Promoción de valores que humanizan al ser en reemplazo de la bestialidad del poder, sustento de la civilización.
jueves, 14 de febrero de 2013
La mujer, hermana del hombre
La
mujer, hermana del hombre
Por Álvaro Jordán
En la
cosmogonía de nuestros ancestros kandirenses la naturaleza era hermana del
hombre, a la que había que cuidar, respetar y amar para que nos regale con los
dones de la naturaleza, de no ser así lo castigaba negándoselos.
Refleja el
profundo respeto y cariño que tenía el hombre por la mujer, la coloca horizontalmente a su lado
en calidad de hermana, significando la igualdad con que eran considerados mutuamente.
En la antigua
sociedad minoica, infancia de la sociedad griega, las mujeres no sólo eran
reconocidas como tales, sino que gozaban de una serie de derechos que
garantizaban su independencia. Se imponía la sucesión matrilineal, con lo que
trasmitían el estatus y el apellido a los hijos. Los pueblos neolíticos de la
antigua cultura europea estaba regida por la diosa reina, con potestad sobre la
vida y la muerte. Las primeras divinidades fueron femeninas como Gea, La
hierogamia minoica dio nombre a las diosas veneradas por los distintos cantones
en formación como son: Artemisa, Rea, Pasifae, Europa, Atenea, Dictina,
Jenodice y muchas más. Con este
resumen se muestra la destacada preponderancia de la mujer en la cultura del
humanismo primitivo.
Fue con la
imposición del poder, ejercido por los pueblos guerreros, que se sometió la
mujer a la autoridad del hombre. Se impuso el patriarcado y con ello la
esclavitud, en primer lugar de la mujer y luego la de los pueblos sometidos,
con ello se consolidó la sociedad de clases y como su garantía se construyó el
estado.
La
civilización, desde su nacimiento se ha caracterizado por la exacerbación de
las diferencias y con ellos los privilegios, el más importante fue la consolidación
de la propiedad y con ello la propiedad de la mujer.
Las luchas por
humanizar la sociedad son las que van arrancando de a pedazos la dignificación
de la mujer. Apenas, hacen 60 años, que se consiguió el derecho a la ciudadanía
de la mujer con la posibilidad a participar políticamente con el voto, poco
después al derecho al patrimonio matrimonial y otras conquistas que se han ido
logrando en la medida que se despierta la sensibilidad humana.
Es una gran
mentira, es demostración de cinismo, por lo tanto de la doble moral de una
parte significativa de la sociedad cuando un dignatario de estado, nada menos
que con el rango de Vicepresidente, muy suelto de cuerpo, dice que no es parte
de nuestra cultura la violencia contra la mujer. Peor aún cuando el mismo
Presidente ofrece protección a los hombres en el cuartel al incitar a los
jóvenes a tener hijos en las mujeres del TIPNIS para imponer sus objetivos políticos,
como es la economía de la coca, es una monstruosidad que no encuentro nombre
para su tipificación. La política oficial ha sido de protección a los
violadores, golpeadores y feminicidas del partido oficial en estos seis últimos
años. Bolivia es uno de los países donde más se discrimina a la mujer. Se la
discrimina en forma masiva cuando en la vida diaria y particularmente en las
fiestas folklóricas se la obliga a usar ropa indígena para confirmar la
identidad nativa, mientras que el hombre se oculta con la ropa occidental. De
los crímenes y las palizas que recibe la mujer para conseguir la sumisión ya han escrito
muchos, baste repetir la última estadística que indica que más del 80% de las
mujeres bolivianas son agredidas.
En todo caso
vivimos una cultura donde todavía hay un largo camino para recorrer en búsqueda
de la dignificación de la mujer. Mientras exista el derecho a la propiedad será
un sueño, por el que hay que seguir luchando. Mientras tanto sólo el hombre
tiene derecho a la felicidad, es decir algunos hombres, los que detentan la
propiedad, los otros, la gran mayoría de la población, los empleados, los
asalariados los trabajadores, los campesinos, los nativos juntos con las mujeres, les queda el camino
de la heroica lucha por sus derechos.
