martes, 4 de junio de 2013

Evo y la OTAN - eju.tv

Evo y la OTAN - eju.tv
Se han configurado los frentes del enfrentamiento mundial por el poder, y ha llegado a Bolivia. La asociación de los países del socialismo del siglo 21 al frente integrado por Irán, Siria, el Hezbollá y otros, por un lado, y el acercamiento de Colombia a la OTAN, la conformación de la Asociación del Pacífico, por otro, constituyen los frentes político, militar y económico en la lucha por la hegemonía mundial, que ya se anuncia será iniciada por por la invasión judía a Siria e Irán con apoyo ya declarado de Norteamérica.
El Humanismo Superior rechaza toda solución militar como antihumana y que someterá a la sociedad toda en una etapa de miseria de imprevisibles consecuencias. Llama a los bolivianos y a todos los humanistas del mundo a pronunciarse contra esta brutalidad del poder.

domingo, 21 de abril de 2013

Ocaso del poder

Ocaso del poder
Por Álvaro Jordán   
La debacle del sistema socialista obligó a la izquierda latinoamericana a revisar su estrategia de lucha para la toma del poder. Como hito referencial se puede decir que el proceso implosivo se inició con la introducción de la perestroika en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en marzo de 1985, por su presidente Mijail Gorvachov.                 
Hasta noviembre de 1989, fecha de la caída del muro de Berlín, colapsó el sistema internacional socialista y con él la URSS. En el 1990 la izquierda latinoamericana, reunida con el nombre de Foro de San Pablo y bajo la égida del comunismo internacional, acordó unificar una nueva estrategia para la toma del poder total en el continente americano, al que se dio el nombre de socialismo del siglo 21.
Luego de la revolución cubana y nicaragüense, el proceso de la toma del poder por las armas en América entra a una fase de obsolescencia, que es demostrada por los reiterados fracasos que se suceden a lo largo del continente, como son las guerrillas de Colombia, las de Bolivia, dirigida nada menos que por el mítico Guevara y todas las que se inician en los distintos países. Por otro lado el ascenso democrático de Salvador Allende en Chile demostró la factibilidad de hacerlo por esta vía.
La derrota internacional de las diversas versiones izquierdistas obligó a su unidad mediante el denominado Foro de San Pablo, alrededor de unas pocas premisas de trabajo: 1. Alianza con todas las organizaciones, estatales y no estatales, del mundo, que se declaren enemigas del imperialismo norteamericano, independientemente de toda diferencia ideológica. 2. Asumir la democracia como método de lucha por el poder, ampliada con consignas de contenido humano y ambientalistas, campos en los que el liberalismo en crisis no tiene respuestas. 3. Consolidar la toma del poder político con la hegemonía económica del estado mediante nacionalizaciones selectivas. 4. Ganar tiempo con políticas populistas, hasta que la crisis del sistema liberal genere las condiciones para la consolidación de una economía comunista.
En resumen el socialismo del siglo 21 es una vía democrática para la toma del poder total y con ello imponer una dictadura comunista. Es decir un nuevo camino para alcanzar el mismo fin. Un fin ya conocido por su fracaso: el colapso del sistema socialista de 1989.
La ausencia de soluciones virtuosas a la crisis de las macro políticas del sistema económico globalizado desencadena soluciones diabólicas, que son aprovechadas por los ofertantes de mitos de ideas igualitarias. Así por ejemplo, se solucionan las quiebras empresariales o se mejora la competitividad de la producción con los fondos generados por el remplazo de la fuerza laboral mediante la automatización y la robotización, restringiendo los salarios y/o disminuyéndolos, en forma directa o indirecta, mediante la inflación, mediante el recorte de los beneficios sociales, la eliminación de servicios públicos, el incremento de impuestos y todo tipo de medidas cargadas al sector social, con lo que se aumenta la desocupación, la pobreza, el descontento social al mismo tiempo que se despierta la consciencia contra los abusos del poder.
La crisis terminal del sistema capitalista, con la globalización del mercado, ha generado el ambiente adecuado para nuevos ofrecimientos de mitos, de los que se aprovechan oportunistas de toda laya para apoderarse del poder y consolidar estructuras verticales de tipo fascista, al estilo de Stalin, la dinastía de los Kim en Corea de Norte, la sucesión hereditaria de los castros en Cuba y las diversas experiencias dictatoriales del fracasado sistema comunista. Las comunas estatales, expresión de la igualdad comunista, ofrecidas por las dirigencias del socialismo del siglo 21, sólo serían factibles bajo el férreo control del estado, motivo por el que los gobiernos ponen todo su empeño en su fortalecimiento, tozudez irracional ya que sigue despreciando el fracaso internacional de la economía estatal, ya sea esta socialista o comunista.
Los promotores del socialismo del siglo 21 tienen extremados cuidados en ocultar al pueblo que la economía del estado no es otra cosa que una variante, de su acérrimo enemigo, el capitalismo. El capitalismo privado es hermano del capitalismo de estado, ambos explotan a los sectores sociales, a los trabajadores, a los campesinos, a las clases medias, a la mujer, a los nativos, al pueblo todo en beneficio del propietario del capital, ya sea este privado o estatal. 
La implosión del sistema socialista es la prueba más contundente de la incompatibilidad de los intereses del pueblo con los intereses del estado. La crisis terminal del mercado globalizado es otra prueba contundente de la incompatibilidad de los intereses del capital privado con los del pueblo, demostrando así que el capital privado y el del estado son contrarios al interés del pueblo, por lo tanto su eliminación será refrescante para el espíritu y provocará un salto cualitativo en el bienestar de la humanidad.
La reflexión teórica del Humanismo Superior[1] sobre el desarrollo histórico de la humanidad concluye que el sustento del capitalismo es el poder, así como el sustento de los distintos modos productivos de la era de la civilización. La crisis terminal del sistema de explotación imperial es la crisis del poder que lo sostiene. La humanidad ha ingresado a una fase de transición hacia una nueva era, la del Humanismo Superior. El poder se retrae bajo la presión de la crisis del sistema y de la nueva conciencia de las bases.
La intensa confrontación padecida por el pueblo venezolano en la disputa por el poder entre el oficialismo y la oposición es apenas un detalle de la lucha por el poder mundial entre el imperialismo norteamericano y sus aliados estatales, empresariales y políticos, por un lado, y un complejo conjunto de estados, unidos como contra hegemonía norteamericana, cuya identificación política varía desde reconocidas democracias como la del Uruguay y despreciables dictaduras como las de Corea del Norte y Cuba. Ambos buscando aumentar el poder mediante nuevas y más amplias agrupaciones cupulares. En el fondo, enfrentados por la consolidación de un poder mundial de explotación de la humanidad.
Este poder es la esencia de la degradación humana, promueve y se sostiene con la violencia, fomenta las guerras y los genocidios, es el origen de la ausencia de principios y valores morales, es la causa de la corrupción y la criminalidad, en resumen es la barrera para el desarrollo de los derechos humanos y del respeto a la naturaleza. Es el enemigo del Humanismo Superior [2].

