Evo y la OTAN - eju.tv
Se han configurado los frentes del enfrentamiento mundial por el poder, y ha llegado a Bolivia. La asociación de los países del socialismo del siglo 21 al frente integrado por Irán, Siria, el Hezbollá y otros, por un lado, y el acercamiento de Colombia a la OTAN, la conformación de la Asociación del Pacífico, por otro, constituyen los frentes político, militar y económico en la lucha por la hegemonía mundial, que ya se anuncia será iniciada por por la invasión judía a Siria e Irán con apoyo ya declarado de Norteamérica.
El Humanismo Superior rechaza toda solución militar como antihumana y que someterá a la sociedad toda en una etapa de miseria de imprevisibles consecuencias. Llama a los bolivianos y a todos los humanistas del mundo a pronunciarse contra esta brutalidad del poder.
Promoción de valores que humanizan al ser en reemplazo de la bestialidad del poder, sustento de la civilización.
martes, 4 de junio de 2013
domingo, 21 de abril de 2013
Ocaso del poder
Ocaso del poder
Por Álvaro Jordán
La debacle del sistema socialista obligó a la izquierda latinoamericana a
revisar su estrategia de lucha para la toma del poder. Como hito referencial se
puede decir que el proceso implosivo se inició con la introducción de la perestroika
en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en marzo de 1985, por
su presidente Mijail Gorvachov.
Hasta noviembre de 1989, fecha de
la caída del muro de Berlín, colapsó el sistema internacional socialista y con
él la URSS. En el 1990 la izquierda latinoamericana, reunida con el nombre de
Foro de San Pablo y bajo la égida del comunismo internacional, acordó unificar
una nueva estrategia para la toma del poder total en el continente americano,
al que se dio el nombre de socialismo del siglo 21.
Luego de la revolución cubana y
nicaragüense, el proceso de la toma del poder por las armas en América entra a
una fase de obsolescencia, que es demostrada por los reiterados fracasos que se
suceden a lo largo del continente, como son las guerrillas de Colombia, las de
Bolivia, dirigida nada menos que por el mítico Guevara y todas las que se
inician en los distintos países. Por otro lado el ascenso democrático de Salvador
Allende en Chile demostró la factibilidad de hacerlo por esta vía.
La derrota internacional de las
diversas versiones izquierdistas obligó a su unidad mediante el denominado Foro
de San Pablo, alrededor de unas pocas premisas de trabajo: 1. Alianza con todas
las organizaciones, estatales y no estatales, del mundo, que se declaren
enemigas del imperialismo norteamericano, independientemente de toda diferencia
ideológica. 2. Asumir la democracia como método de lucha por el poder, ampliada
con consignas de contenido humano y ambientalistas, campos en los que el
liberalismo en crisis no tiene respuestas. 3. Consolidar la toma del poder
político con la hegemonía económica del estado mediante nacionalizaciones
selectivas. 4. Ganar tiempo con políticas populistas, hasta que la crisis del
sistema liberal genere las condiciones para la consolidación de una economía
comunista.
En resumen el socialismo del
siglo 21 es una vía democrática para la toma del poder total y con ello imponer
una dictadura comunista. Es decir un nuevo camino para alcanzar el mismo fin. Un
fin ya conocido por su fracaso: el colapso del sistema socialista de 1989.
La ausencia de soluciones
virtuosas a la crisis de las macro políticas del sistema económico globalizado
desencadena soluciones diabólicas, que son aprovechadas por los ofertantes de
mitos de ideas igualitarias. Así por ejemplo, se solucionan las quiebras
empresariales o se mejora la competitividad de la producción con los fondos
generados por el remplazo de la fuerza laboral mediante la automatización y la
robotización, restringiendo los salarios y/o disminuyéndolos, en forma directa
o indirecta, mediante la inflación, mediante el recorte de los beneficios
sociales, la eliminación de servicios públicos, el incremento de impuestos y
todo tipo de medidas cargadas al sector social, con lo que se aumenta la
desocupación, la pobreza, el descontento social al mismo tiempo que se
despierta la consciencia contra los abusos del poder.
La crisis terminal del sistema capitalista,
con la globalización del mercado, ha generado el ambiente adecuado para nuevos
ofrecimientos de mitos, de los que se aprovechan oportunistas de toda laya para
apoderarse del poder y consolidar estructuras verticales de tipo fascista, al
estilo de Stalin, la dinastía de los Kim en Corea de Norte, la sucesión
hereditaria de los castros en Cuba y las diversas experiencias dictatoriales
del fracasado sistema comunista. Las comunas estatales, expresión de la
igualdad comunista, ofrecidas por las dirigencias del socialismo del siglo 21,
sólo serían factibles bajo el férreo control del estado, motivo por el que los
gobiernos ponen todo su empeño en su fortalecimiento, tozudez irracional ya que
sigue despreciando el fracaso internacional de la economía estatal, ya sea esta
socialista o comunista.
Los promotores del socialismo del
siglo 21 tienen extremados cuidados en ocultar al pueblo que la economía del
estado no es otra cosa que una variante, de su acérrimo enemigo, el
capitalismo. El capitalismo privado es hermano del capitalismo de estado, ambos
explotan a los sectores sociales, a los trabajadores, a los campesinos, a las
clases medias, a la mujer, a los nativos, al pueblo todo en beneficio del
propietario del capital, ya sea este privado o estatal.
La implosión del sistema
socialista es la prueba más contundente de la incompatibilidad de los intereses
del pueblo con los intereses del estado. La crisis terminal del mercado globalizado
es otra prueba contundente de la incompatibilidad de los intereses del capital
privado con los del pueblo, demostrando así que el capital privado y el del
estado son contrarios al interés del pueblo, por lo tanto su eliminación será
refrescante para el espíritu y provocará un salto cualitativo en el bienestar
de la humanidad.