Es muy claro
que dentro de la civilización no hay ninguna respuesta para la dignificación de
estos grandes sectores sociales. Es dentro del humanismo superior donde se
encuentran los argumentos teóricos y la factibilidad política de alcanzar una
sociedad que contemple el reconocimiento de los derechos de las bases hasta
ahora marginadas por la cultura de la propiedad.
En el humanismo
superior, con la participación directa de las bases femeninas, hermanas de las masculinas,
en igualdad de condiciones, luego de la eliminación de la expropiación de los
beneficios del producto del trabajo, de la ciencia, la tecnología y los
recursos naturales es que se encontrarán
las relaciones necesarias, asentadas en los principios de justicia, libertad, equidad,
complementariedad, de diálogo, de reciprocidad y no violencia, para
instrumentalizar los mecanismos que reconozcan
el derecho de todos a ser parte de esta humanidad con dignidad.
En las Tierras del Libertador
Grigotá
Febrero
2013
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domingo, 27 de enero de 2013
Comentario sobre el coloquio del CEJIS
Comentarios sobre el
foro del CEJIS, del 25.01.2013
Por
Álvaro Jordán
Nacimiento de la
organización política: Ha sido muy importante la conformación del
instrumento político para participar en la elección de gobernador del Beni, cualitativamente
sus presencia es de tremenda trascendencia.
Movimiento o partido:
En primer lugar hay que decir que el instrumento político no puede ser un
partido, porque estos son sectarios y el instrumento político de los nativos
debe ser una organización abierta para la creación del pensamiento y de diálogo
para el intercambio de opiniones que expresen los distintos intereses que
conforman la comunidad, por lo tanto lo que hay que organizar es un Movimiento
y no un partido. Por otro lado el partido estaría en contradicción con los
mandatos de las bases comunitarias nativas, de no parcializarse con ningún
partido. Lo que no debe interpretarse como alguna organización apolítica. La
organización es fundamentalmente política y debe ser lo suficientemente
flexible como para aceptar las alianzas que sean necesarias para la consecución
de sus objetivos.
Democracia, Diálogo y
Consenso. Muy atinada la
participación de la última oradora, la que indicaba que se deben evitar los
excesos en las exposiciones y en la crítica, ya que de lo que se trata es de
recoger creativamente y en un ambiente
de respeto las distintas opiniones de los participantes. Es la cultura del
diálogo que debe generar la democracia participativa y crear conocimiento. El
consenso significa que la reunión debe tener el objetivo de provocar un
intercambio de opiniones de modo que todos queden convencidos de haber llegado
a una conclusión satisfactoria para todos. En la creación del pensamiento
comunitario, en las que he tenido el privilegio de participar, no se reconocen
las decisiones por mayoría porque ello implica la negación de la minoría. Este
concepto es eminentemente humanista, ya que reconoce el derecho de todos a
estar incluidos. El consenso es un aspecto fundamental del humanismo nativo,
expresa la esencia de las relaciones humanistas, esto es el respeto al interés
individual, consensuado mediante el dialogo comunitario. A diferencia de la
democracia burguesa que sólo busca la obtención de la mayoría, que puede ser
simple, absoluta o de dos tercios. El que no está incluido en ella queda
marginado, se lo niega y cuando se trata de opositores se los elimina como
sucede con las minorías nativas, que en todo estado, a nombre del nacionalismo,
cada vez las marginan más a fin de lograr la homogenización de la ciudadanía en
base a la cultura dominante. Es lo que sucedió con los gobiernos colonial-españolistas
de la república y es lo que sucede con el gobierno colonial-aimarista del
estado de EM. La búsqueda de soluciones satisfactorias de un conjunto de
individuos con posiciones individuales es un trabajo de diálogo muy arduo,
entendiéndolo así es que al final siempre la asamblea comunitaria termina con
una fiesta de regocijo. Los partidos burgueses practican la democracia de las
mayorías, en organizaciones secantes se utiliza el llamado “centralismo
democrático” pregonado por el gobierno verticalista de Evo Morales, EM, en el que no se permite
disenso fuera del partido, solo la obediencia servil.