Tierras del Libertador Grigotá.
Abril, 2013





jueves, 21 de marzo de 2013


Declaración del Humanismo Superior
Convencidos, que el crecimiento descontrolado de la  riqueza ha llevado a una fase de estancamiento y agotamiento de la era de la civilización.
Seguros, que la característica principal de la era de la civilización es la consolidación del poder del estado como sustento de la clase hegemónica, sea esta esclavista, feudal, capitalista[1] o imperialista.
Conscientes, que estos sectores minoritarios de la población, se constituyen en beneficiarios abusivos del producto del trabajo, la ciencia, la tecnología y las riquezas naturales del conjunto de la sociedad.
Alarmados por el creciente uso de la coerción a fin de lograr el sometimiento de las mujeres, nativ@s, campesin@s, trabajador@s, profesionales, universitari@s, estudiantes, cuentapropistas, comunidades, juntas vecinales, cooperativistas, gremios, sindicatos, instituciones, organizaciones de bases, indignados del mundo, de los sectores mayoritarios a los intereses de los sectores minoritarios de la  población.
Impresionados por el crecimiento, moralmente inaceptable, de la brecha entre ricos y pobres.
Azorados ante los degradantes efectos generados por el poder sobre la sociedad, que se expresan en la pérdida de libertad, la pérdida de dignidad, el desprecio a los derechos humanos, la conculcación de los principios y valores que la sustentan, el genocidio y la destrucción masiva de las guerras, el crecimiento descontrolado de la corrupción con su secuela de criminalidad, inseguridad ciudadana, violencia física y sicológica y el desprecio por la hermana naturaleza.
Preocupados en impedir que el poder, sostén de la agonizante civilización, ponga en riesgo la existencia del género humano y su equilibrio con la naturaleza por su vocación violenta y sus políticas de despilfarro y consumistas.
Impulsados por el fracaso del capitalismo y del socialismo en la distribución privada y social, respectivamente, de las riquezas.
Compelidos por la simultaneidad del carácter individual y social del ser[2] humano.
Persuadidos de la necesidad de una distribución equitativa y justa de las riquezas, la que exige su apropiación directa a los sectores de bases, esto es la entrega de los beneficios del trabajo, la ciencia, la tecnología y las riquezas naturales al individuo, intermediado por la región[3].
Comprometidos con la defensa de los derechos individuales, al margen de las diferencias de razas, color, género idioma, ideológicas,  intereses económicos, culturales, religiosos y reconociendo la complementariedad de l@s diferentes, el respeto al otro, la equidad, la reciprocidad, la solidaridad y el diálogo como instrumentos de consenso.
Fortalecidos por la experiencia histórica y la claridad del pensamiento de nuestr@s herman@s nativ@s[4], cuya propuesta fundamental para garantizar el respeto humano y de la naturaleza es la generación de la autoridad desde las bases.
Viviendo la humanidad un intenso proceso, determinado por el agotamiento de la era de  la civilización, el ingreso a una etapa de transición y el inicio de la nueva era del Humanismo Superior.
Reconociendo a la experiencia de casi 200 años del centralismo presidencialista como responsable del continuo achicamiento de Bolivia y de su incapacidad para alcanzar una convivencia equilibrada de la diversidad cultural.
Aceptando que ni el centralismo republicano ni del estado plurinacional  ha podido armonizar la diversidad étnica y la complejidad mestiza del país.
Identificando al colonialismo interno como los portadores de recurrentes factores de fricción y origen de permanente discriminación y exclusión.
Protestando por la sostenida debilidad económica del país y la permanente amenaza a la unidad por causa del colonialismo interno.
Respaldando el reconocimiento que hace la Constitución Política de los tratados internacionales sobre los derechos y deberes en relación con la defensa de los derechos humanos.
Persuadidos del ineluctable fin de la era de la civilización y de la responsabilidad de los humanistas para ofrecer una solución objetiva, racional y equilibrada, en interés de todos.
Seguros de que la filosofía del Humanismo Superior contiene los elementos suficientes para la sustitución del poder por un instrumento pacífico en la búsqueda de soluciones.
Proponemos las bases, que el Humanismo Superior considera indispensables para facilitar el proceso de cambio en beneficio de cada un@ y del conjunto de l@s miembros del país, del equilibrio con la hermana naturaleza y sean garantía del fortalecimiento de la unidad.
Bases del Humanismo Superior para
un Acuerdo de Unidad
1-    Reconocimiento de los derechos individuales, consensuados mediante el diálogo constructivo de hombres y mujeres, trabajador@s, campesin@s, nativ@s, profesionales, cuentapropistas, universitari@s, estudiantes, juntas vecinales, cooperativas, gremios, sindicatos, instituciones, organizaciones de bases, en la comunidad, en el municipio, en el departamento y/o en la región como cimientos para un Acuerdo de Unidad.
2-  Reconocer el carácter individual y social de los beneficios del producto del trabajo, la ciencia, la tecnología y de las riquezas naturales consensuados en cada nivel regional en base a la democracia directa y/o participativa, complementada con la democracia representativa en estricto cumplimiento del diálogo constructivo y haciendo uso de los principios de equidad, de complementariedad de los diferentes, el respeto al otro, la reciprocidad, y la solidaridad.
3-    Reordenamiento de la estructura de coordinación y administración  de servicios en función a los intereses de las bases, consensuados regionalmente.
4-    Nombramiento, control y revocatoria desde las bases de todos los representantes y coordinadores en los distintos niveles administrativos, legislativos y coordinación en atención a sus cualidades de servicio y capacidad.
5-    Actualización de la Autonomía regional en reconocimiento al derecho de la autodeterminación de los pueblos y en el marco de la unidad del país.
6-    Respeto de las competencias regionales, libremente autodeterminadas.
7-    Conformación del Concejo de Coordinación, en cada nivel regional, responsable ante las bases.
8-    Reconocimiento del Primer Servidor (de carácter honorífico). Nombrado en forma rotatoria, entre los miembros del Concejo de Coordinación Regional.
9-    Actualización de la Constitución Política del Estado.
10- La realización pacífica de estos cambios fundamentales sólo será posible con la participación consciente del conjunto de la población. Es indispensable generar la movilización de cada ciudadano, por lo que todo promotor del humanismo superior se debe transformar en un activo difusor de la conciencia humanista y organizador de las bases de vecin@s, trabajador@s, estudiant@s, culturales, profesionales y otras.