La reflexión teórica del
Humanismo Superior[1] sobre
el desarrollo histórico de la humanidad concluye que el sustento del
capitalismo es el poder, así como el sustento de los distintos modos
productivos de la era de la civilización. La crisis terminal del sistema de
explotación imperial es la crisis del poder que lo sostiene. La humanidad ha
ingresado a una fase de transición hacia una nueva era, la del Humanismo
Superior. El poder se retrae bajo la presión de la crisis del sistema y de la
nueva conciencia de las bases.
La intensa confrontación padecida
por el pueblo venezolano en la disputa por el poder entre el oficialismo y la
oposición es apenas un detalle de la lucha por el poder mundial entre el
imperialismo norteamericano y sus aliados estatales, empresariales y políticos,
por un lado, y un complejo conjunto de estados, unidos como contra hegemonía
norteamericana, cuya identificación política varía desde reconocidas
democracias como la del Uruguay y despreciables dictaduras como las de Corea
del Norte y Cuba. Ambos buscando aumentar el poder mediante nuevas y más
amplias agrupaciones cupulares. En el fondo, enfrentados por la consolidación
de un poder mundial de explotación de la humanidad.
Este poder es la esencia de la
degradación humana, promueve y se sostiene con la violencia, fomenta las
guerras y los genocidios, es el origen de la ausencia de principios y valores
morales, es la causa de la corrupción y la criminalidad, en resumen es la
barrera para el desarrollo de los derechos humanos y del respeto a la
naturaleza. Es el enemigo del Humanismo Superior [2].
Tierras del Libertador Grigotá.
Abril, 2013
Abril, 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
Declaración
del Humanismo Superior
Convencidos, que el
crecimiento descontrolado de la riqueza
ha llevado a una fase de estancamiento y agotamiento de la era de la
civilización.
Seguros, que la
característica principal de la era de la civilización es la consolidación del
poder del estado como sustento de la clase hegemónica, sea esta esclavista,
feudal, capitalista[1]
o imperialista.
Conscientes, que
estos sectores minoritarios de la población, se constituyen en beneficiarios
abusivos del producto del trabajo, la ciencia, la tecnología y las riquezas
naturales del conjunto de la sociedad.
Alarmados por el
creciente uso de la coerción a fin de lograr el sometimiento de las mujeres, nativ@s,
campesin@s, trabajador@s, profesionales, universitari@s, estudiantes, cuentapropistas,
comunidades, juntas vecinales, cooperativistas, gremios, sindicatos,
instituciones, organizaciones de bases, indignados del mundo, de los sectores
mayoritarios a los intereses de los sectores minoritarios de la población.
Impresionados por el
crecimiento, moralmente inaceptable, de la brecha entre ricos y pobres.
Azorados ante los
degradantes efectos generados por el poder sobre la sociedad, que se expresan
en la pérdida de libertad, la pérdida de dignidad, el desprecio a los derechos
humanos, la conculcación de los principios y valores que la sustentan, el
genocidio y la destrucción masiva de las guerras, el crecimiento descontrolado
de la corrupción con su secuela de criminalidad, inseguridad ciudadana,
violencia física y sicológica y el desprecio por la hermana naturaleza.
Preocupados en
impedir que el poder, sostén de la agonizante civilización, ponga en riesgo la
existencia del género humano y su equilibrio con la naturaleza por su vocación
violenta y sus políticas de despilfarro y consumistas.
Impulsados por el
fracaso del capitalismo y del socialismo en la distribución privada y social,
respectivamente, de las riquezas.
Compelidos por la
simultaneidad del carácter individual y social del ser[2] humano.
Persuadidos de la
necesidad de una distribución equitativa y justa de las riquezas, la que exige
su apropiación directa a los sectores de bases, esto es la entrega de los
beneficios del trabajo, la ciencia, la tecnología y las riquezas naturales al
individuo, intermediado por la región[3].
Comprometidos con la
defensa de los derechos individuales, al margen de las diferencias de razas,
color, género idioma, ideológicas,
intereses económicos, culturales, religiosos y reconociendo la
complementariedad de l@s diferentes, el respeto al otro, la equidad, la
reciprocidad, la solidaridad y el diálogo como instrumentos de consenso.
Fortalecidos por la
experiencia histórica y la claridad del pensamiento de nuestr@s herman@s
nativ@s[4], cuya
propuesta fundamental para garantizar el respeto humano y de la naturaleza es
la generación de la autoridad desde las bases.
Viviendo la humanidad
un intenso proceso, determinado por el agotamiento de la era de la civilización, el ingreso a una etapa de
transición y el inicio de la nueva era del Humanismo Superior.
Reconociendo a la
experiencia de casi 200 años del centralismo presidencialista como responsable
del continuo achicamiento de Bolivia y de su incapacidad para alcanzar una
convivencia equilibrada de la diversidad cultural.
Aceptando que ni el
centralismo republicano ni del estado plurinacional ha podido armonizar la diversidad étnica y la
complejidad mestiza del país.
Identificando al
colonialismo interno como los portadores de recurrentes factores de fricción y
origen de permanente discriminación y exclusión.
Protestando por la
sostenida debilidad económica del país y la permanente amenaza a la unidad por
causa del colonialismo interno.
Respaldando el
reconocimiento que hace la Constitución Política de los tratados
internacionales sobre los derechos y deberes en relación con la defensa de los
derechos humanos.
Persuadidos del
ineluctable fin de la era de la civilización y de la responsabilidad de los
humanistas para ofrecer una solución objetiva, racional y equilibrada, en
interés de todos.
Seguros de que la
filosofía del Humanismo Superior contiene los elementos suficientes para la
sustitución del poder por un instrumento pacífico en la búsqueda de soluciones.
Proponemos las bases,
que el Humanismo Superior considera indispensables para facilitar el proceso de
cambio en beneficio de cada un@ y del conjunto de l@s miembros del país, del
equilibrio con la hermana naturaleza y sean garantía del fortalecimiento de la
unidad.
Bases
del Humanismo Superior para
un Acuerdo de
Unidad
1-
Reconocimiento
de los derechos individuales, consensuados mediante el diálogo constructivo de
hombres y mujeres, trabajador@s, campesin@s, nativ@s, profesionales,
cuentapropistas, universitari@s, estudiantes, juntas vecinales, cooperativas,
gremios, sindicatos, instituciones, organizaciones de bases, en la comunidad,
en el municipio, en el departamento y/o en la región como cimientos para un
Acuerdo de Unidad.