Derechas e
Izquierdas: Para el humanismo nativo no existen las derechas ni las
izquierdas ya que no reconoce la división de la sociedad en clases, no reconoce
clases privilegiadas como la clase trabajadora en el socialismo y el comunismo
o la clase burguesa en el capitalismo. Todos tienen derecho a existir, por eso
es una sociedad humanista ¿acaso se van a matar los que no son de la clase
trabajadora como ha hecho muchas veces el comunismo con los dueños del capital
o a los trabajadores como está haciendo el capitalismo en su fase imperial
agonizante? Esto sucede hasta ahora porque ambos son antihumanistas.
La humanidad ha estado durante el siglo XX signada por el
maniqueísmo del capitalismo y el socialismo. Después del colapso socialista se
hizo indudable la existencia de un imperio al servicio del capital estatal. Por
otro lado, está la existencia del capital privado. En todo caso el capitalismo
privado y estatal se encuentran y se confunden en su condición de explotadores
del trabajador y el pueblo todo, ya que
ambos se apoderan del excedente del trabajo, transformándolo en un ser
enajenado, ambos lo han cosificado o más crudamente lo han animalizado. Por lo
que el capitalismo privado y estatal en su etapa imperial es la característica
del sistema de mercado. El movimiento
humanista nativo no puede caer en este maniqueísmo, que solo lo desvirtúa y empequeñece.
Debe transformarse en la alternativa humanizante frente a la brutalidad del
capitalismo privado y estatal.
Discurso manipulador:
Evo Morales Aima ha sido muy
hábil en la creación y difusión de un discurso de impacto, gracias a ello
rápidamente ascendió al poder, pero ya en él ha sido notoria la vacuidad del
mismo. Los nativos de la llanura amazónica-platense son victimas directa de
esta inconsecuencia. Incluso casi llegó a manipular al mundo cuando se presentó
como promotor de la Paz y por lo tanto aspirante al Premio Nobel de La Paz.
Luego de los muertos en Sucre, Cochabamba y Huanuni, la masacre en Pando y la
invasión de 20.000 mercenarios a Santa Cruz la comunidad internacional no
escucho los cantos de sirena del Gobierno Boliviano. Ha lanzado varios
discursos manipuladores a lo largo de su régimen como fue el del capitalismo
altiplánico-amazónico, posteriormente el del socialismo del siglo XXI.
Ahora ha lanzado otro discurso con motivo del solsticio de
diciembre con el nombre de “Manifiesto de la Isla del Sol” y otro, distinto, para
los festejos de la toma de posesión del Presidente, el 22 del presente mes, “Bolivia
digna y soberana”, con el que pretende prolongar su gobierno ofreciendo una vez
más una ensalada de contradicciones que lo hacen inviable. Por su extensión, sólo
el segundo discurso duró 4 horas, vamos a tratar de resumir un análisis de su
propuesta central:
Los 13 pilares para una Bolivia digna y soberana
antes del 2025:
El Pachacuti: En
la introducción dice: ““Con la nueva
Constitución Política del Estado iniciaron su camino hacia el Pachakuti, o los
tiempos de equilibrio, fortalecido siempre con nuestros movimientos sociales,
ahora nos toca construir con claridad los pilares fundamentales para levantar
una nueva sociedad y Estado, más incluyente, más participativa, más
democrática, sin discriminación, sin racismo, sin odios y sin división. . ..”
A pesar de la convocatoria hacia una sociedad y Estado más
incluyente, más participativa, más democrática, sin discriminación, sin
racismos, sin odios y sin división, insulta nuestra inteligencia y orgullo
patriótico cuando plantea un camino hacia el Pachacuti. Todos sabemos que
Pachacuti fue la expresión más acabada del imperio colonial del Tahuantinsuyo,
fue la época expansiva imperial, en que no se nos respetó, se invadió nuestros
territorios y se pretendió colonizarnos. Cualquier expresión política de unidad
debe en primer lugar respetar la diversidad cultural, la defensa de la identidad
y jamás remover los rescoldos dejados por la agresión, que están ahí como
jenecherú de todo fuego patrio. Por lo tanto la propuesta lleva implícita la
discriminación, el racismo, el odio y la división. Esta introducción es el resumen del proyecto masista,
esto es una política de dominación colonial aimara, por supuesto que se adorna
y se adornara de frases de elevado desprendimiento para ocultar el fondo de
poder. Planteamiento que no pueden ser motivo de otra cosa que no sea nuestro profundo desprecio, rechazamos
cualquier pretensión de consolidar la pérdida de nuestra libertad. De aquí en adelante todo
proyecto de unidad para que pueda ser considerado, debe contemplar como parte esencial, el reconocimiento y respeto a
la diversidad.
