad.
Esta esperanza de contenido universal es la que ofrece la alternativa humanista del TIPNIS, la que hemos resumido con el nombre de Humanismo Superior en trabajos anteriores.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Enero del 2013

jueves, 27 de diciembre de 2012

La crisis y la corrupción


La crisis y la corrupción
Por Álvaro Jordán
Uno de los parámetros distintivos de la crisis final de la era de la civilización es la creciente degradación de los principios y valores que la  sostienen.
La civilización desde su nacimiento estuvo sustentada por una estructura de poder, la que ahora, con la crisis del capitalismo1 en su etapa imperial ha entrado en su fase de agotamiento e iniciado un periodo de transición a una nueva era cuya característica principal necesariamente será el reemplazo de las estructuras de poder vertical por una nueva estructura administrativa que emane de las voluntad de las bases, por lo tanto de profundo contenido humanista, que hemos identificado como Humanismo Superior.
La convulsa sociedad del poder y la riqueza sumerge a la humanidad cada vez más en las cloacas de la corrupción, de la criminalidad, de la inseguridad ciudadana y la violencia, campos de envilecimiento humano generados por la brutalidad del poder.
El poder es la fuente de la degradación humana y ésta existirá  mientras el poder exista. Con la crisis de la economía del poder, el envilecimiento institucional como instrumento de competitividad se ensancha y se hace más desvergonzado, en el estado, en la política y en la economía misma.
Ejemplo paradigmático del fenómeno es la evolución sufrida por el controvertido gobierno de Bolivia en los 7 años que lleva de uso indiscutido del poder. Accedió al mismo con un discurso, cuya bandera principal era la lucha contra la corrupción. En demostración de su integridad, hizo devolución del dinero sobrante, que le había otorgado el Comité Electoral para solventar los gastos de dos campañas eleccionarias previas a la posesión de Evo Morales como Presidente, marcando una gran diferencia de niveles de honestidad, comparada con el resto de partidos, que nunca devolvieron un peso.
Además, lanzó un discurso de reconocimiento de la voluntad de las bases mediante el ejercicio de una democracia directa, el desarrollo de una política de solución de problemas por el uso de métodos no violentos, de diálogo, de respeto al otro y de equilibrio con la naturaleza.
Ahora, al final de siete largos años de ejercicio del poder, aparece como un grotesco sueño el recuerdo de los afanes promocionales de los aduladores del Presidente, entonces enmascarados en los valores naturales del ser humano y la “Madre Tierra”, para encumbrar en el podio del Premio Nobel de la Paz al que ahora se desnuda como promotor del envilecimiento humano en Bolivia y el mundo, al ejercer, simultáneamente, la presidencia del País y la presidencia de las seis federaciones de productores de coca en Cochabamba. Esta coca es la materia prima de la producción de la cocaína en Bolivia, estupefaciente que degrada la juventud del mundo, por lo que estamos frente a un gobierno delincuencial cuyo interés principal está en el sector proveedor de la materia prima para la producción de cocaína y su tráfico nacional e internacional.
Esta simultaneidad presidencial ya es prueba suficiente de la inmoralidad del personaje y su partido, situación confirmada personalmente, con toda la arrogancia del poder, cuando declara ante prevenciones de sus abogados, quienes le informan que legalmente no es posible realizar sus medidas, él responde “le meto nomás”.
 Y no por exculpar el acusado, pero es imprescindible reconocer que la humanidad se encuentra enfrentando la resistencia de un sistema que agoniza y exuda los miasma de su agonía.
La sociedad imperial del capital ha entrado desde el 2007 en una espiral diabólica en la que todo parche solo agudiza la contradicción entre la apropiación de las riquezas por unos pocos y la expulsión del trabajo de millones de asalariados. Mientras los banqueros se benefician con las ya multimillonarias sumas de dólares para enfrentar la crisis, el pago de la deuda es soportada por el pueblo, ya sea por la vía de la restricción de los servicios públicos o por la vía de la restricción de los salarios y sus beneficios colaterales, en definitiva, una mayor explotación.
Ya hace un par de años los alemanes acordaron congelar los salarios a cambio de mantener las actividades empresariales dentro del país. Este modelo se repite en todo el continente, particularmente en Grecia, España, Portugal, Italia, y más allá del continente como también en los Estados Unidos de Norteamérica, Japón, etc. etc. La pregunta es ¿hasta cuándo va a durar la espuria alianza de empresarios y dirigentes sindicales en el afán de sostener el poder del estado y beneficiarse de la miseria de la población).
En esta situación las fuerzas armadas para garantizar la represión adquieren un papel cada vez más sobresaliente en la economía y la política de los estados, así los presupuestos destinados a la represión son cada vez más importantes, esta es la razón por la que en Bolivia el presupuesto de las fuerzas armadas casi alcanza el 50% del presupuesto total, al mismo tiempo que se le asigna nuevas e importantes actividades empresariales. En resumen, mientras la miseria aumenta, la criminalidad aumenta, la corrupción aumenta y la represión aumenta.
Las fuerzas armadas se han transformado en el último bastión de la sociedad imperial del capital. Por lo tanto, de lo que se trata es de la eliminación de la sociedad del poder, fuente de todo envilecimiento humano, y su reemplazo imprescindible por una sociedad obediente a las bases humanas, únicas, capaces de avanzar en la consolidación de una sociedad verazmente humanista, donde reine el Humanismo Superior.
En las Tierras del Libertador Grigotá,
Diciembre 2012
1) Capitalismo privado o estatal