2- Reconocer el carácter
individual y social de los beneficios del producto del trabajo, la ciencia, la
tecnología y de las riquezas naturales consensuados en cada nivel regional en
base a la democracia directa y/o participativa, complementada con la democracia
representativa en estricto cumplimiento del diálogo constructivo y haciendo uso
de los principios de equidad, de complementariedad de los diferentes, el
respeto al otro, la reciprocidad, y la solidaridad.
3-
Reordenamiento
de la estructura de coordinación y administración de servicios en función a los intereses de
las bases, consensuados regionalmente.
4-
Nombramiento,
control y revocatoria desde las bases de todos los representantes y
coordinadores en los distintos niveles administrativos, legislativos y
coordinación en atención a sus cualidades de servicio y capacidad.
5- Actualización de la
Autonomía regional en reconocimiento al derecho de la autodeterminación de los
pueblos y en el marco de la unidad del país.
6-
Respeto
de las competencias regionales, libremente autodeterminadas.
7-
Conformación
del Concejo de Coordinación, en cada nivel regional, responsable ante las
bases.
8-
Reconocimiento
del Primer Servidor (de carácter honorífico). Nombrado en forma rotatoria,
entre los miembros del Concejo de Coordinación Regional.
9-
Actualización
de la Constitución Política del Estado.
10- La realización
pacífica de estos cambios fundamentales sólo será posible con la participación consciente
del conjunto de la población. Es indispensable generar la movilización de cada
ciudadano, por lo que todo promotor del humanismo superior se debe transformar
en un activo difusor de la conciencia humanista y organizador de las bases de
vecin@s, trabajador@s, estudiant@s, culturales, profesionales y otras.
Álvaro Jordán
En
las Tierras del Libertador Grigotá
Marzo, 2013
[1]
Capitalista: comprende al privado y al estatal, ya que ambos se apropian del
excedente del trabajo en beneficio de sectores
hegemónicos.
[2]
Jordán A., 2011, “Humanismo Primitivo, Civilización y Humanismo Superior”.
[3]
Región: comprende a la comunidad, el municipio, la provincia y el departamento
en
forma separada o voluntariamente mancomunadas.
[4]
Propuesta guaraní a la Constituyente: Ore Ñemongeta. P 3 y 4. 2006.
jueves, 14 de febrero de 2013
La mujer, hermana del hombre
La
mujer, hermana del hombre
Por Álvaro Jordán
En la
cosmogonía de nuestros ancestros kandirenses la naturaleza era hermana del
hombre, a la que había que cuidar, respetar y amar para que nos regale con los
dones de la naturaleza, de no ser así lo castigaba negándoselos.
Refleja el
profundo respeto y cariño que tenía el hombre por la mujer, la coloca horizontalmente a su lado
en calidad de hermana, significando la igualdad con que eran considerados mutuamente.
En la antigua
sociedad minoica, infancia de la sociedad griega, las mujeres no sólo eran
reconocidas como tales, sino que gozaban de una serie de derechos que
garantizaban su independencia. Se imponía la sucesión matrilineal, con lo que
trasmitían el estatus y el apellido a los hijos. Los pueblos neolíticos de la
antigua cultura europea estaba regida por la diosa reina, con potestad sobre la
vida y la muerte. Las primeras divinidades fueron femeninas como Gea, La
hierogamia minoica dio nombre a las diosas veneradas por los distintos cantones
en formación como son: Artemisa, Rea, Pasifae, Europa, Atenea, Dictina,
Jenodice y muchas más. Con este
resumen se muestra la destacada preponderancia de la mujer en la cultura del
humanismo primitivo.
Fue con la
imposición del poder, ejercido por los pueblos guerreros, que se sometió la
mujer a la autoridad del hombre. Se impuso el patriarcado y con ello la
esclavitud, en primer lugar de la mujer y luego la de los pueblos sometidos,
con ello se consolidó la sociedad de clases y como su garantía se construyó el
estado.
La
civilización, desde su nacimiento se ha caracterizado por la exacerbación de
las diferencias y con ellos los privilegios, el más importante fue la consolidación
de la propiedad y con ello la propiedad de la mujer.
Las luchas por
humanizar la sociedad son las que van arrancando de a pedazos la dignificación
de la mujer. Apenas, hacen 60 años, que se consiguió el derecho a la ciudadanía
de la mujer con la posibilidad a participar políticamente con el voto, poco
después al derecho al patrimonio matrimonial y otras conquistas que se han ido
logrando en la medida que se despierta la sensibilidad humana.
Es una gran
mentira, es demostración de cinismo, por lo tanto de la doble moral de una
parte significativa de la sociedad cuando un dignatario de estado, nada menos
que con el rango de Vicepresidente, muy suelto de cuerpo, dice que no es parte
de nuestra cultura la violencia contra la mujer. Peor aún cuando el mismo
Presidente ofrece protección a los hombres en el cuartel al incitar a los
jóvenes a tener hijos en las mujeres del TIPNIS para imponer sus objetivos políticos,
como es la economía de la coca, es una monstruosidad que no encuentro nombre
para su tipificación. La política oficial ha sido de protección a los
violadores, golpeadores y feminicidas del partido oficial en estos seis últimos
años. Bolivia es uno de los países donde más se discrimina a la mujer. Se la
discrimina en forma masiva cuando en la vida diaria y particularmente en las
fiestas folklóricas se la obliga a usar ropa indígena para confirmar la
identidad nativa, mientras que el hombre se oculta con la ropa occidental. De
los crímenes y las palizas que recibe la mujer para conseguir la sumisión ya han escrito
muchos, baste repetir la última estadística que indica que más del 80% de las
mujeres bolivianas son agredidas.