Los movimiento
sociales: La mención de los movimientos
sociales es otra forma del evismo de mostrar un discurso abierto a las
mayorías, pero ya sabemos que es un pensamiento sectario, se está refiriendo
sólo a sus bases masistas. Evo Morales, como político, nació en el Chapare
cocalero, lo encumbraron las federaciones de productores de coca de Cochabamba
como Presidente de esta organización y con este apoyo, básicamente económico,
se lanzó a la presidencia de Bolivia. Desde que apareció el sector cocalero del
Chapare es bien conocido que esta coca no se utiliza para el acullico, sino
para la producción de cocaína por lo que existe una fuerte relación con el
narcotráfico nacional e internacional, razón más que suficiente para rechazar
cualquier discurso, por más bello que sea, de este origen delincuencial. La
experiencia en este sentido nos exime de mayores comentarios.
El Estado: En la
introducción y a lo largo del documento se destaca reiterativamente la
presencia, mejor dicho, el endiosamiento del estado y si se lee a García se
completa el proceso con el culto a la personalidad de EM. El estado como
instrumento de poder es la expresión acabada del sistema de opresión, no sólo
de Bolivia, sino de todos los países del mundo. Es el sostén del sistema de
clases, origen de todas las calamidades del ser humano, la corrupción, el
crimen, el genocidio, es el sostén de la riqueza de las clases privilegiadas,
ya sean estas aristocráticas como en la época del coloniaje españolista o
cholas como plantea el coloniaje aimarista-evista, es el sostén de la civilización y de las clases. El
sistema asentado en el poder vertical del estado ha entrado a una crisis
terminal, cuya permanencia nos acerca cada vez más a un desenlace catastrófico.
La diferencia de fondo entre el sistema económico de estado,
promovido por el colonialismo centralista y el promovido por el TIPNIS es que
el primero se asienta en el poder impuesto por minorías en forma vertical a las
mayorías de las bases. El sistema humanista del TIPNIS promueve una sociedad participativa
en el que se respeta la voluntad de las bases, consensuadas comunitariamente,
es decir que la autoridad nace abajo, organizando las estructuras en función de
sus necesidades. Estas estructuras estarán permanente vigiladas por las bases a
quienes se deben. No se trata de reconocerle algunos derechos como plantea el
MAS en su “Manifiesto de la Isla del Sol”, se trata de tomar los derechos como
parte esencial de la existencia del ser y de la comunidad. Se rechaza el
reconocimiento de derechos en forma paternalista. Los derechos nacen de la
naturaleza del ser mismo y no necesitan ser otorgados, solo aceptados en una relación de respeto.
La estructuración de una administración desde las bases es
la única alternativa que considera la complejidad de nuestro país, conformado
por un conjunto de pueblos con diferencias étnicas, culturales, ambientales, lingüísticas,
etc.
La Hermana
Naturaleza: Las relaciones sociales de los pueblos simbólicamente se
manifiestan en su representación cosmogónica. Por esta razón una cultura, como
la altiplánica, asentada en una reproducción del equilibrio del Pachakuti, esto es el reconocimiento de la
autoridad absoluta de este Inca (Pachakuti), su poder, su instrumento de poder
imperial, sus sueños de reproducir el sometimiento, desarrolla sus simbologías
que la expresan, esto es la relación servil del sometido a la autoridad
omnímoda del poder. Esta relación servil se impone en el inconsciente del
sometido a través de la forma sagrada del respeto a la “Madre Tierra” o el
endiosamiento del Sol y su identificación divina con el Inca, ahora subliminalmente
encarnado en EM como Pachakuti resucitado.