Álvaro Jordán
En las Tierras del Libertador Grigotá
Marzo, 2013


[1] Capitalista: comprende al privado y al estatal, ya que ambos se apropian del excedente del trabajo en beneficio de sectores hegemónicos.
          [2] Jordán A., 2011, “Humanismo Primitivo, Civilización y            Humanismo Superior”.             
[3] Región: comprende a la comunidad, el municipio, la provincia y el departamento en
forma separada o voluntariamente mancomunadas.
          [4] Propuesta guaraní a la Constituyente: Ore Ñemongeta. P 3 y 4.      2006.                             

jueves, 14 de febrero de 2013

La mujer, hermana del hombre


La mujer, hermana del hombre

                        Por Álvaro Jordán

En la cosmogonía de nuestros ancestros kandirenses la naturaleza era hermana del hombre, a la que había que cuidar, respetar y amar para que nos regale con los dones de la naturaleza, de no ser así lo castigaba negándoselos.

Refleja el profundo respeto y cariño que tenía el hombre por  la mujer, la coloca horizontalmente a su lado en calidad de hermana, significando la igualdad con que eran considerados mutuamente.

En la antigua sociedad minoica, infancia de la sociedad griega, las mujeres no sólo eran reconocidas como tales, sino que gozaban de una serie de derechos que garantizaban su independencia. Se imponía la sucesión matrilineal, con lo que trasmitían el estatus y el apellido a los hijos. Los pueblos neolíticos de la antigua cultura europea estaba regida por la diosa reina, con potestad sobre la vida y la muerte. Las primeras divinidades fueron femeninas como Gea, La hierogamia minoica dio nombre a las diosas veneradas por los distintos cantones en formación como son: Artemisa, Rea, Pasifae, Europa, Atenea, Dictina, Jenodice  y muchas más.   Con este resumen se muestra la destacada preponderancia de la mujer en la cultura del humanismo primitivo.

Fue con la imposición del poder, ejercido por los pueblos guerreros, que se sometió la mujer a la autoridad del hombre. Se impuso el patriarcado y con ello la esclavitud, en primer lugar de la mujer y luego la de los pueblos sometidos, con ello se consolidó la sociedad de clases y como su garantía se construyó el estado.

La civilización, desde su nacimiento se ha caracterizado por la exacerbación de las diferencias y con ellos los privilegios, el más importante fue la consolidación de la propiedad y con ello la propiedad de la mujer.

Las luchas por humanizar la sociedad son las que van arrancando de a pedazos la dignificación de la mujer. Apenas, hacen 60 años, que se consiguió el derecho a la ciudadanía de la mujer con la posibilidad a participar políticamente con el voto, poco después al derecho al patrimonio matrimonial y otras conquistas que se han ido logrando en la medida que se despierta la sensibilidad humana.

Es una gran mentira, es demostración de cinismo, por lo tanto de la doble moral de una parte significativa de la sociedad cuando un dignatario de estado, nada menos que con el rango de Vicepresidente, muy suelto de cuerpo, dice que no es parte de nuestra cultura la violencia contra la mujer. Peor aún cuando el mismo Presidente ofrece protección a los hombres en el cuartel al incitar a los jóvenes a tener hijos en las mujeres del TIPNIS para imponer sus objetivos políticos, como es la economía de la coca, es una monstruosidad que no encuentro nombre para su tipificación. La política oficial ha sido de protección a los violadores, golpeadores y feminicidas del partido oficial en estos seis últimos años. Bolivia es uno de los países donde más se discrimina a la mujer. Se la discrimina en forma masiva cuando en la vida diaria y particularmente en las fiestas folklóricas se la obliga a usar ropa indígena para confirmar la identidad nativa, mientras que el hombre se oculta con la ropa occidental. De los crímenes y las palizas que recibe la mujer  para conseguir la sumisión ya han escrito muchos, baste repetir la última estadística que indica que más del 80% de las mujeres bolivianas son agredidas.