En todo caso
vivimos una cultura donde todavía hay un largo camino para recorrer en búsqueda
de la dignificación de la mujer. Mientras exista el derecho a la propiedad será
un sueño, por el que hay que seguir luchando. Mientras tanto sólo el hombre
tiene derecho a la felicidad, es decir algunos hombres, los que detentan la
propiedad, los otros, la gran mayoría de la población, los empleados, los
asalariados los trabajadores, los campesinos, los nativos juntos con las mujeres, les queda el camino
de la heroica lucha por sus derechos.
Es muy claro
que dentro de la civilización no hay ninguna respuesta para la dignificación de
estos grandes sectores sociales. Es dentro del humanismo superior donde se
encuentran los argumentos teóricos y la factibilidad política de alcanzar una
sociedad que contemple el reconocimiento de los derechos de las bases hasta
ahora marginadas por la cultura de la propiedad.
En el humanismo
superior, con la participación directa de las bases femeninas, hermanas de las masculinas,
en igualdad de condiciones, luego de la eliminación de la expropiación de los
beneficios del producto del trabajo, de la ciencia, la tecnología y los
recursos naturales es que se encontrarán
las relaciones necesarias, asentadas en los principios de justicia, libertad, equidad,
complementariedad, de diálogo, de reciprocidad y no violencia, para
instrumentalizar los mecanismos que reconozcan
el derecho de todos a ser parte de esta humanidad con dignidad.
En las Tierras del Libertador
Grigotá
Febrero
2013
Etiquetas:
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La naturaleza,
minoica,
TIPNIS
domingo, 27 de enero de 2013
Comentario sobre el coloquio del CEJIS
Comentarios sobre el
foro del CEJIS, del 25.01.2013
Por
Álvaro Jordán
Nacimiento de la
organización política: Ha sido muy importante la conformación del
instrumento político para participar en la elección de gobernador del Beni, cualitativamente
sus presencia es de tremenda trascendencia.
Movimiento o partido:
En primer lugar hay que decir que el instrumento político no puede ser un
partido, porque estos son sectarios y el instrumento político de los nativos
debe ser una organización abierta para la creación del pensamiento y de diálogo
para el intercambio de opiniones que expresen los distintos intereses que
conforman la comunidad, por lo tanto lo que hay que organizar es un Movimiento
y no un partido. Por otro lado el partido estaría en contradicción con los
mandatos de las bases comunitarias nativas, de no parcializarse con ningún
partido. Lo que no debe interpretarse como alguna organización apolítica. La
organización es fundamentalmente política y debe ser lo suficientemente
flexible como para aceptar las alianzas que sean necesarias para la consecución
de sus objetivos.
Democracia, Diálogo y
Consenso. Muy atinada la
participación de la última oradora, la que indicaba que se deben evitar los
excesos en las exposiciones y en la crítica, ya que de lo que se trata es de
recoger creativamente y en un ambiente
de respeto las distintas opiniones de los participantes. Es la cultura del
diálogo que debe generar la democracia participativa y crear conocimiento. El
consenso significa que la reunión debe tener el objetivo de provocar un
intercambio de opiniones de modo que todos queden convencidos de haber llegado
a una conclusión satisfactoria para todos. En la creación del pensamiento
comunitario, en las que he tenido el privilegio de participar, no se reconocen
las decisiones por mayoría porque ello implica la negación de la minoría. Este
concepto es eminentemente humanista, ya que reconoce el derecho de todos a
estar incluidos. El consenso es un aspecto fundamental del humanismo nativo,
expresa la esencia de las relaciones humanistas, esto es el respeto al interés
individual, consensuado mediante el dialogo comunitario. A diferencia de la
democracia burguesa que sólo busca la obtención de la mayoría, que puede ser
simple, absoluta o de dos tercios. El que no está incluido en ella queda
marginado, se lo niega y cuando se trata de opositores se los elimina como
sucede con las minorías nativas, que en todo estado, a nombre del nacionalismo,
cada vez las marginan más a fin de lograr la homogenización de la ciudadanía en
base a la cultura dominante. Es lo que sucedió con los gobiernos colonial-españolistas
de la república y es lo que sucede con el gobierno colonial-aimarista del
estado de EM. La búsqueda de soluciones satisfactorias de un conjunto de
individuos con posiciones individuales es un trabajo de diálogo muy arduo,
entendiéndolo así es que al final siempre la asamblea comunitaria termina con
una fiesta de regocijo. Los partidos burgueses practican la democracia de las
mayorías, en organizaciones secantes se utiliza el llamado “centralismo
democrático” pregonado por el gobierno verticalista de Evo Morales, EM, en el que no se permite
disenso fuera del partido, solo la obediencia servil.
Derechas e
Izquierdas: Para el humanismo nativo no existen las derechas ni las
izquierdas ya que no reconoce la división de la sociedad en clases, no reconoce
clases privilegiadas como la clase trabajadora en el socialismo y el comunismo
o la clase burguesa en el capitalismo. Todos tienen derecho a existir, por eso
es una sociedad humanista ¿acaso se van a matar los que no son de la clase
trabajadora como ha hecho muchas veces el comunismo con los dueños del capital
o a los trabajadores como está haciendo el capitalismo en su fase imperial
agonizante? Esto sucede hasta ahora porque ambos son antihumanistas.
La humanidad ha estado durante el siglo XX signada por el
maniqueísmo del capitalismo y el socialismo. Después del colapso socialista se
hizo indudable la existencia de un imperio al servicio del capital estatal. Por
otro lado, está la existencia del capital privado. En todo caso el capitalismo
privado y estatal se encuentran y se confunden en su condición de explotadores
del trabajador y el pueblo todo, ya que
ambos se apoderan del excedente del trabajo, transformándolo en un ser
enajenado, ambos lo han cosificado o más crudamente lo han animalizado. Por lo
que el capitalismo privado y estatal en su etapa imperial es la característica
del sistema de mercado. El movimiento
humanista nativo no puede caer en este maniqueísmo, que solo lo desvirtúa y empequeñece.
Debe transformarse en la alternativa humanizante frente a la brutalidad del
capitalismo privado y estatal.