jueves, 6 de diciembre de 2012

La Primavera Árabe en la transición de la crisis


La Primavera Árabe en la transición de la crisis
Por Álvaro Jordán
Alejandro Tagliavini, (AT), Miembro del Consejo Asesor del Center o­n Global Prosperity, de Oakland, California, ha publicado en el periódico digital “Hoy”, del 03.10.2012., un trabajo titulado, ¿Indignados de izquierda o derecha1?, en el que hace apreciaciones muy importantes y a veces confusas, que vale la pena analizar.
En el primer párrafo concluye que las manifestaciones masivas en España, del 25-S, y en Argentina, el cacerolazo, “en el trasfondo es el fracaso del sistema”, sic. Muy importante conclusión con la que estoy plenamente de acuerdo2.
A partir de las características de los movimientos, de los que agrega resúmenes estadísticos de importantes medios de prensa internacional, también concluye que “Existe una fractura muy profunda entre los ciudadanos y clase política”, sic, y toma opiniones de otros movimientos de Europa y África que indican que “todos deben participar, para ser democráticos.” Afirma que esto “es real y legítimo”. Conclusión con la que también se debe estar de acuerdo.
En el análisis de AT, sobre la “revolución” que derrocó a Mubarak, empieza a confundirse al asignarle el mismo contenido de la marcha sobre Roma de octubre de 1922 y del incendio del Reichstag de 1933.
La marcha sobre Roma fue una acción de masas manipulada por el entonces dirigente del Partido Nacional Fascista, Benito Mussolini, para llevar a éste al poder. Por otro lado el incendio del Reichstag fue utilizado por Adolfo Hitler para consolidarse en el poder de la Alemania nazi, con el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. Son dos hechos dirigidos por los nacionalismos fascistas y nazis con el deliberado propósito de consolidar el poder, respectivamente en Italia y Alemania. Corresponden a momentos  culminantes en el control del poder absoluto de la triunfante corriente nacionalista, cuyos resultados de horror ya todos conocemos. A pesar de la derrota de estos extremos fascistas no se debe olvidar que el nacionalismo es la ideología que sustenta la modernidad actual, sus abusos de discriminación, racismo e injusticias los encontramos presentes con distintos grados de profundidad en el sistema internacional y seguirá agrediendo a la sociedad mientras el nacionalismo exista.
En cambio la rebelión de las masas de los indignados del mundo y de la Primavera Árabe es una lucha contra los abusos del poder. Se distinguen por su lucha contra las satrapías árabes, forma decadente del nacionalismo dependiente, caracterizada por su definición anti partidos, su reclamo por el reconocimiento de la diversidad, negada por el nacionalismo, su indignación por la corrupción institucionalizada y su desesperación por la sistemática disminución de las fuentes de trabajo impuesta por una economía al servicio de minorías empoderadas. Es una expresión de las aspiraciones humanistas de los pueblos en la posmodernidad.
Se debe reconocer, que la insuficiencia orgánica de las bases democráticas, para el caso egipcio, posibilitó el encumbramiento del Partido de la Hermandad Musulmana y el Partido Libertad y Justicia, llegándose a una nueva situación de poder arbitrario, representado por el Presidente Mohamed Mursi y su partido. Sin embargo las bases democráticas continúan forzando al nuevo poder establecido por el reconocimiento de la democracia de bases y la pluralidad política, por lo que no se puede igualar con las huestes fascistas de Mussolini y Hitler.
Para concluir, nuestro distinguido AT, criticando las arbitrariedades del estado, crítica que comparto, lleva al lector a los brazos del liberalismo al aprobar las bondades del mercado como instrumento voluntario y pacífico para lograr acuerdos entre las partes; privilegiando, evidentemente, el mercado en manos exclusivas del capital privado.
El sistema capitalista del monopolio estatal fracasó totalmente con el colapso del sistema socialista dirigido por la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de lo que se trata ahora es de la crisis del sistema del capital monopólico, tanto privado, mixto como estatal. La presentación que hace AT del mercado es artificial porque se está hablando de un mercado manejado por monopolios, que deja en el marco de la irrealidad la caracterización.
La esencia del sistema imperial del capital radica en la apropiación de las utilidades en beneficio de minorías, de carácter privado y estatal, dando como resultado el crecimiento incontrolable de la brecha entre ricos y pobres y con ello el incremento de la violencia y la corrupción.
Los adelantos tecnológicos introducidos en la producción imperial complementados con la imprescindible competitividad impuesta por el mercado dan como resultado, por un lado, incalculables ganancias para el capitalista, mientras que deja en la miseria a cientos de millones  de trabajadores, identificados en forma genérica como los indignados del mundo, sean de derecha, centro o izquierda. Ejemplo paradigmático es la cibernética.
El incremento de la contaminación ambiental está desencadenando problemas inconmensurables a la salud, a  la preservación de las especies, catástrofes naturales imposibles de controlar; la desocupación, con el incremento de la población, está conformando un horroroso cuadro de problemas de pobreza y de miseria, que ante la irresponsabilidad del sistema del capital monopolista, está provocando la eliminación masiva de la población marginal y, lo más grave, con el incremento de la violencia está llevando a la humanidad por el camino de su desaparición.
Esta es la raíz de la crisis del sistema, el nivel de deshumanización es cada vez más insoportable, se acumulan en las bases fuerzas explosivas que exigen cambios profundos en la sociedad, como es la eliminación del poder del estado, que emanan de la imprescindible eliminación de la apropiación capitalista de los beneficios de la producción. Estos beneficios, gestados por los diversos sectores de bases, en una sociedad humanista, deben estar a disposición de las mismas bases para lograr así una participación equitativa y justa de las riquezas que la naturaleza provee. 
  1. http://www.hoybolivia.com/Blog.php?IdBlog=38455&tit=%BFindignados_de_izquierda_o_derecha?
  2. http://humanismochane.blogspot.com/2011/12/humanismo-primitivo-civilizacion-y_29.html
En las Tierras del Libertador Grigotá
Diciembre, 2012