En todo caso vivimos una cultura donde todavía hay un largo camino para recorrer en búsqueda de la dignificación de la mujer. Mientras exista el derecho a la propiedad será un sueño, por el que hay que seguir luchando. Mientras tanto sólo el hombre tiene derecho a la felicidad, es decir algunos hombres, los que detentan la propiedad, los otros, la gran mayoría de la población, los empleados, los asalariados los trabajadores, los campesinos, los nativos  juntos con las mujeres, les queda el camino de la heroica lucha por sus derechos.

Es muy claro que dentro de la civilización no hay ninguna respuesta para la dignificación de estos grandes sectores sociales. Es dentro del humanismo superior donde se encuentran los argumentos teóricos y la factibilidad política de alcanzar una sociedad que contemple el reconocimiento de los derechos de las bases hasta ahora marginadas por la cultura de la propiedad.

En el humanismo superior, con la participación directa de las bases femeninas, hermanas de las masculinas, en igualdad de condiciones, luego de la eliminación de la expropiación de los beneficios del producto del trabajo, de la ciencia, la tecnología y los recursos naturales  es que se encontrarán las relaciones necesarias, asentadas en los principios de justicia, libertad, equidad, complementariedad, de diálogo, de reciprocidad y no violencia, para instrumentalizar  los mecanismos que reconozcan el derecho de todos a ser parte de esta humanidad con dignidad.