Discurso manipulador:
Evo Morales Aima ha sido muy
hábil en la creación y difusión de un discurso de impacto, gracias a ello
rápidamente ascendió al poder, pero ya en él ha sido notoria la vacuidad del
mismo. Los nativos de la llanura amazónica-platense son victimas directa de
esta inconsecuencia. Incluso casi llegó a manipular al mundo cuando se presentó
como promotor de la Paz y por lo tanto aspirante al Premio Nobel de La Paz.
Luego de los muertos en Sucre, Cochabamba y Huanuni, la masacre en Pando y la
invasión de 20.000 mercenarios a Santa Cruz la comunidad internacional no
escucho los cantos de sirena del Gobierno Boliviano. Ha lanzado varios
discursos manipuladores a lo largo de su régimen como fue el del capitalismo
altiplánico-amazónico, posteriormente el del socialismo del siglo XXI.
Ahora ha lanzado otro discurso con motivo del solsticio de
diciembre con el nombre de “Manifiesto de la Isla del Sol” y otro, distinto, para
los festejos de la toma de posesión del Presidente, el 22 del presente mes, “Bolivia
digna y soberana”, con el que pretende prolongar su gobierno ofreciendo una vez
más una ensalada de contradicciones que lo hacen inviable. Por su extensión, sólo
el segundo discurso duró 4 horas, vamos a tratar de resumir un análisis de su
propuesta central:
Los 13 pilares para una Bolivia digna y soberana
antes del 2025:
El Pachacuti: En
la introducción dice: ““Con la nueva
Constitución Política del Estado iniciaron su camino hacia el Pachakuti, o los
tiempos de equilibrio, fortalecido siempre con nuestros movimientos sociales,
ahora nos toca construir con claridad los pilares fundamentales para levantar
una nueva sociedad y Estado, más incluyente, más participativa, más
democrática, sin discriminación, sin racismo, sin odios y sin división. . ..”
A pesar de la convocatoria hacia una sociedad y Estado más
incluyente, más participativa, más democrática, sin discriminación, sin
racismos, sin odios y sin división, insulta nuestra inteligencia y orgullo
patriótico cuando plantea un camino hacia el Pachacuti. Todos sabemos que
Pachacuti fue la expresión más acabada del imperio colonial del Tahuantinsuyo,
fue la época expansiva imperial, en que no se nos respetó, se invadió nuestros
territorios y se pretendió colonizarnos. Cualquier expresión política de unidad
debe en primer lugar respetar la diversidad cultural, la defensa de la identidad
y jamás remover los rescoldos dejados por la agresión, que están ahí como
jenecherú de todo fuego patrio. Por lo tanto la propuesta lleva implícita la
discriminación, el racismo, el odio y la división. Esta introducción es el resumen del proyecto masista,
esto es una política de dominación colonial aimara, por supuesto que se adorna
y se adornara de frases de elevado desprendimiento para ocultar el fondo de
poder. Planteamiento que no pueden ser motivo de otra cosa que no sea nuestro profundo desprecio, rechazamos
cualquier pretensión de consolidar la pérdida de nuestra libertad. De aquí en adelante todo
proyecto de unidad para que pueda ser considerado, debe contemplar como parte esencial, el reconocimiento y respeto a
la diversidad.
Los movimiento
sociales: La mención de los movimientos
sociales es otra forma del evismo de mostrar un discurso abierto a las
mayorías, pero ya sabemos que es un pensamiento sectario, se está refiriendo
sólo a sus bases masistas. Evo Morales, como político, nació en el Chapare
cocalero, lo encumbraron las federaciones de productores de coca de Cochabamba
como Presidente de esta organización y con este apoyo, básicamente económico,
se lanzó a la presidencia de Bolivia. Desde que apareció el sector cocalero del
Chapare es bien conocido que esta coca no se utiliza para el acullico, sino
para la producción de cocaína por lo que existe una fuerte relación con el
narcotráfico nacional e internacional, razón más que suficiente para rechazar
cualquier discurso, por más bello que sea, de este origen delincuencial. La
experiencia en este sentido nos exime de mayores comentarios.
El Estado: En la
introducción y a lo largo del documento se destaca reiterativamente la
presencia, mejor dicho, el endiosamiento del estado y si se lee a García se
completa el proceso con el culto a la personalidad de EM. El estado como
instrumento de poder es la expresión acabada del sistema de opresión, no sólo
de Bolivia, sino de todos los países del mundo. Es el sostén del sistema de
clases, origen de todas las calamidades del ser humano, la corrupción, el
crimen, el genocidio, es el sostén de la riqueza de las clases privilegiadas,
ya sean estas aristocráticas como en la época del coloniaje españolista o
cholas como plantea el coloniaje aimarista-evista, es el sostén de la civilización y de las clases. El
sistema asentado en el poder vertical del estado ha entrado a una crisis
terminal, cuya permanencia nos acerca cada vez más a un desenlace catastrófico.
La diferencia de fondo entre el sistema económico de estado,
promovido por el colonialismo centralista y el promovido por el TIPNIS es que
el primero se asienta en el poder impuesto por minorías en forma vertical a las
mayorías de las bases. El sistema humanista del TIPNIS promueve una sociedad participativa
en el que se respeta la voluntad de las bases, consensuadas comunitariamente,
es decir que la autoridad nace abajo, organizando las estructuras en función de
sus necesidades. Estas estructuras estarán permanente vigiladas por las bases a
quienes se deben. No se trata de reconocerle algunos derechos como plantea el
MAS en su “Manifiesto de la Isla del Sol”, se trata de tomar los derechos como
parte esencial de la existencia del ser y de la comunidad. Se rechaza el
reconocimiento de derechos en forma paternalista. Los derechos nacen de la
naturaleza del ser mismo y no necesitan ser otorgados, solo aceptados en una relación de respeto.
La estructuración de una administración desde las bases es
la única alternativa que considera la complejidad de nuestro país, conformado
por un conjunto de pueblos con diferencias étnicas, culturales, ambientales, lingüísticas,
etc.