     


viernes, 23 de noviembre de 2012

Descolonización, racismo y poder


                   Descolonización, racismo y poder
                                               Por Álvaro Jordán
El tema de la descolonización es un planteamiento político central del programa del gobierno boliviano, tema con el que, de alguna manera todos estamos de acuerdo, pero con interpretaciones diferentes. Para los capitalistas de estado, más conocidos como internacionalistas de izquierda, es la lucha contra las imposiciones del imperialismo norteamericano; para los capitalistas privados, también conocidos como neoliberales, es la lucha contra las imposiciones secantes del imperialismo socialista. En la época del coloniaje europeo en América fue conocido como la lucha por la independencia del continente, particularmente para Bolivia, contra el coloniaje español; la guerra contra el fascismo, del 1939 al 1945, fue una guerra imperial por una nueva distribución de las colonias y en la segunda mitad del siglo XX se dieron las guerras de liberación del tercer mundo colonizado y naciones sometidas por los imperialismos del capital privado y estatal.
En realidad el colonialismo es tan antiguo como la civilización misma. Nace con la aparición del poder. Éste es el requisito indispensable para el sometimiento de la voluntad del ser humano a la de otro ser humano. Las luchas por los derechos de la mujer, las luchas contra los fundamentalismos religiosos, contra el esclavismo, la necesidad de la descolonización cultural, los reclamos contra la hegemonía de los trabajadores mineros en las Central Obrera Boliviana, contra la hegemonía de clase en toda la estructura sindical mundial, las rebeliones apartidarías de los indignados y de la primavera árabe, en fin, es la rebelión de los sometidos contra las imposiciones del poder, son otras formas de las luchas contra el colonialismo. Los afanes descolonizadores de la humanidad es una manera de manifestarse el proceso de humanización, que se hace presente cada vez con mayor fuerza en las reivindicaciones de los sometidos a las arbitrariedades del poder.
La diversidad étnica y cultural de Bolivia y los antecedentes de  los nacionalismos homogeneizantes de la identidad nacional, después de dos siglos de amargas experiencias, nos dejan convencidos de que el nacionalismo, independientemente de las ideologías, sólo es el pretexto necesario para imponer los intereses y la voluntad de la elite gobernante sobre los nacionalismos de las minorías y de la imposibilidad de una coexistencia armónica y equilibrada en la diversidad, en un régimen de poder centralizado.
En el gobierno de Evo Morales, el planteamiento descolonizador también conforma un frente colonizador, constituyéndose en el instrumento de la consolidación del poder personal del Presidente. El discurso anti imperialista se concreta con la expulsión del Embajador Norteamericano, de la DEA y otros. El discurso contra el coloniaje español expresa resentimientos de revanchismo contra los 300 años de imposición colonial española y 200 años de sometimiento a una élite oligárquica, es el colonialismo interno que en otros trabajos hemos caracterizado con un contenido cultural españolista y al servicio del centralismo paceño, casta racista, blancoide que desconoció la ciudadanía de los nativos, responsable de la desmembración nacional y se consolidó sobre la explotación de marginados nativos, campesinos, grupos sociales, sectores regionales y otros.
En la actual etapa de transición se hacen ofertas reivindicativas fantasiosas. Todavía el poder dispone de recursos que le permiten reconfigurarse para asegurar la continuidad de la explotación y del enriquecimiento ilícito. Es lo que en Bolivia sucede con el Movimiento al Socialismo cuyo proceso en sus inicios de contenido aparentemente anticolonialista, indigenista, mezclado con indianismo, socialismo y ambientalismo ha devenido en un pachamamismo, que llena la boca con esas reivindicaciones, sin embargo su esfuerzo principal está orientado al fortalecimiento del poder para consolidar un gobierno de contenido racista, colonialista y desarrollista. Racista por haber hecho aprobar una Constitución Política del Estado con tres categorías de ciudadanos: los indígenas, los interculturales y los otros; situación que se confirma una vez más con la imposición de un censo racista y, como el vulgo dice, político, cuando se trata de planteamientos cínicos, al discriminar a la mayoría mestiza e imponer en Beni una etnia no existente en reemplazo de las ancestrales. Colonialista, porque, aparte del colonialismo partidario en la estructura pública, más conocido como sectarismo político, impone el sometimiento de los distintos pueblos a la hegemonía aymara y quechua, identificado como colonialismo interno aymara, algunos con una arrogante agresividad etnocida le llaman “Poder Kolla”, en reemplazo del colonialismo españolista. Desarrollista porque se ha integrado a la estructura de explotación internacional con el aprovisionamiento de materias primas como es la política de defensa de la coca, materia prima de una de las transnacionales más poderosas del planeta: el narcotráfico; la exportación del gas en desmedro de la atención a las necesidades internas o la construcción de una carretera internacional, entre el pacífico y el Brasil, para el transporte de la producción transnacional, olvidando que con ello destruye la riqueza biológica de uno de los parque nacionales más importantes de Bolivia: el Parque Nacional del Isiboro Sécure, y condena al etnocidio a los nativos mojeños, yurakarés y chimanes, verdaderos dueños del parque.
La simbología aymara dispuesta por el estado, así como la centralización de la educación son otras expresiones del colonialismo cultural impuesto por el gobierno del Movimiento al Socialismo, pero lo grave es la política de ocupación física de las tierras de los cambas por los kollas, así como las políticas de restricción de los recursos que pertenecen a los departamentos, ya que constituyen acciones que impactan directamente en los derechos naturales de la población de la cuenca amazónica y platense y amenazan la existencia de sus pueblos, transformándose en argumentos divisionistas de la heredad nacional promovidos por el estado colonial-aymara.
Las luchas de los ancestrales pueblos kandirenses por la descolonización han sido de un nivel de consciencia política extraordinaria, fue de cerca de 400 años la duración de la guerra de la Chiriguanía libre contra el colonialismo español y del españolismo republicano. De la región amazónica-platense nació la exigencia de modificación de la Constitución que reconozca el derecho a los territorios de los pueblos de todo el País y por la descolonización republicana. Las luchas por el federalismo y las reivindicaciones de los intereses regionales fueron hechos permanentes en la llanura, los que junto con la guerra federal del traicionado Zárate Villca constituyen los hitos más importantes contra el colonialismo.
Fueron los antecedentes sobre los que se apoyó el pueblo boliviano en la lucha por la libertad, ofrendando muchas vidas para acabar con el colonialismo republicano. Una vez más la falacia se ha impuesto en la ya desacreditada política boliviana, ya que el MAS a la cabeza de Evo Morales se apropió del movimiento anticolonialista para imponer un nuevo colonialismo, ahora de carácter indígena, el pachamamismo aymara, aliado con sectores cada vez más desembozados del empresariado colonial y el capitalismo de estado, ambos responsables de la crisis terminal de la civilización, antesala del humanismo superior.
Es indispensable reconocer que los intereses de los nativos y de los sectores mestizos marginados por el colonialismo republicano y, ahora, nuevamente marginados por el pachamamismo aymara tienen el mismo interés libertario para impedir la consolidación del nuevo colonialismo del MAS.
Bolivia sólo será salvada del colonialismo, el divisionismo y los abusos del poder con la conformación de una estructura gubernamental colectiva y de iguales, con una administración en red, de carácter dialogal y obediente a los mandatos de las bases.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Noviembre del 2012