La cultura de los pueblos kandirenses, los que ocuparon la
cuenca amazónica-platense es de tipo horizontal, con profundo respeto a la
libertad del individuo y de la comunidad. Jamás tuvieron una relación servil con
la “Madre Tierra” o con algún otro elemento. Es bueno recordar que mientras los
altiplánicos reivindican el levantamiento de Katari como máxima expresión de
sus ansias libertarias, un acto de rebeldía de no más de dos años. El
colonialismo interno ha ocultado más de 300 años de lucha permanente de
nuestros pueblos por su libertad, donde
no existe un mártir sino que son miles los que se sacrificaron durante tres siglos por la existencia del
territorio de la Chiriguania libre, lucha épica, así titulada por los jesuítas.
Nuestros pueblos ancestrales desarrollaron una relación íntima con la
naturaleza, sus esencias espirituales le rodeaban en todas partes, siempre
estuvo acompañado por ellas. Cuando salían al bosque allí se encontraban con el
Ka ija, es decir el cuidador del bosque que les regalaba sus bienes naturales,
sus animales y su riqueza agrícola, si pescaban allí estaba el Mboiwuju, el
Jichi, la Salamanca, distintos nombres en distintos pueblos, como vigilantes
del lugar. Cada animal, cada planta, cada accidente geográfico tiene su esencia
espiritual que debe ser tratada con mucho respeto. En los cielos están
representadas las esencias superiores, el Ñanderúguazu, con sus constelaciones,
con quienes conversan por las noches de luna, En todo caso esta diversidad de
relaciones espirituales, distintas para cada situación está sugiriendo la
existencia de una sociedad establecida mediante lo que ahora la posmodernidad llama
una estructura de redes. Esta totalidad de relaciones Richter interpreta como
una delicada relación entre hermanos, es decir que la naturaleza es hermana del
hombre, la que hay que cuidar y respetar.
En los pilares de EM hay dos definiciones centrales,
alrededor de las cuales se plantea las metas del gobierno has el 2025. Por un
lado la construcción del vivir bien mediante el socialismo comunitario
mencionado como pilar nº 1 y la economía de estado mediante las orientaciones
verticalistas del incario del no robar, no mentir y no ser flojo establecidas
en el pilar 11º. Con lo que se está mostrando la presencia de un sistema en
decadencia, sostenido únicamente por la imposición del poder.
El socialismo
comunitario es la vieja propuesta de la utopía comunista de las comunidades
campesinas u obreras manejadas por el estado. Esto es la construcción de la
grandeza de la patria sobre las espaldas de un ejército de esclavos, de iguales. Es la supremacía de la colectividad,
mejor dicho del estado, sobre cualquier deseo de felicidad de sus componentes,
transformados en animales productivos al servicio de la burocracia del estado,
origen de la nueva burguesía chola planteada por García. Tardó el pueblo
soviético 70 años en reaccionar reclamando por su derecho a la libertad y
mostrando su indiferencia por la grandeza del imperio que habían logrado. Fue
el resultado del menosprecio de los intereses individuales y la sobrevaloración
de los intereses colectivos representados por el estado. Por lo tanto es una
gran idiotez volver a plantear un sistema que no sólo fracasó en la Unión
Soviética sino que fracasó en medio mundo que había abrazado el socialismo.
Esta situación se da porque no falta la mediocridad del
infantilismo político que se identifica en los círculos intelectuales clase
medieros, arrogantes de su sapiencia teórica, los que arrastran a los pueblos
desesperados por la situación insostenible en que viven en el sistema
neoliberal a nuevos fracasos, ya conocidos.
La crisis del sistema
capitalista privado y estatal en su fase imperial, en el fondo, es la crisis
del poder del estado, por su incapacidad para resolver los problemas
económicos, sociales y políticos que se le plantean. La humanidad está
asistiendo a una acelerada disgregación del poder, la que se manifiesta como
una continua aparición de nuevos estados: de la Unión Soviética nacieron 15
estados soberanos, de Yugoeslavia nacieron ocho, de Checoslovaquia dos, del
Sudan dos, ya se anuncian nuevos nacimientos como los emergentes del nacionalismo
de España y de Gran Bretaña, aparte de la anunciada separación de ésta de la
Unión Europea. Por lo tanto el reforzamiento del estado en Bolivia es otra
idiotez ante la falta de una interpretación coherente y que momentáneamente
tiene sustento por el ingente ingreso de dinero a consecuencia de los precios
extraordinarios de la materia prima. En cuanto esta situación cambie, la
situación boliviana será muy lamentable.