La Hermana
Naturaleza: Las relaciones sociales de los pueblos simbólicamente se
manifiestan en su representación cosmogónica. Por esta razón una cultura, como
la altiplánica, asentada en una reproducción del equilibrio del Pachakuti, esto es el reconocimiento de la
autoridad absoluta de este Inca (Pachakuti), su poder, su instrumento de poder
imperial, sus sueños de reproducir el sometimiento, desarrolla sus simbologías
que la expresan, esto es la relación servil del sometido a la autoridad
omnímoda del poder. Esta relación servil se impone en el inconsciente del
sometido a través de la forma sagrada del respeto a la “Madre Tierra” o el
endiosamiento del Sol y su identificación divina con el Inca, ahora subliminalmente
encarnado en EM como Pachakuti resucitado.
La cultura de los pueblos kandirenses, los que ocuparon la
cuenca amazónica-platense es de tipo horizontal, con profundo respeto a la
libertad del individuo y de la comunidad. Jamás tuvieron una relación servil con
la “Madre Tierra” o con algún otro elemento. Es bueno recordar que mientras los
altiplánicos reivindican el levantamiento de Katari como máxima expresión de
sus ansias libertarias, un acto de rebeldía de no más de dos años. El
colonialismo interno ha ocultado más de 300 años de lucha permanente de
nuestros pueblos por su libertad, donde
no existe un mártir sino que son miles los que se sacrificaron durante tres siglos por la existencia del
territorio de la Chiriguania libre, lucha épica, así titulada por los jesuítas.
Nuestros pueblos ancestrales desarrollaron una relación íntima con la
naturaleza, sus esencias espirituales le rodeaban en todas partes, siempre
estuvo acompañado por ellas. Cuando salían al bosque allí se encontraban con el
Ka ija, es decir el cuidador del bosque que les regalaba sus bienes naturales,
sus animales y su riqueza agrícola, si pescaban allí estaba el Mboiwuju, el
Jichi, la Salamanca, distintos nombres en distintos pueblos, como vigilantes
del lugar. Cada animal, cada planta, cada accidente geográfico tiene su esencia
espiritual que debe ser tratada con mucho respeto. En los cielos están
representadas las esencias superiores, el Ñanderúguazu, con sus constelaciones,
con quienes conversan por las noches de luna, En todo caso esta diversidad de
relaciones espirituales, distintas para cada situación está sugiriendo la
existencia de una sociedad establecida mediante lo que ahora la posmodernidad llama
una estructura de redes. Esta totalidad de relaciones Richter interpreta como
una delicada relación entre hermanos, es decir que la naturaleza es hermana del
hombre, la que hay que cuidar y respetar.
En los pilares de EM hay dos definiciones centrales,
alrededor de las cuales se plantea las metas del gobierno has el 2025. Por un
lado la construcción del vivir bien mediante el socialismo comunitario
mencionado como pilar nº 1 y la economía de estado mediante las orientaciones
verticalistas del incario del no robar, no mentir y no ser flojo establecidas
en el pilar 11º. Con lo que se está mostrando la presencia de un sistema en
decadencia, sostenido únicamente por la imposición del poder.
El socialismo
comunitario es la vieja propuesta de la utopía comunista de las comunidades
campesinas u obreras manejadas por el estado. Esto es la construcción de la
grandeza de la patria sobre las espaldas de un ejército de esclavos, de iguales. Es la supremacía de la colectividad,
mejor dicho del estado, sobre cualquier deseo de felicidad de sus componentes,
transformados en animales productivos al servicio de la burocracia del estado,
origen de la nueva burguesía chola planteada por García. Tardó el pueblo
soviético 70 años en reaccionar reclamando por su derecho a la libertad y
mostrando su indiferencia por la grandeza del imperio que habían logrado. Fue
el resultado del menosprecio de los intereses individuales y la sobrevaloración
de los intereses colectivos representados por el estado. Por lo tanto es una
gran idiotez volver a plantear un sistema que no sólo fracasó en la Unión
Soviética sino que fracasó en medio mundo que había abrazado el socialismo.
Esta situación se da porque no falta la mediocridad del
infantilismo político que se identifica en los círculos intelectuales clase
medieros, arrogantes de su sapiencia teórica, los que arrastran a los pueblos
desesperados por la situación insostenible en que viven en el sistema
neoliberal a nuevos fracasos, ya conocidos.
La crisis del sistema
capitalista privado y estatal en su fase imperial, en el fondo, es la crisis
del poder del estado, por su incapacidad para resolver los problemas
económicos, sociales y políticos que se le plantean. La humanidad está
asistiendo a una acelerada disgregación del poder, la que se manifiesta como
una continua aparición de nuevos estados: de la Unión Soviética nacieron 15
estados soberanos, de Yugoeslavia nacieron ocho, de Checoslovaquia dos, del
Sudan dos, ya se anuncian nuevos nacimientos como los emergentes del nacionalismo
de España y de Gran Bretaña, aparte de la anunciada separación de ésta de la
Unión Europea. Por lo tanto el reforzamiento del estado en Bolivia es otra
idiotez ante la falta de una interpretación coherente y que momentáneamente
tiene sustento por el ingente ingreso de dinero a consecuencia de los precios
extraordinarios de la materia prima. En cuanto esta situación cambie, la
situación boliviana será muy lamentable.
De no plantearse la alternativa
humanista del TIPNIS Bolivia está condenada a padecer el zigzagueo político
que padecen algunos países europeos como por ejemplo España, Grecia, Italia y
otros. En la primera, del fracaso del conservador derechista de Aznar, se pasó
al izquierdista Zapatero, del fracaso de éste se ha vuelto a pasar al
conservador derechista Rajoy. Pimponeo que se mantendrá mientras no aparezca la
alternativa humanista que está reclamando la sociedad y que en Bolivia hemos
avanzado ya una etapa con la conformación del movimiento defensor del TIPNIS.
Corresponde consolidarlo y desarrollarlo.
Lo que se quiere mostrar es que no se trata de buscar la
solución en el sistema liberal o socialista. Ambos se encuentran en un estado
de crisis terminal y la única alternativa se encuentra fuera del sistema capitalista,
privado y estatal, esto es en la decisión de traspasar el sistema productivo a las bases ya sean individuales o
comunitarias. Se debe colocar en sus manos los beneficios del trabajo, de la
ciencia y la tecnología, así como la propiedad de los recursos naturales. Sólo
así el ser humanos será libre y gozará de felicidad.