lunes, 1 de octubre de 2012

Cooperativistas, asalariados y comunitarios


Cooperativistas, asalariados y comunitarios
                            Por Álvaro Jordán
La pelea entre mineros cooperativistas y asalariados colocó nuevamente al Estado en una encrucijada, la que con mucha dificultad está logrando sortear, después de paros nacionales de parte de los cooperativistas por un lado y de parte de la Central Obrera Boliviana, por el otro, incluido muerto y heridos. El Presidente muy suelto de cuerpo declaraba que el problema debía ser resuelto mediante el diálogo de los sectores enfrentados, se sobreentiende que con la participación del Estado, presionando y manipulando a los litigantes para lograr una solución acorde a los intereses de la burocracia oficial. Para evitar cualquier responsabilidad sobre un posible descontrol con trágicas consecuencias, el presidente viajó al exterior y para eludir una confrontación con el presidente también viajó el vicepresidente.
Si los cooperativistas y asalariados pudieran, en un arranque de lucidez sentarse a dialogar, demostrarían que no hace falta el Estado para buscar soluciones acorde a los intereses de ambos sectores. Esta situación en las actuales condiciones no es posible porque existen otros sectores cuyos intereses tienen que coordinarse y/o complementarse a los de los mineros, como ser los de educación, salud, caminos, transporte, vivienda, alimentos, etc, etc., además de los intereses propios del Estado.
Los intereses de los distintos sectores y los del Estado, los maneja éste, por supuesto que priorizando los suyos y acomodando todos los demás a ellos. En  resumen todo el conjunto trabaja para satisfacer, en primer lugar, los intereses que el Estado representa, esto es la burocracia masista, los banqueros nacionales e internacionales, los intereses de la coca del Chapare y a través de estos, en forma indirecta, los del narcotráfico y no olvidar los exorbitantes recursos para las Fuerzas Armadas y la Seguridad.
Los intereses del Estado son contrarios al de los distintos sectores sociales y económicos. La burocracia como grupo de confianza del ejecutivo apenas logra conformar una deformante oclocracia masista. Los banqueros  constituyen  el grupo privilegiado, beneficiario del excedente del trabajo producido por el pueblo en su conjunto. El  sector cocalero se transforma en el instrumento de explotación patronal del trabajador por el embrutecimiento generado con el masticado de la coca. Lo más grave es que la coca de las federaciones del Chapare, de la cual el presidente Evo Morales es su presidente, es la que se utiliza para la producción de la cocaína, droga con la que se degrada la juventud boliviana y extranjera. Finalmente, no hay que olvidar los ingentes recursos utilizados en las fuerzas armadas y seguridad, recursos que se le quita a los trabajadores y a la juventud impidiendo la atención de la salud, la educación y otros.
Las cooperativas mineras son una forma de organización productiva de la minería, que emerge de las crisis de la misma minería, esto es de la incapacidad de la minería formal para garantizar las fuentes de trabajo, y se consolida en la época de bonanza por su mayor productividad.
Sus antecedentes se remontan a la época colonial, en Potosí. Kajcha se llamaba al trabajo libre, de apropiación directa del producto del trabajo que realizaba el minero fuera del horario normal de trabajo, generalmente los fines de semana. Esto es lo que posteriormente se conoció como cuentapropistas o sea trabajadores  por cuenta propia que entregaban su producción a rescatadores o comercializadores mayoristas.
Con la nacionalización de los barones del estaño y la creación de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) el trabajo libre del minero creció lo suficiente como para adoptar la forma orgánica conocida como cooperativa. Estas son agrupaciones que reciben en alquiler alguna área minera, ya abandonada por Comibol, para su explotación por los cooperativistas, trabajadores en principio, abandonados totalmente a su suerte, sin ninguna protección legal, de seguridad social u ocupacional, sin ninguna planificación técnica que mejore la eficiencia en la recuperación del mineral. Los mineros experimentados, silicosos y tuberculosos, eran expulsados por Comibol para disminuir las cargas sociales, constituyendo el ejército creciente de cooperativistas, reconocidos por ley del 13 de setiembre de 1958 y agrupados en la Federación de Cooperativistas Mineros (Fencomin).
La organización cooperativa del trabajo minero se va generando en forma espontánea al margen de la organización formal del trabajo y como un complemento de ésta. Es un proveedor de fuentes de trabajo imposibles de ser generadas por el Estado. El sector asalariado de Comibol apenas sobrepasa los 10.000 mineros en la actualidad, mientras que los cooperativistas ya bordean los 100.000.
La importancia numérica de los cooperativistas los ha transformado en una poderosa fuerza política, que se multiplica enormemente en su alianza con las comunidades campesinas, quienes reclaman la propiedad de los recursos naturales encontrados en sus territorios, dándoles la posibilidad de que sus movimientos de presión logren bloquear las carreteras de todo el país, como ha sucedido durante las protestas del 24 al 26 del presente mes y ha logrado arrancar del Estado un acuerdo favorable.
En la lucha por las áreas de trabajo entre cooperativistas y asalariados, en un enfrentamiento similar en Huanuni, en octubre de 2006, luego de la muerte de cerca de 20 mineros y un centenar de heridos, el gobierno resolvió el conflicto a favor de los asalariados, incorporando a los cooperativistas a la planilla de Comibol. Ahora en Colquiri, con las adelantadas declaraciones del presidente Morales, atendiendo a sus necesidades electorales futuras, el poder se inclina por los cooperativistas.