En las Tierras del Libertador Grigotá

Febrero 2013


domingo, 27 de enero de 2013

Comentario sobre el coloquio del CEJIS


Comentarios sobre el foro del CEJIS, del 25.01.2013
Por Álvaro Jordán
Nacimiento de la organización política: Ha sido muy importante la conformación del instrumento político para participar en la elección de gobernador del Beni, cualitativamente sus presencia es de tremenda trascendencia.
Movimiento o partido: En primer lugar hay que decir que el instrumento político no puede ser un partido, porque estos son sectarios y el instrumento político de los nativos debe ser una organización abierta para la creación del pensamiento y de diálogo para el intercambio de opiniones que expresen los distintos intereses que conforman la comunidad, por lo tanto lo que hay que organizar es un Movimiento y no un partido. Por otro lado el partido estaría en contradicción con los mandatos de las bases comunitarias nativas, de no parcializarse con ningún partido. Lo que no debe interpretarse como alguna organización apolítica. La organización es fundamentalmente política y debe ser lo suficientemente flexible como para aceptar las alianzas que sean necesarias para la consecución de sus objetivos.
Democracia, Diálogo y Consenso.  Muy atinada la participación de la última oradora, la que indicaba que se deben evitar los excesos en las exposiciones y en la crítica, ya que de lo que se trata es de recoger creativamente  y en un ambiente de respeto las distintas opiniones de los participantes. Es la cultura del diálogo que debe generar la democracia participativa y crear conocimiento. El consenso significa que la reunión debe tener el objetivo de provocar un intercambio de opiniones de modo que todos queden convencidos de haber llegado a una conclusión satisfactoria para todos. En la creación del pensamiento comunitario, en las que he tenido el privilegio de participar, no se reconocen las decisiones por mayoría porque ello implica la negación de la minoría. Este concepto es eminentemente humanista, ya que reconoce el derecho de todos a estar incluidos. El consenso es un aspecto fundamental del humanismo nativo, expresa la esencia de las relaciones humanistas, esto es el respeto al interés individual, consensuado mediante el dialogo comunitario. A diferencia de la democracia burguesa que sólo busca la obtención de la mayoría, que puede ser simple, absoluta o de dos tercios. El que no está incluido en ella queda marginado, se lo niega y cuando se trata de opositores se los elimina como sucede con las minorías nativas, que en todo estado, a nombre del nacionalismo, cada vez las marginan más a fin de lograr la homogenización de la ciudadanía en base a la cultura dominante. Es lo que sucedió con los gobiernos colonial-españolistas de la república y es lo que sucede con el gobierno colonial-aimarista del estado de EM. La búsqueda de soluciones satisfactorias de un conjunto de individuos con posiciones individuales es un trabajo de diálogo muy arduo, entendiéndolo así es que al final siempre la asamblea comunitaria termina con una fiesta de regocijo. Los partidos burgueses practican la democracia de las mayorías, en organizaciones secantes se utiliza el llamado “centralismo democrático” pregonado por el gobierno verticalista de  Evo Morales, EM, en el que no se permite disenso fuera del partido, solo la obediencia servil.
Derechas e Izquierdas: Para el humanismo nativo no existen las derechas ni las izquierdas ya que no reconoce la división de la sociedad en clases, no reconoce clases privilegiadas como la clase trabajadora en el socialismo y el comunismo o la clase burguesa en el capitalismo. Todos tienen derecho a existir, por eso es una sociedad humanista ¿acaso se van a matar los que no son de la clase trabajadora como ha hecho muchas veces el comunismo con los dueños del capital o a los trabajadores como está haciendo el capitalismo en su fase imperial agonizante? Esto sucede hasta ahora porque ambos son  antihumanistas.
La humanidad ha estado durante el siglo XX signada por el maniqueísmo del capitalismo y el socialismo. Después del colapso socialista se hizo indudable la existencia de un imperio al servicio del capital estatal. Por otro lado, está la existencia del capital privado. En todo caso el capitalismo privado y estatal se encuentran y se confunden en su condición de explotadores del trabajador y el  pueblo todo, ya que ambos se apoderan del excedente del trabajo, transformándolo en un ser enajenado, ambos lo han cosificado o más crudamente lo han animalizado. Por lo que el capitalismo privado y estatal en su etapa imperial es la característica del sistema de mercado.  El movimiento humanista nativo no puede caer en este maniqueísmo, que solo lo desvirtúa y empequeñece. Debe transformarse en la alternativa humanizante frente a la brutalidad del capitalismo privado y estatal.
Discurso manipulador: Evo Morales Aima ha sido muy hábil en la creación y difusión de un discurso de impacto, gracias a ello rápidamente ascendió al poder, pero ya en él ha sido notoria la vacuidad del mismo. Los nativos de la llanura amazónica-platense son victimas directa de esta inconsecuencia. Incluso casi llegó a manipular al mundo cuando se presentó como promotor de la Paz y por lo tanto aspirante al Premio Nobel de La Paz. Luego de los muertos en Sucre, Cochabamba y Huanuni, la masacre en Pando y la invasión de 20.000 mercenarios a Santa Cruz la comunidad internacional no escucho los cantos de sirena del Gobierno Boliviano. Ha lanzado varios discursos manipuladores a lo largo de su régimen como fue el del capitalismo altiplánico-amazónico, posteriormente el del socialismo del siglo XXI.
Ahora ha lanzado otro discurso con motivo del solsticio de diciembre con el nombre de “Manifiesto de la Isla del Sol” y otro, distinto, para los festejos de la toma de posesión del Presidente, el 22 del presente mes, “Bolivia digna y soberana”, con el que pretende prolongar su gobierno ofreciendo una vez más una ensalada de contradicciones que lo hacen inviable. Por su extensión, sólo el segundo discurso duró 4 horas, vamos a tratar de resumir un análisis de su propuesta central:
Los 13  pilares para una Bolivia digna y soberana antes del 2025:
El Pachacuti: En la introducción dice: ““Con la nueva Constitución Política del Estado iniciaron su camino hacia el Pachakuti, o los tiempos de equilibrio, fortalecido siempre con nuestros movimientos sociales, ahora nos toca construir con claridad los pilares fundamentales para levantar una nueva sociedad y Estado, más incluyente, más participativa, más democrática, sin discriminación, sin racismo, sin odios y sin división. . ..”
A pesar de la convocatoria hacia una sociedad y Estado más incluyente, más participativa, más democrática, sin discriminación, sin racismos, sin odios y sin división, insulta nuestra inteligencia y orgullo patriótico cuando plantea un camino hacia el Pachacuti. Todos sabemos que Pachacuti fue la expresión más acabada del imperio colonial del Tahuantinsuyo, fue la época expansiva imperial, en que no se nos respetó, se invadió nuestros territorios y se pretendió colonizarnos. Cualquier expresión política de unidad debe en primer lugar respetar la diversidad cultural, la defensa de la identidad y jamás remover los rescoldos dejados por la agresión, que están ahí como jenecherú de todo fuego patrio. Por lo tanto la propuesta lleva implícita la discriminación, el racismo, el odio y la división.  Esta introducción es el resumen del proyecto masista, esto es una política de dominación colonial aimara, por supuesto que se adorna y se adornara de frases de elevado desprendimiento para ocultar el fondo de poder. Planteamiento que no pueden ser motivo de otra cosa que no sea  nuestro profundo desprecio, rechazamos cualquier pretensión de consolidar la pérdida  de nuestra libertad. De aquí en adelante todo proyecto de unidad para que pueda ser considerado, debe contemplar como  parte esencial, el reconocimiento y respeto a la diversidad.
Los movimiento sociales: La mención de los movimientos  sociales es otra forma del evismo de mostrar un discurso abierto a las mayorías, pero ya sabemos que es un pensamiento sectario, se está refiriendo sólo a sus bases masistas. Evo Morales, como político, nació en el Chapare cocalero, lo encumbraron las federaciones de productores de coca de Cochabamba como Presidente de esta organización y con este apoyo, básicamente económico, se lanzó a la presidencia de Bolivia. Desde que apareció el sector cocalero del Chapare es bien conocido que esta coca no se utiliza para el acullico, sino para la producción de cocaína por lo que existe una fuerte relación con el narcotráfico nacional e internacional, razón más que suficiente para rechazar cualquier discurso, por más bello que sea, de este origen delincuencial. La experiencia en este sentido nos exime de mayores comentarios.