Esta esperanza de contenido universal es la que ofrece la
alternativa humanista del TIPNIS, la que hemos resumido con el nombre de Humanismo Superior en trabajos
anteriores.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Enero del 2013
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TIPNIS
jueves, 27 de diciembre de 2012
La crisis y la corrupción
La
crisis y la corrupción
Por
Álvaro Jordán
Uno
de los parámetros distintivos de la crisis final de la era de la civilización
es la creciente degradación de los principios y valores que la sostienen.
La
civilización desde su nacimiento estuvo sustentada por una estructura de poder,
la que ahora, con la crisis del capitalismo1 en su etapa imperial ha entrado en
su fase de agotamiento e iniciado un periodo de transición a una nueva era cuya
característica principal necesariamente será el reemplazo de las estructuras de
poder vertical por una nueva estructura administrativa que emane de las
voluntad de las bases, por lo tanto de profundo contenido humanista, que hemos
identificado como Humanismo Superior.
La
convulsa sociedad del poder y la riqueza sumerge a la humanidad cada vez más en
las cloacas de la corrupción, de la criminalidad, de la inseguridad ciudadana y
la violencia, campos de envilecimiento humano generados por la brutalidad del
poder.
El
poder es la fuente de la degradación humana y ésta existirá mientras el poder exista. Con la crisis de la
economía del poder, el envilecimiento institucional como instrumento de
competitividad se ensancha y se hace más desvergonzado, en el estado, en la
política y en la economía misma.
Ejemplo
paradigmático del fenómeno es la evolución sufrida por el controvertido
gobierno de Bolivia en los 7 años que lleva de uso indiscutido del poder.
Accedió al mismo con un discurso, cuya bandera principal era la lucha contra la
corrupción. En demostración de su integridad, hizo devolución del dinero
sobrante, que le había otorgado el Comité Electoral para solventar los gastos
de dos campañas eleccionarias previas a la posesión de Evo Morales como
Presidente, marcando una gran diferencia de niveles de honestidad, comparada
con el resto de partidos, que nunca devolvieron un peso.
Además,
lanzó un discurso de reconocimiento de la voluntad de las bases mediante el
ejercicio de una democracia directa, el desarrollo de una política de solución
de problemas por el uso de métodos no violentos, de diálogo, de respeto al otro
y de equilibrio con la naturaleza.
Ahora,
al final de siete largos años de ejercicio del poder, aparece como un grotesco
sueño el recuerdo de los afanes promocionales de los aduladores del Presidente,
entonces enmascarados en los valores naturales del ser humano y la “Madre
Tierra”, para encumbrar en el podio del Premio Nobel de la Paz al que ahora se
desnuda como promotor del envilecimiento humano en Bolivia y el mundo, al
ejercer, simultáneamente, la presidencia del País y la presidencia de las seis
federaciones de productores de coca en Cochabamba. Esta coca es la materia
prima de la producción de la cocaína en Bolivia, estupefaciente que degrada la
juventud del mundo, por lo que estamos frente a un gobierno delincuencial cuyo
interés principal está en el sector proveedor de la materia prima para la
producción de cocaína y su tráfico nacional e internacional.
Esta
simultaneidad presidencial ya es prueba suficiente de la inmoralidad del
personaje y su partido, situación confirmada personalmente, con toda la
arrogancia del poder, cuando declara ante prevenciones de sus abogados, quienes
le informan que legalmente no es posible realizar sus medidas, él responde “le
meto nomás”.
Y no por exculpar el acusado, pero es imprescindible
reconocer que la humanidad se encuentra enfrentando la resistencia de un
sistema que agoniza y exuda los miasma de su agonía.
La
sociedad imperial del capital ha entrado desde el 2007 en una espiral diabólica
en la que todo parche solo agudiza la contradicción entre la apropiación de las
riquezas por unos pocos y la expulsión del trabajo de millones de asalariados.
Mientras los banqueros se benefician con las ya multimillonarias sumas de
dólares para enfrentar la crisis, el pago de la deuda es soportada por el
pueblo, ya sea por la vía de la restricción de los servicios públicos o por la
vía de la restricción de los salarios y sus beneficios colaterales, en
definitiva, una mayor explotación.
Ya
hace un par de años los alemanes acordaron congelar los salarios a cambio de
mantener las actividades empresariales dentro del país. Este modelo se repite
en todo el continente, particularmente en Grecia, España, Portugal, Italia, y
más allá del continente como también en los Estados Unidos de Norteamérica, Japón,
etc. etc. La pregunta es ¿hasta cuándo va a durar la espuria alianza de
empresarios y dirigentes sindicales en el afán de sostener el poder del estado
y beneficiarse de la miseria de la población).
En
esta situación las fuerzas armadas para garantizar la represión adquieren un
papel cada vez más sobresaliente en la economía y la política de los estados,
así los presupuestos destinados a la represión son cada vez más importantes,
esta es la razón por la que en Bolivia el presupuesto de las fuerzas armadas
casi alcanza el 50% del presupuesto total, al mismo tiempo que se le asigna
nuevas e importantes actividades empresariales. En resumen, mientras la miseria
aumenta, la criminalidad aumenta, la corrupción aumenta y la represión aumenta.
Las
fuerzas armadas se han transformado en el último bastión de la sociedad
imperial del capital. Por lo tanto, de lo que se trata es de la eliminación de
la sociedad del poder, fuente de todo envilecimiento humano, y su reemplazo
imprescindible por una sociedad obediente a las bases humanas, únicas, capaces
de avanzar en la consolidación de una sociedad verazmente humanista, donde
reine el Humanismo Superior.