La Cooperativa 26 de Febrero, en el anterior acuerdo logrado con el gobierno de Morales,  pasaron de marginales a dueños de un sector importante de la mina de Colquiri con lo que, transformados en empresa, están en condiciones de iniciar una etapa de desarrollo minero superior con todos los avances de la técnica moderna.

Evidentemente esto exige una nueva legislación de cooperativas, que reconozca su rol como generador de fuentes de trabajo, que a su vez asegure recursos económicos en forma de regalías e impuestos, otorgue los beneficios sociales a sus miembros, además, las cooperativas deben estar prohibidas de transferir sus derechos a terceros, hay que recordar que en 1999  la Cooperativa 26 de febrero[1] ya vendió su concesión a Mercosur por 2.000.000 de dólares.
Los mineros asalariados insisten en su vieja consigna de la lucha de clases y la transformación de la economía en monopolio del Estado, componente esencial del último documento del Congreso de la Central Obrera de Bolivia (COB). Es el Caballo de Troya con el que sueña la agonizante izquierda clasista en busca de su renacimiento, una perfecta estratificación del poder en su beneficio. La arrogante Federación de mineros ya convertida en indiscutidos reyezuelos de la COB busca la consolidación del monopolio del Estado para su administración por el partido único de la nueva dictadura, siguiendo el antiguo modelo soviético.
Al movimiento cooperativista se le plantean dos alternativas extremas: una conservadora y la otra revolucionaria.
La alternativa conservadora estaría enmarcada con su desarrollo hacia la consolidación del poder del Estado, con lo que se reproducirían los defectos de todo Estado verticalista por lo tanto centralista, colonialista y explotador. Como muestras de los efectos deformantes del capitalismo sobre las cooperativas podemos mencionar: las cooperativas de ahorro y crédito a nivel nacional, que lucran con los intereses de los ahorristas y algunas cooperativas de servicios de Santa Cruz, donde nada más que los consejeros[2]  tienen salarios que alcanzan los 50.000 bolivianos.
La alternativa revolucionaria, calificada así por la profundidad de sus propuestas y no por algún contenido violentistas, tiene como objetivo central transformar el Estado autoritario en una administración al servicio de los intereses de las bases propietarias, intermediados por la socialización en las organizaciones comunitarias, esto en otras palabras es la formación de una sociedad administrada por un poder generado en las bases y estrechamente controladas por las mismas.
Evidentemente los valores que sustenta la organización cooperativista minera están estrechamente emparentados con los valores humanistas que sostiene el movimiento nativo  comunitario de la cuenca amazónica-platense y de los aynis del altiplano por lo que es en su asociación donde se podrán efectivizar los principios del cooperativismo[3]: de solidaridad, igualdad, reciprocidad, equidad, finalidad social y no lucro de sus asociados, que es imposible realizar en un Estado escindido en clases.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Setiembre del 2012


[1] Página Siete, 22/09/2012, La Paz.
[2] Hoybolivia.com, 24/06/2011, La Paz.
[3] Constitución Política del Estado, Art. 55, Bolivia.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Kandire renace en Setiembre