El Estado: En la introducción y a lo largo del documento se destaca reiterativamente la presencia, mejor dicho, el endiosamiento del estado y si se lee a García se completa el proceso con el culto a la personalidad de EM. El estado como instrumento de poder es la expresión acabada del sistema de opresión, no sólo de Bolivia, sino de todos los países del mundo. Es el sostén del sistema de clases, origen de todas las calamidades del ser humano, la corrupción, el crimen, el genocidio, es el sostén de la riqueza de las clases privilegiadas, ya sean estas aristocráticas como en la época del coloniaje españolista o cholas como plantea el coloniaje aimarista-evista, es el sostén  de la civilización y de las clases. El sistema asentado en el poder vertical del estado ha entrado a una crisis terminal, cuya permanencia nos acerca cada vez más a un desenlace catastrófico.
La diferencia de fondo entre el sistema económico de estado, promovido por el colonialismo centralista y el promovido por el TIPNIS es que el primero se asienta en el poder impuesto por minorías en forma vertical a las mayorías de las bases. El sistema humanista del TIPNIS promueve una sociedad participativa en el que se respeta la voluntad de las bases, consensuadas comunitariamente, es decir que la autoridad nace abajo, organizando las estructuras en función de sus necesidades. Estas estructuras estarán permanente vigiladas por las bases a quienes se deben. No se trata de reconocerle algunos derechos como plantea el MAS en su “Manifiesto de la Isla del Sol”, se trata de tomar los derechos como parte esencial de la existencia del ser y de la comunidad. Se rechaza el reconocimiento de derechos en forma paternalista. Los derechos nacen de la naturaleza del ser mismo y no necesitan ser otorgados, solo aceptados  en una relación de respeto.
La estructuración de una administración desde las bases es la única alternativa que considera la complejidad de nuestro país, conformado por un conjunto de pueblos con diferencias étnicas, culturales, ambientales, lingüísticas, etc.
La Hermana Naturaleza: Las relaciones sociales de los pueblos simbólicamente se manifiestan en su representación cosmogónica. Por esta razón una cultura, como la altiplánica, asentada en una reproducción del equilibrio del  Pachakuti, esto es el reconocimiento de la autoridad absoluta de este Inca (Pachakuti), su poder, su instrumento de poder imperial, sus sueños de reproducir el sometimiento, desarrolla sus simbologías que la expresan, esto es la relación servil del sometido a la autoridad omnímoda del poder. Esta relación servil se impone en el inconsciente del sometido a través de la forma sagrada del respeto a la “Madre Tierra” o el endiosamiento del Sol y su identificación divina con el Inca, ahora subliminalmente encarnado en EM como Pachakuti resucitado.
La cultura de los pueblos kandirenses, los que ocuparon la cuenca amazónica-platense es de tipo horizontal, con profundo respeto a la libertad del individuo y de la comunidad. Jamás tuvieron una relación servil con la “Madre Tierra” o con algún otro elemento. Es bueno recordar que mientras los altiplánicos reivindican el levantamiento de Katari como máxima expresión de sus ansias libertarias, un acto de rebeldía de no más de dos años. El colonialismo interno ha ocultado más de 300 años de lucha permanente de nuestros pueblos por su libertad, donde  no existe un mártir sino que son miles los que se sacrificaron  durante tres siglos por la existencia del territorio de la Chiriguania libre, lucha épica, así titulada por los jesuítas. Nuestros pueblos ancestrales desarrollaron una relación íntima con la naturaleza, sus esencias espirituales le rodeaban en todas partes, siempre estuvo acompañado por ellas. Cuando salían al bosque allí se encontraban con el Ka ija, es decir el cuidador del bosque que les regalaba sus bienes naturales, sus animales y su riqueza agrícola, si pescaban allí estaba el Mboiwuju, el Jichi, la Salamanca, distintos nombres en distintos pueblos, como vigilantes del lugar. Cada animal, cada planta, cada accidente geográfico tiene su esencia espiritual que debe ser tratada con mucho respeto. En los cielos están representadas las esencias superiores, el Ñanderúguazu, con sus constelaciones, con quienes conversan por las noches de luna, En todo caso esta diversidad de relaciones espirituales, distintas para cada situación está sugiriendo la existencia de una sociedad establecida mediante lo que ahora la posmodernidad llama una estructura de redes. Esta totalidad de relaciones Richter interpreta como una delicada relación entre hermanos, es decir que la naturaleza es hermana del hombre, la que hay que cuidar y respetar.
En los pilares de EM hay dos definiciones centrales, alrededor de las cuales se plantea las metas del gobierno has el 2025. Por un lado la construcción del vivir bien mediante el socialismo comunitario mencionado como pilar nº 1 y la economía de estado mediante las orientaciones verticalistas del incario del no robar, no mentir y no ser flojo establecidas en el pilar 11º. Con lo que se está mostrando la presencia de un sistema en decadencia, sostenido únicamente por la imposición del poder.
El socialismo comunitario es la vieja propuesta de la utopía comunista de las comunidades campesinas u obreras manejadas por el estado. Esto es la construcción de la grandeza de la patria sobre las espaldas de un ejército de esclavos, de  iguales. Es la supremacía de la colectividad, mejor dicho del estado, sobre cualquier deseo de felicidad de sus componentes, transformados en animales productivos al servicio de la burocracia del estado, origen de la nueva burguesía chola planteada por García. Tardó el pueblo soviético 70 años en reaccionar reclamando por su derecho a la libertad y mostrando su indiferencia por la grandeza del imperio que habían logrado. Fue el resultado del menosprecio de los intereses individuales y la sobrevaloración de los intereses colectivos representados por el estado. Por lo tanto es una gran idiotez volver a plantear un sistema que no sólo fracasó en la Unión Soviética sino que fracasó en medio mundo que había abrazado el socialismo.
Esta situación se da porque no falta la mediocridad del infantilismo político que se identifica en los círculos intelectuales clase medieros, arrogantes de su sapiencia teórica, los que arrastran a los pueblos desesperados por la situación insostenible en que viven en el sistema neoliberal a nuevos fracasos, ya conocidos.
La crisis del sistema capitalista privado y estatal en su fase imperial, en el fondo, es la crisis del poder del estado, por su incapacidad para resolver los problemas económicos, sociales y políticos que se le plantean. La humanidad está asistiendo a una acelerada disgregación del poder, la que se manifiesta como una continua aparición de nuevos estados: de la Unión Soviética nacieron 15 estados soberanos, de Yugoeslavia nacieron ocho, de Checoslovaquia dos, del Sudan dos, ya se anuncian nuevos nacimientos como los emergentes del nacionalismo de España y de Gran Bretaña, aparte de la anunciada separación de ésta de la Unión Europea. Por lo tanto el reforzamiento del estado en Bolivia es otra idiotez ante la falta de una interpretación coherente y que momentáneamente tiene sustento por el ingente ingreso de dinero a consecuencia de los precios extraordinarios de la materia prima. En cuanto esta situación cambie, la situación boliviana será muy lamentable.
De no plantearse la alternativa humanista del TIPNIS Bolivia está condenada a padecer el zigzagueo político que padecen algunos países europeos como por ejemplo España, Grecia, Italia y otros. En la primera, del fracaso del conservador derechista de Aznar, se pasó al izquierdista Zapatero, del fracaso de éste se ha vuelto a pasar al conservador derechista Rajoy. Pimponeo que se mantendrá mientras no aparezca la alternativa humanista que está reclamando la sociedad y que en Bolivia hemos avanzado ya una etapa con la conformación del movimiento defensor del TIPNIS. Corresponde consolidarlo y desarrollarlo.
Lo que se quiere mostrar es que no se trata de buscar la solución en el sistema liberal o socialista. Ambos se encuentran en un estado de crisis terminal y la única alternativa se encuentra fuera del sistema capitalista, privado y estatal, esto es en la decisión de traspasar el sistema productivo a las bases ya sean individuales o comunitarias. Se debe colocar en sus manos los beneficios del trabajo, de la ciencia y la tecnología, así como la propiedad de los recursos naturales. Sólo así el ser humanos será libre y gozará de felicidad.
Esta esperanza de contenido universal es la que ofrece la alternativa humanista del TIPNIS, la que hemos resumido con el nombre de Humanismo Superior en trabajos anteriores.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Enero del 2013