En las
Tierras del Libertador Grigotá,
Diciembre 2012
1) Capitalismo privado o estatal
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Corrupción,
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Humanismo Superior
jueves, 6 de diciembre de 2012
La Primavera Árabe en la transición de la crisis
La Primavera Árabe en la transición
de la crisis
Por Álvaro Jordán
Alejandro Tagliavini,
(AT), Miembro
del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California, ha
publicado en el periódico digital “Hoy”, del 03.10.2012., un trabajo titulado,
¿Indignados de izquierda o derecha1?, en el que hace apreciaciones
muy importantes y a veces confusas, que vale la pena analizar.
En el primer párrafo concluye que las
manifestaciones masivas en España, del 25-S, y en Argentina, el cacerolazo, “en
el trasfondo es el fracaso del sistema”, sic. Muy importante conclusión con la que
estoy plenamente de acuerdo2.
A partir de las características de los
movimientos, de los que agrega resúmenes estadísticos de importantes medios de
prensa internacional, también concluye que “Existe una fractura muy profunda
entre los ciudadanos y clase política”, sic, y toma opiniones de otros movimientos de
Europa y África que indican que “todos deben participar, para ser democráticos.”
Afirma que esto “es real y legítimo”. Conclusión con la que también se debe
estar de acuerdo.
En el análisis de AT, sobre la
“revolución” que derrocó a Mubarak, empieza a confundirse al asignarle el mismo
contenido de la marcha sobre Roma de octubre de 1922 y del incendio del
Reichstag de 1933.
La marcha sobre Roma fue una acción de
masas manipulada por el entonces dirigente
del Partido
Nacional Fascista,
Benito Mussolini, para llevar a éste al poder. Por otro lado el incendio del
Reichstag fue utilizado por Adolfo Hitler para consolidarse en el poder de la Alemania
nazi, con el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. Son dos hechos dirigidos
por los nacionalismos fascistas y nazis con el deliberado propósito de
consolidar el poder, respectivamente en Italia y Alemania. Corresponden a
momentos culminantes en el control del
poder absoluto de la triunfante corriente nacionalista, cuyos resultados de
horror ya todos conocemos. A pesar de la derrota de estos extremos fascistas no
se debe olvidar que el nacionalismo es la ideología que sustenta la modernidad actual,
sus abusos de discriminación, racismo e injusticias los encontramos presentes con
distintos grados de profundidad en el sistema internacional y seguirá agrediendo
a la sociedad mientras el nacionalismo exista.
En cambio la
rebelión de las masas de los indignados del mundo y de la Primavera Árabe es
una lucha contra los abusos del poder. Se distinguen por su lucha contra las satrapías
árabes, forma decadente del nacionalismo dependiente, caracterizada por su definición
anti partidos, su reclamo por el reconocimiento de la diversidad, negada por el
nacionalismo, su indignación por la corrupción institucionalizada y su
desesperación por la sistemática disminución de las fuentes de trabajo impuesta
por una economía al servicio de minorías empoderadas. Es una expresión de las
aspiraciones humanistas de los pueblos en la posmodernidad.
Se debe reconocer,
que la insuficiencia orgánica de las bases democráticas, para el caso egipcio,
posibilitó el encumbramiento del Partido de la Hermandad Musulmana y el Partido Libertad y Justicia, llegándose a una nueva situación
de poder arbitrario, representado por el Presidente Mohamed Mursi y su partido. Sin
embargo las bases democráticas continúan forzando al nuevo poder establecido
por el reconocimiento de la democracia de bases y la pluralidad política, por
lo que no se puede igualar con las huestes fascistas de Mussolini y Hitler.
Para concluir, nuestro distinguido
AT, criticando las arbitrariedades del estado, crítica que comparto, lleva al
lector a los brazos del liberalismo al aprobar las bondades del mercado como
instrumento voluntario y pacífico para lograr acuerdos entre las partes;
privilegiando, evidentemente, el mercado en manos exclusivas del capital
privado.
El sistema capitalista del
monopolio estatal fracasó totalmente con el colapso del sistema socialista
dirigido por la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de lo que
se trata ahora es de la crisis del sistema del capital monopólico, tanto
privado, mixto como estatal. La presentación que hace AT del mercado es
artificial porque se está hablando de un mercado manejado por monopolios, que deja
en el marco de la irrealidad la caracterización.
La esencia del sistema imperial
del capital radica en la apropiación de las utilidades en beneficio de minorías,
de carácter privado y estatal, dando como resultado el crecimiento
incontrolable de la brecha entre ricos y pobres y con ello el incremento de la
violencia y la corrupción.
Los adelantos tecnológicos
introducidos en la producción imperial complementados con la imprescindible
competitividad impuesta por el mercado dan como resultado, por un lado,
incalculables ganancias para el capitalista, mientras que deja en la miseria a
cientos de millones de trabajadores,
identificados en forma genérica como los indignados del mundo, sean de derecha,
centro o izquierda. Ejemplo paradigmático es la cibernética.
El incremento de la
contaminación ambiental está desencadenando problemas inconmensurables a la
salud, a la preservación de las
especies, catástrofes naturales imposibles de controlar; la desocupación, con
el incremento de la población, está conformando un horroroso cuadro de
problemas de pobreza y de miseria, que ante la irresponsabilidad del sistema
del capital monopolista, está provocando la eliminación masiva de la población marginal
y, lo más grave, con el incremento de la violencia está llevando a la humanidad
por el camino de su desaparición.
Esta es la raíz de la crisis
del sistema, el nivel de deshumanización es cada vez más insoportable, se
acumulan en las bases fuerzas explosivas que exigen cambios profundos en la
sociedad, como es la eliminación del poder del estado, que emanan de la imprescindible
eliminación de la apropiación capitalista de los beneficios de la producción. Estos
beneficios, gestados por los diversos sectores de bases, en una sociedad
humanista, deben estar a disposición de las mismas bases para lograr así una
participación equitativa y justa de las riquezas que la naturaleza provee.
- http://www.hoybolivia.com/Blog.php?IdBlog=38455&tit=%BFindignados_de_izquierda_o_derecha?
- http://humanismochane.blogspot.com/2011/12/humanismo-primitivo-civilizacion-y_29.html
En las Tierras del Libertador
Grigotá
Diciembre,
2012
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A. Tagliavini,
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