Kandire renace en Setiembre[i]
                                                                       Por Álvaro Jordán
Cuando Ñuflo de Chaves fundó Santa Cruz de la Sierra, de la sierra del Riquió, lo hizo con 40 soldados que le quedaron de la hueste que organizó en Asunción, 60 soldados de la nueva hueste que formó entre Lima y Charcas y algunos restos de la hueste de Andrés Manso, además, es muy importante dejar constancia de la participación activa  de una inmensa población nativa local. Este último detalle hace la diferencia entre los historiadores constructores de la dependencia colonial y los interpretes de la realidad, los primeros falsean la historia al ignorar la participación nativa para justificar la imposición del colonialismo español, su herencia, el colonialismo republicano y ahora su reemplazo por el colonialismo aimara, y los segundos resaltan la invalorable participación de la población nativa como antecedente histórico de la lucha de nuestros pueblos por la búsqueda de la libertad, la defensa de la cultura, de sus intereses y del territorio.
En la posterior fundación de San Lorenzo el Real de la Frontera con población traída del Kollasuyo  y en su fusión con los restos de la población traída desde Santa Cruz, de la sierra del Riquió a la Punta de San Bartolomé, es indiscutible, que la proporción de población blancoide venida de la corriente invasora del norte era muy superior a la venida  del sur.
Si el tema cultural estuviera determinado simplemente por la mayoría, reconociéndole validez a la democracia tradicional con la que se impone la voluntad de éstas y se desconoce la de las minorías, tendríamos que afirmar,  que esta población, desde su nacimiento, estuvo determinada por la cultura kolla, por otra parte la migración de kollas hacia la cuenca amazónica y platense, espacio geográfico del territorio del antiguo Kandire, ha sido más o menos permanente en una proporción aproximada de un 20 % de la población y a pesar de ello la cultura cruceña se encuentra más fuerte que nunca.
La cultura de un pueblo es la acumulación histórica de conocimientos, valores, creencias, arte,  comportamientos, costumbres, relaciones, modos lingüísticos, capacidades adquiridas y hábitos que constituyen un conjunto de contenidos determinados por la relación del ser con su entorno natural y social. De modo que cualquier extraño que se asienta en el lugar, en el término de una o dos generaciones está completamente integrado a la cultura del pueblo receptor. Esta es la razón por la que nuestra cultura se fortalece con la permanente incorporación de inmigrantes y a pesar de la política colonialista del poder. En todo caso, cada inmigrante llegado es una unidad de trabajo que se incorpora a la fuerza de trabajo de la región, con lo que se la enriquece y en Santa Cruz siempre fueron bienvenidos.
Los modismos en el hablar, las modas en el baile, el vestir, las comidas, los cambios en las costumbres, en su conjunto es la cultura que tiene vida, que como toda creación humana está en permanente transformación. Estos cambios pueden ser positivos o negativos para la sociedad, por lo que se hace responsabilidad de las autoridades locales el normarlas para rescatar y fortalecer los aportes positivos y debilitar, y en lo posible, eliminar los negativos.
Como ejemplo de una mala influencia adquirida en el lenguaje, que las normas deben controlar, está la pronunciación de la “ll” de nuestro español castizo en forma de una “y” rechinante del estilo vulgar argentino, hacemos la necesaria aclaración de que en los mejores colegios argentinos se enseña a sus alumnos a pronunciar la “ll” del español castizo, realizada por algunos profesores y profesionales de la comunicación, ¡nada menos!, cuya influencia deformante del lenguaje ya es notoria en el hablar de escolares y hasta de universitarios mal instruidos.
Como ejemplo de una mala influencia en el lenguaje, de algún sector conservador con una herencia cultural de patrón, está el hablar soez de algunos profesores y profesionales de la comunicación, ¡calamidad!, cuyo carácter público lleva a que se generalice en la juventud cruceña. Defecto  que debiera ser corregido con una adecuada  norma.
Pero lo grave para nuestra cultura, para nuestra identidad, para nuestros intereses e incluso para nuestra existencia es la imposición institucional del poder del Estado de la cultura aimara en el afán de uniformar a la pluriculturalidad boliviana. Es particularmente grave para el pueblo cruceño la odiosa discriminación, continuamente expresada, personalmente por el Presidente del Estado.