jueves, 27 de diciembre de 2012

La crisis y la corrupción


La crisis y la corrupción
Por Álvaro Jordán
Uno de los parámetros distintivos de la crisis final de la era de la civilización es la creciente degradación de los principios y valores que la  sostienen.
La civilización desde su nacimiento estuvo sustentada por una estructura de poder, la que ahora, con la crisis del capitalismo1 en su etapa imperial ha entrado en su fase de agotamiento e iniciado un periodo de transición a una nueva era cuya característica principal necesariamente será el reemplazo de las estructuras de poder vertical por una nueva estructura administrativa que emane de las voluntad de las bases, por lo tanto de profundo contenido humanista, que hemos identificado como Humanismo Superior.
La convulsa sociedad del poder y la riqueza sumerge a la humanidad cada vez más en las cloacas de la corrupción, de la criminalidad, de la inseguridad ciudadana y la violencia, campos de envilecimiento humano generados por la brutalidad del poder.
El poder es la fuente de la degradación humana y ésta existirá  mientras el poder exista. Con la crisis de la economía del poder, el envilecimiento institucional como instrumento de competitividad se ensancha y se hace más desvergonzado, en el estado, en la política y en la economía misma.
Ejemplo paradigmático del fenómeno es la evolución sufrida por el controvertido gobierno de Bolivia en los 7 años que lleva de uso indiscutido del poder. Accedió al mismo con un discurso, cuya bandera principal era la lucha contra la corrupción. En demostración de su integridad, hizo devolución del dinero sobrante, que le había otorgado el Comité Electoral para solventar los gastos de dos campañas eleccionarias previas a la posesión de Evo Morales como Presidente, marcando una gran diferencia de niveles de honestidad, comparada con el resto de partidos, que nunca devolvieron un peso.
Además, lanzó un discurso de reconocimiento de la voluntad de las bases mediante el ejercicio de una democracia directa, el desarrollo de una política de solución de problemas por el uso de métodos no violentos, de diálogo, de respeto al otro y de equilibrio con la naturaleza.
Ahora, al final de siete largos años de ejercicio del poder, aparece como un grotesco sueño el recuerdo de los afanes promocionales de los aduladores del Presidente, entonces enmascarados en los valores naturales del ser humano y la “Madre Tierra”, para encumbrar en el podio del Premio Nobel de la Paz al que ahora se desnuda como promotor del envilecimiento humano en Bolivia y el mundo, al ejercer, simultáneamente, la presidencia del País y la presidencia de las seis federaciones de productores de coca en Cochabamba. Esta coca es la materia prima de la producción de la cocaína en Bolivia, estupefaciente que degrada la juventud del mundo, por lo que estamos frente a un gobierno delincuencial cuyo interés principal está en el sector proveedor de la materia prima para la producción de cocaína y su tráfico nacional e internacional.
Esta simultaneidad presidencial ya es prueba suficiente de la inmoralidad del personaje y su partido, situación confirmada personalmente, con toda la arrogancia del poder, cuando declara ante prevenciones de sus abogados, quienes le informan que legalmente no es posible realizar sus medidas, él responde “le meto nomás”.
 Y no por exculpar el acusado, pero es imprescindible reconocer que la humanidad se encuentra enfrentando la resistencia de un sistema que agoniza y exuda los miasma de su agonía.
La sociedad imperial del capital ha entrado desde el 2007 en una espiral diabólica en la que todo parche solo agudiza la contradicción entre la apropiación de las riquezas por unos pocos y la expulsión del trabajo de millones de asalariados. Mientras los banqueros se benefician con las ya multimillonarias sumas de dólares para enfrentar la crisis, el pago de la deuda es soportada por el pueblo, ya sea por la vía de la restricción de los servicios públicos o por la vía de la restricción de los salarios y sus beneficios colaterales, en definitiva, una mayor explotación.
Ya hace un par de años los alemanes acordaron congelar los salarios a cambio de mantener las actividades empresariales dentro del país. Este modelo se repite en todo el continente, particularmente en Grecia, España, Portugal, Italia, y más allá del continente como también en los Estados Unidos de Norteamérica, Japón, etc. etc. La pregunta es ¿hasta cuándo va a durar la espuria alianza de empresarios y dirigentes sindicales en el afán de sostener el poder del estado y beneficiarse de la miseria de la población).
En esta situación las fuerzas armadas para garantizar la represión adquieren un papel cada vez más sobresaliente en la economía y la política de los estados, así los presupuestos destinados a la represión son cada vez más importantes, esta es la razón por la que en Bolivia el presupuesto de las fuerzas armadas casi alcanza el 50% del presupuesto total, al mismo tiempo que se le asigna nuevas e importantes actividades empresariales. En resumen, mientras la miseria aumenta, la criminalidad aumenta, la corrupción aumenta y la represión aumenta.
Las fuerzas armadas se han transformado en el último bastión de la sociedad imperial del capital. Por lo tanto, de lo que se trata es de la eliminación de la sociedad del poder, fuente de todo envilecimiento humano, y su reemplazo imprescindible por una sociedad obediente a las bases humanas, únicas, capaces de avanzar en la consolidación de una sociedad verazmente humanista, donde reine el Humanismo Superior.
En las Tierras del Libertador Grigotá,
Diciembre 2012
1) Capitalismo privado o estatal