De no plantearse la alternativa
humanista del TIPNIS Bolivia está condenada a padecer el zigzagueo político
que padecen algunos países europeos como por ejemplo España, Grecia, Italia y
otros. En la primera, del fracaso del conservador derechista de Aznar, se pasó
al izquierdista Zapatero, del fracaso de éste se ha vuelto a pasar al
conservador derechista Rajoy. Pimponeo que se mantendrá mientras no aparezca la
alternativa humanista que está reclamando la sociedad y que en Bolivia hemos
avanzado ya una etapa con la conformación del movimiento defensor del TIPNIS.
Corresponde consolidarlo y desarrollarlo.
Lo que se quiere mostrar es que no se trata de buscar la
solución en el sistema liberal o socialista. Ambos se encuentran en un estado
de crisis terminal y la única alternativa se encuentra fuera del sistema capitalista,
privado y estatal, esto es en la decisión de traspasar el sistema productivo a las bases ya sean individuales o
comunitarias. Se debe colocar en sus manos los beneficios del trabajo, de la
ciencia y la tecnología, así como la propiedad de los recursos naturales. Sólo
así el ser humanos será libre y gozará de felicidad.
Esta esperanza de contenido universal es la que ofrece la
alternativa humanista del TIPNIS, la que hemos resumido con el nombre de Humanismo Superior en trabajos
anteriores.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Enero del 2013
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jueves, 27 de diciembre de 2012
La crisis y la corrupción
La
crisis y la corrupción
Por
Álvaro Jordán
Uno
de los parámetros distintivos de la crisis final de la era de la civilización
es la creciente degradación de los principios y valores que la sostienen.
La
civilización desde su nacimiento estuvo sustentada por una estructura de poder,
la que ahora, con la crisis del capitalismo1 en su etapa imperial ha entrado en
su fase de agotamiento e iniciado un periodo de transición a una nueva era cuya
característica principal necesariamente será el reemplazo de las estructuras de
poder vertical por una nueva estructura administrativa que emane de las
voluntad de las bases, por lo tanto de profundo contenido humanista, que hemos
identificado como Humanismo Superior.
La
convulsa sociedad del poder y la riqueza sumerge a la humanidad cada vez más en
las cloacas de la corrupción, de la criminalidad, de la inseguridad ciudadana y
la violencia, campos de envilecimiento humano generados por la brutalidad del
poder.
El
poder es la fuente de la degradación humana y ésta existirá mientras el poder exista. Con la crisis de la
economía del poder, el envilecimiento institucional como instrumento de
competitividad se ensancha y se hace más desvergonzado, en el estado, en la
política y en la economía misma.
Ejemplo
paradigmático del fenómeno es la evolución sufrida por el controvertido
gobierno de Bolivia en los 7 años que lleva de uso indiscutido del poder.
Accedió al mismo con un discurso, cuya bandera principal era la lucha contra la
corrupción. En demostración de su integridad, hizo devolución del dinero
sobrante, que le había otorgado el Comité Electoral para solventar los gastos
de dos campañas eleccionarias previas a la posesión de Evo Morales como
Presidente, marcando una gran diferencia de niveles de honestidad, comparada
con el resto de partidos, que nunca devolvieron un peso.
Además,
lanzó un discurso de reconocimiento de la voluntad de las bases mediante el
ejercicio de una democracia directa, el desarrollo de una política de solución
de problemas por el uso de métodos no violentos, de diálogo, de respeto al otro
y de equilibrio con la naturaleza.