Se ha reconocido constitucionalmente el carácter pluricultural de Bolivia, sin embargo desde el poder del Estado contradictoriamente se impone la centralización de la educación como instrumento de homogenización de la cultura aimara mientras se minimizan las otras, de esta manera tenemos la monstruosidad de estarse enseñado a los niños de algunas escuelas de Santa Cruz la lengua aimara; Más grave aún es la imposición de los intereses de la clase hegemónica, actualmente constituida por los banqueros, la burocracia masista y los cocaleros del Chapare. Lentamente se amplía la  incorporación del sector empresarial, por lo que los partidos sistémicos de alguna forma aceptaron los argumentos con los que se viene consolidando el Estado autoritario y de profundización del sometimiento de las naciones y regiones constituyentes de la pluralidad boliviana. También hay que mencionar que por sus mezquindades sectarias y personalistas son responsables del fracaso del CONALDE (Consejo Nacional Democrático), germen de lo que pudo ser un gobierno federal de amplio contenido democrático y respetuoso de los intereses y cultura de cada departamento. Por estas razones es que no debe extrañarnos el menguado  compromiso de las autoridades departamentales en la defensa de la autonomía, la que fue refrendada con el 87% del apoyo poblacional, y tampoco nos debe extrañar que el alcalde oportunista, elegido por su supuesto compromiso con autonomía ahora entregue el poder local  al Estado colonial.
No les importa que se apropien los colonizadores, hasta el epíteto es ofensivo, de las tierras de nuestros hermanos chiquitanos, chiriguanos, guarayos, chané, en fin, las tierras kandirenses. Para el centralismo local poco importa si las tierras las ocupan los nativos cruceños o los altiplánicos, es el resultado de la negociación de su  participación en la apropiación de las riquezas del pueblo, que les ofrece el colonialismo estatal. Por su parte, para el Estado colonial, la ocupación de las “tierras bajas” le asegura el apoyo del sector mayoritario del altiplano, poco importa el carácter delincuencial con el que es asumido por  los nativos locales, ya que son minorías que pueden excluir.
Podríamos hacer extensos escritos denunciando los abusos del poder colonial, sólo como resumen hay que decir que el Estado está fortaleciendo, peligrosamente, las condiciones subjetivas para justificar un movimiento separatista a nivel de las naciones y regiones sometidas por el Estado colonial.
Existen muchos ejemplos en la experiencia internacional, donde, aquellos países con totalitarismos, dictaduras, o autoritarismos secantes se han despedazado en naciones independientes. Como muestras podemos mencionar la disgregación de la Unión Soviética en 15 nuevas naciones soberanas a  consecuencia de una larga dictadura  comunista. Otro ejemplo importante de los efectos de la dictadura comunista es la división de la República Federal Socialista de Yugoslava en seis Estados independientes. Como resultado de un gobierno totalitario también se dividió Sudán. Actualmente, con el estallido de la crisis del mercado globalizado, sus costos han sido cargados a los sectores sociales, colocando en el primer plano de las reivindicaciones españolas las exigencias separatistas de vascos, catalanes y otros. Se renuevan otras aspiraciones separatistas en Rusia. Ante la anunciada desintegración de la Unión Europea, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso plantea salvarla con una propuesta de transformación de la UE en una federación de los Estados nación europeos.
La histórica lucha de confrontaciones a la que penosamente sobrevive Bolivia y que por momentos alcanza ribetes de guerra civil, como ha sido la tricentenaria resistencia de la Chiriguanía Libre, los levantamientos federalistas de los cruceños Andrés Ibáñez y Los Domingos, el levantamiento quechua-aimara de Amaru y Katari, la guerra civil federalista del aimara Zárate Willca, y ante el efecto centrífugo del irresponsable centralismo colonial de la arrogancia del poder del Estado de Bolivia, deja dos alternativas. La primera es la que viene padeciendo Bolivia, desgastándose en una lucha permanente por el equilibrio inestable impuesto por la hegemonía del poder y cuyo desenlace final tendrá un carácter catastrófico: la inevitable desintegración del País. La otra salida es el lograr un acuerdo de trabajo conjunto de las naciones y regiones de Bolivia, asentado en la libre autodeterminación de los pueblos y el diálogo, el que necesariamente por el carácter diverso de sus componentes y el carácter irreconciliable de sus intereses, demostrado por una historia de siglos, y a fin de preservar la buscada cohesión de sus componentes, debe responder a una  estructura federal. No se trata del sucedáneo federalista que existe en muchas partes y por ahí un nuevo partido lo plantea. Se trata de un federalismo que nazca del auto reconocimiento de la igualdad de sus miembros mediante un ejecutivo colectivo, obediente al control de las bases.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Setiembre del 2012