jueves, 6 de diciembre de 2012

La Primavera Árabe en la transición de la crisis


La Primavera Árabe en la transición de la crisis
Por Álvaro Jordán
Alejandro Tagliavini, (AT), Miembro del Consejo Asesor del Center o­n Global Prosperity, de Oakland, California, ha publicado en el periódico digital “Hoy”, del 03.10.2012., un trabajo titulado, ¿Indignados de izquierda o derecha1?, en el que hace apreciaciones muy importantes y a veces confusas, que vale la pena analizar.
En el primer párrafo concluye que las manifestaciones masivas en España, del 25-S, y en Argentina, el cacerolazo, “en el trasfondo es el fracaso del sistema”, sic. Muy importante conclusión con la que estoy plenamente de acuerdo2.
A partir de las características de los movimientos, de los que agrega resúmenes estadísticos de importantes medios de prensa internacional, también concluye que “Existe una fractura muy profunda entre los ciudadanos y clase política”, sic, y toma opiniones de otros movimientos de Europa y África que indican que “todos deben participar, para ser democráticos.” Afirma que esto “es real y legítimo”. Conclusión con la que también se debe estar de acuerdo.
En el análisis de AT, sobre la “revolución” que derrocó a Mubarak, empieza a confundirse al asignarle el mismo contenido de la marcha sobre Roma de octubre de 1922 y del incendio del Reichstag de 1933.
La marcha sobre Roma fue una acción de masas manipulada por el entonces dirigente del Partido Nacional Fascista, Benito Mussolini, para llevar a éste al poder. Por otro lado el incendio del Reichstag fue utilizado por Adolfo Hitler para consolidarse en el poder de la Alemania nazi, con el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. Son dos hechos dirigidos por los nacionalismos fascistas y nazis con el deliberado propósito de consolidar el poder, respectivamente en Italia y Alemania. Corresponden a momentos  culminantes en el control del poder absoluto de la triunfante corriente nacionalista, cuyos resultados de horror ya todos conocemos. A pesar de la derrota de estos extremos fascistas no se debe olvidar que el nacionalismo es la ideología que sustenta la modernidad actual, sus abusos de discriminación, racismo e injusticias los encontramos presentes con distintos grados de profundidad en el sistema internacional y seguirá agrediendo a la sociedad mientras el nacionalismo exista.
En cambio la rebelión de las masas de los indignados del mundo y de la Primavera Árabe es una lucha contra los abusos del poder. Se distinguen por su lucha contra las satrapías árabes, forma decadente del nacionalismo dependiente, caracterizada por su definición anti partidos, su reclamo por el reconocimiento de la diversidad, negada por el nacionalismo, su indignación por la corrupción institucionalizada y su desesperación por la sistemática disminución de las fuentes de trabajo impuesta por una economía al servicio de minorías empoderadas. Es una expresión de las aspiraciones humanistas de los pueblos en la posmodernidad.
Se debe reconocer, que la insuficiencia orgánica de las bases democráticas, para el caso egipcio, posibilitó el encumbramiento del Partido de la Hermandad Musulmana y el Partido Libertad y Justicia, llegándose a una nueva situación de poder arbitrario, representado por el Presidente Mohamed Mursi y su partido. Sin embargo las bases democráticas continúan forzando al nuevo poder establecido por el reconocimiento de la democracia de bases y la pluralidad política, por lo que no se puede igualar con las huestes fascistas de Mussolini y Hitler.
Para concluir, nuestro distinguido AT, criticando las arbitrariedades del estado, crítica que comparto, lleva al lector a los brazos del liberalismo al aprobar las bondades del mercado como instrumento voluntario y pacífico para lograr acuerdos entre las partes; privilegiando, evidentemente, el mercado en manos exclusivas del capital privado.
El sistema capitalista del monopolio estatal fracasó totalmente con el colapso del sistema socialista dirigido por la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de lo que se trata ahora es de la crisis del sistema del capital monopólico, tanto privado, mixto como estatal. La presentación que hace AT del mercado es artificial porque se está hablando de un mercado manejado por monopolios, que deja en el marco de la irrealidad la caracterización.
La esencia del sistema imperial del capital radica en la apropiación de las utilidades en beneficio de minorías, de carácter privado y estatal, dando como resultado el crecimiento incontrolable de la brecha entre ricos y pobres y con ello el incremento de la violencia y la corrupción.
Los adelantos tecnológicos introducidos en la producción imperial complementados con la imprescindible competitividad impuesta por el mercado dan como resultado, por un lado, incalculables ganancias para el capitalista, mientras que deja en la miseria a cientos de millones  de trabajadores, identificados en forma genérica como los indignados del mundo, sean de derecha, centro o izquierda. Ejemplo paradigmático es la cibernética.
El incremento de la contaminación ambiental está desencadenando problemas inconmensurables a la salud, a  la preservación de las especies, catástrofes naturales imposibles de controlar; la desocupación, con el incremento de la población, está conformando un horroroso cuadro de problemas de pobreza y de miseria, que ante la irresponsabilidad del sistema del capital monopolista, está provocando la eliminación masiva de la población marginal y, lo más grave, con el incremento de la violencia está llevando a la humanidad por el camino de su desaparición.
Esta es la raíz de la crisis del sistema, el nivel de deshumanización es cada vez más insoportable, se acumulan en las bases fuerzas explosivas que exigen cambios profundos en la sociedad, como es la eliminación del poder del estado, que emanan de la imprescindible eliminación de la apropiación capitalista de los beneficios de la producción. Estos beneficios, gestados por los diversos sectores de bases, en una sociedad humanista, deben estar a disposición de las mismas bases para lograr así una participación equitativa y justa de las riquezas que la naturaleza provee. 
  1. http://www.hoybolivia.com/Blog.php?IdBlog=38455&tit=%BFindignados_de_izquierda_o_derecha?
  2. http://humanismochane.blogspot.com/2011/12/humanismo-primitivo-civilizacion-y_29.html
En las Tierras del Libertador Grigotá
Diciembre, 2012