Ahora,
al final de siete largos años de ejercicio del poder, aparece como un grotesco
sueño el recuerdo de los afanes promocionales de los aduladores del Presidente,
entonces enmascarados en los valores naturales del ser humano y la “Madre
Tierra”, para encumbrar en el podio del Premio Nobel de la Paz al que ahora se
desnuda como promotor del envilecimiento humano en Bolivia y el mundo, al
ejercer, simultáneamente, la presidencia del País y la presidencia de las seis
federaciones de productores de coca en Cochabamba. Esta coca es la materia
prima de la producción de la cocaína en Bolivia, estupefaciente que degrada la
juventud del mundo, por lo que estamos frente a un gobierno delincuencial cuyo
interés principal está en el sector proveedor de la materia prima para la
producción de cocaína y su tráfico nacional e internacional.
Esta
simultaneidad presidencial ya es prueba suficiente de la inmoralidad del
personaje y su partido, situación confirmada personalmente, con toda la
arrogancia del poder, cuando declara ante prevenciones de sus abogados, quienes
le informan que legalmente no es posible realizar sus medidas, él responde “le
meto nomás”.
Y no por exculpar el acusado, pero es imprescindible
reconocer que la humanidad se encuentra enfrentando la resistencia de un
sistema que agoniza y exuda los miasma de su agonía.
La
sociedad imperial del capital ha entrado desde el 2007 en una espiral diabólica
en la que todo parche solo agudiza la contradicción entre la apropiación de las
riquezas por unos pocos y la expulsión del trabajo de millones de asalariados.
Mientras los banqueros se benefician con las ya multimillonarias sumas de
dólares para enfrentar la crisis, el pago de la deuda es soportada por el
pueblo, ya sea por la vía de la restricción de los servicios públicos o por la
vía de la restricción de los salarios y sus beneficios colaterales, en
definitiva, una mayor explotación.
Ya
hace un par de años los alemanes acordaron congelar los salarios a cambio de
mantener las actividades empresariales dentro del país. Este modelo se repite
en todo el continente, particularmente en Grecia, España, Portugal, Italia, y
más allá del continente como también en los Estados Unidos de Norteamérica, Japón,
etc. etc. La pregunta es ¿hasta cuándo va a durar la espuria alianza de
empresarios y dirigentes sindicales en el afán de sostener el poder del estado
y beneficiarse de la miseria de la población).
En
esta situación las fuerzas armadas para garantizar la represión adquieren un
papel cada vez más sobresaliente en la economía y la política de los estados,
así los presupuestos destinados a la represión son cada vez más importantes,
esta es la razón por la que en Bolivia el presupuesto de las fuerzas armadas
casi alcanza el 50% del presupuesto total, al mismo tiempo que se le asigna
nuevas e importantes actividades empresariales. En resumen, mientras la miseria
aumenta, la criminalidad aumenta, la corrupción aumenta y la represión aumenta.
Las
fuerzas armadas se han transformado en el último bastión de la sociedad
imperial del capital. Por lo tanto, de lo que se trata es de la eliminación de
la sociedad del poder, fuente de todo envilecimiento humano, y su reemplazo
imprescindible por una sociedad obediente a las bases humanas, únicas, capaces
de avanzar en la consolidación de una sociedad verazmente humanista, donde
reine el Humanismo Superior.
En las
Tierras del Libertador Grigotá,
Diciembre 2012
1) Capitalismo privado o estatal
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jueves, 6 de diciembre de 2012
La Primavera Árabe en la transición de la crisis
La Primavera Árabe en la transición
de la crisis
Por Álvaro Jordán
Alejandro Tagliavini,
(AT), Miembro
del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California, ha
publicado en el periódico digital “Hoy”, del 03.10.2012., un trabajo titulado,
¿Indignados de izquierda o derecha1?, en el que hace apreciaciones
muy importantes y a veces confusas, que vale la pena analizar.
En el primer párrafo concluye que las
manifestaciones masivas en España, del 25-S, y en Argentina, el cacerolazo, “en
el trasfondo es el fracaso del sistema”, sic. Muy importante conclusión con la que
estoy plenamente de acuerdo2.
A partir de las características de los
movimientos, de los que agrega resúmenes estadísticos de importantes medios de
prensa internacional, también concluye que “Existe una fractura muy profunda
entre los ciudadanos y clase política”, sic, y toma opiniones de otros movimientos de
Europa y África que indican que “todos deben participar, para ser democráticos.”