[i] (araguyje ñemokandire, la época de la perfección y del despertar a una vida nueva)
  Cadogan León, 2003, Tradiciones Guaraníes en el Folklore Parguayo, Fundación León Cadogan               (Volumen V), Asunción, Paraguay.



jueves, 23 de agosto de 2012

¿Servidores públicos o líderes políticos


¿Servidores públicos o líderes políticos?
Por Álvaro Jordán
En la oposición cruceña, al autoritarismo de Evo Morales, existe una permanente queja por la ausencia de liderazgo, fenómeno que se intenta explicar como una ausencia de carisma en los representantes,  por la ausencia de capacidad para generar propuestas, como consecuencia del colonialismo cultural interno o como resultado de la actividad sectaria de los grupos de poder, cerrados y abiertos,  que han impedido el desarrollo del pensamiento en la región.
Estos razonamientos, todos, en parte tienen razón, pero el problema es de una profundidad mucho mayor. Este fenómeno tiene un alcance mundial y tiene que hacer con la pérdida de correspondencia de las relaciones de producción del sistema capitalista en su fase imperial, que se agota, con las nuevas condiciones de existencia de las fuerzas productivas del emergente sistema humanista.
El colapso del sistema del capital estatal, más conocido como “sistema socialista en su fase imperial”, dejó el liderazgo mundial en manos del sistema del capital privado en la forma de economía de mercado globalizado.
Sin embargo, en muy pocos años este sistema ha entrado en una crisis[1], que tiene todas las características de ser terminal, la que en el campo político se identifica como la crisis de las macro políticas del sistema. En otras palabras se está hablando de las insuficiencias del liderazgo político, esto es la inocultable incapacidad de los partidos tradicionales, de derechas e izquierda, incluyendo sus alas radicales, para plantear soluciones y como consecuencia de ello está la ausencia de líderes políticos.
En Bolivia se produce el rompimiento del sistema capitalista con el desplazamiento de los partidos tradicionales, en su momento identificados como sistémicos, para dar lugar a un movimiento político cuya bandera era el cambio, apoyado en el reconocimiento de  los pueblos nativos tradicionalmente marginados del escenario político y de los beneficios de la civilización, con una oferta inicial de ampliación de la democracia representativa hacia una democracia participativa, el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de los pueblos nativos, el equilibrio del ser humano con la naturaleza, la generación del poder desde abajo, en fin una serie de planteamientos que despertaron gran simpatía en los sectores mayoritarios de la República.
La toma de conciencia para la  realización de los cambios sociales requiere condiciones de vida que posibiliten la agitación política. Las primeras, condicionaron el fracaso de los partidos tradicionales y las segundas, posibilitaron la toma del poder por parte del Movimiento al Socialismo.
Si bien es cierto, muy poco es lo que se ha avanzado en la realización de los cambios, lo importante es que se los ha introducido en la reflexión pública y, ante el agotamiento político del Gobierno, su realización queda como tarea inexcusable para la renovación gubernamental. Dicho de otra forma las dirigencias políticas del Gobierno actual han fracasado en la realización de los cambios.
La incomprensión de la profundidad del cambio ha llevado al proceso por un camino sin salida. Por un lado se ha reconocido el carácter plurinacional del conjunto boliviano, pero las veleidades hegemónicas, los complejos raciales y los resentimientos sociales han colocado barreras insalvables.
La autodeterminación de los pueblos, reconocida constitucionalmente, ha sido totalmente deformada. El contenido colonial españolista de la República ha sido reemplazado por un Estado paternalista, que rescata un contenido colonial de cultura aimara y economía burocrática y delincuencial-masista. Para ello ha desconocido la amplia mayoría mestiza, de 2/3 de la población, confirmada en repetidas encuestas realizadas entre el 1996 y el 2006. También, en el censo poblacional del 2001, se los desconoció y vuelve a repetirse en el proyecto del censo del próximo noviembre. Este sector tiene peculiaridades propias en cada departamento, por su mestizaje con etnias diferentes, por lo que es probable que en cada uno se llegue a exigir su reconocimiento en forma separada.
El afán por justificar la imposición de la hegemonía colonial aimara  también llevó al gobierno a desconocer las distintas nacionalidades quechuas y aimaras presentes bajo estas lenguas genéricas. Así se ha negado la existencia de importantes naciones como la Yampara, Q`ara Q`ara, Chichas, Kullaguayas, Carangas, Pacajes, Uru Chipayas, entre otras, quienes también reclaman su inclusión en la Constitución y el Censo.
En resumen, el carácter plurinacional de la Constitución desaparece bajo la autoridad de un Estado centralista, cuya esencia política y económica se encuentra en la expansión de los intereses de las federaciones productoras de coca del Chapare. Siendo considerada la coca como estupefaciente por la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, de la ONU[2] y al no cumplir el Gobierno con dicha Convención, esta expansión incorpora al Estado boliviano al círculo de la economía globalizada en la forma de un Estado delincuencial, cualidad intrínseca de los Estados fallidos de la crisis terminal del sistema.
Luego del reconocimiento y aceptación de pertenecer a una sociedad conformada por una pluralidad de naciones con culturas, historias, lenguajes y religiones diferentes, así como con  derechos territoriales y con intereses diversos, es evidente que este complejo conjunto de diferencias ha sido la causa por la que Bolivia después de casi 200 años de independencia no ha podido ponerse de acuerdo para avanzar coordinadamente, originada en las pretensiones hegemónicas dominantes de todo Estado centralista. Después de esta larga historia de permanente abuso y discriminación sobre las minorías nacionales y regionales, es claro que la única posibilidad de convivencia armónica es a través de un nuevo replanteamiento orgánico-estructural que coloque en la base el derecho a la autodeterminación de los pueblos y que brote desde las mismas bases.
El cambio de fondo, indispensable para sostener una política de auto reconocimiento de la diversidad nacional, así como de respeto mutuo, garantía de una unidad al margen de cualquier pretensión de imposición de una cultura sobre las otras, es mediante la eliminación del paternalismo del Estado[3], lo que implica la generación de la autoridad desde las bases con un control permanente de ellas, es lo que la Asamblea del Pueblo Guaraní[4] plantea como “el poder desde las bases”, estableciendo el respeto al diálogo como principio fundamental de relación interna y garantía existencial de una sociedad pacífica y humanista.
Los partidos políticos y sus líderes son parte estructural del sistema del poder vertical del Estado, razón por la que la crisis del sistema de economía globalizada, sostenido por el poder centralizado, coloca a sus estructuras políticas en cuestión y los partidos, así como sus líderes, pierden su razón de ser.
Con la conformación de la sociedad humanista la administración pública estará gestionada por representantes de las bases, permanentemente vigilados por las mismas en el cumplimiento de sus responsabilidades, esto es que serán verdaderos servidores públicos, atentos a la voluntad de sus mandantes y no manipuladores políticos al servicio del centralismo del partido y del Estado, origen de la corrupción generalizada del sistema. El nacimiento de los servidores públicos significa el nacimiento de una sociedad horizontal y solidaria, donde los individuos desde la base exigen el reconocimiento y respeto de las diferencias nacionales, regionales y culturales, requisito indispensable para la construcción de una sociedad humanista.


[1] Jordán A., 2011, Humanismo Primitivo, Civilización y Humanismo Superior. http://humanismochane.blogspot.com/2011/12/humanismo-primitivo-civilizacion-y_29.html. 2012.
[2] Organización de la Naciones Unidas, 1961, Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes. http://www.judicatura.com/Legislacion/1663.pdf. 2012.
[3] Jordán A. 2012, Comentando “Los 10 hitos más importantes de la historia de Bolivia” http://humanismochane.blogspot.com/2012/08/comentando-los-10-hitos-mas-importantes.html. 2012.
[4] Asamblea del Pueblo Guaraní, 2006, Ore Ñemongeta, Propuesta hacia la Asamblea Constituyente. Pg. 3 y 4, http://saludpublica.bvsp.org.bo/textocompleto/bvsp/boxp68/asamblea-constituyente-guaranis.pdf  2012.
En Las Tierras del Libertador Grigotá
Agosto del 2012