Afirma que esto “es real y legítimo”. Conclusión con la que también se debe
estar de acuerdo.
En el análisis de AT, sobre la
“revolución” que derrocó a Mubarak, empieza a confundirse al asignarle el mismo
contenido de la marcha sobre Roma de octubre de 1922 y del incendio del
Reichstag de 1933.
La marcha sobre Roma fue una acción de
masas manipulada por el entonces dirigente
del Partido
Nacional Fascista,
Benito Mussolini, para llevar a éste al poder. Por otro lado el incendio del
Reichstag fue utilizado por Adolfo Hitler para consolidarse en el poder de la Alemania
nazi, con el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. Son dos hechos dirigidos
por los nacionalismos fascistas y nazis con el deliberado propósito de
consolidar el poder, respectivamente en Italia y Alemania. Corresponden a
momentos culminantes en el control del
poder absoluto de la triunfante corriente nacionalista, cuyos resultados de
horror ya todos conocemos. A pesar de la derrota de estos extremos fascistas no
se debe olvidar que el nacionalismo es la ideología que sustenta la modernidad actual,
sus abusos de discriminación, racismo e injusticias los encontramos presentes con
distintos grados de profundidad en el sistema internacional y seguirá agrediendo
a la sociedad mientras el nacionalismo exista.
En cambio la
rebelión de las masas de los indignados del mundo y de la Primavera Árabe es
una lucha contra los abusos del poder. Se distinguen por su lucha contra las satrapías
árabes, forma decadente del nacionalismo dependiente, caracterizada por su definición
anti partidos, su reclamo por el reconocimiento de la diversidad, negada por el
nacionalismo, su indignación por la corrupción institucionalizada y su
desesperación por la sistemática disminución de las fuentes de trabajo impuesta
por una economía al servicio de minorías empoderadas. Es una expresión de las
aspiraciones humanistas de los pueblos en la posmodernidad.
Se debe reconocer,
que la insuficiencia orgánica de las bases democráticas, para el caso egipcio,
posibilitó el encumbramiento del Partido de la Hermandad Musulmana y el Partido Libertad y Justicia, llegándose a una nueva situación
de poder arbitrario, representado por el Presidente Mohamed Mursi y su partido. Sin
embargo las bases democráticas continúan forzando al nuevo poder establecido
por el reconocimiento de la democracia de bases y la pluralidad política, por
lo que no se puede igualar con las huestes fascistas de Mussolini y Hitler.
Para concluir, nuestro distinguido
AT, criticando las arbitrariedades del estado, crítica que comparto, lleva al
lector a los brazos del liberalismo al aprobar las bondades del mercado como
instrumento voluntario y pacífico para lograr acuerdos entre las partes;
privilegiando, evidentemente, el mercado en manos exclusivas del capital
privado.
El sistema capitalista del
monopolio estatal fracasó totalmente con el colapso del sistema socialista
dirigido por la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de lo que
se trata ahora es de la crisis del sistema del capital monopólico, tanto
privado, mixto como estatal. La presentación que hace AT del mercado es
artificial porque se está hablando de un mercado manejado por monopolios, que deja
en el marco de la irrealidad la caracterización.
La esencia del sistema imperial
del capital radica en la apropiación de las utilidades en beneficio de minorías,
de carácter privado y estatal, dando como resultado el crecimiento
incontrolable de la brecha entre ricos y pobres y con ello el incremento de la
violencia y la corrupción.
Los adelantos tecnológicos
introducidos en la producción imperial complementados con la imprescindible
competitividad impuesta por el mercado dan como resultado, por un lado,
incalculables ganancias para el capitalista, mientras que deja en la miseria a
cientos de millones de trabajadores,
identificados en forma genérica como los indignados del mundo, sean de derecha,
centro o izquierda. Ejemplo paradigmático es la cibernética.
El incremento de la
contaminación ambiental está desencadenando problemas inconmensurables a la
salud, a la preservación de las
especies, catástrofes naturales imposibles de controlar; la desocupación, con
el incremento de la población, está conformando un horroroso cuadro de
problemas de pobreza y de miseria, que ante la irresponsabilidad del sistema
del capital monopolista, está provocando la eliminación masiva de la población marginal
y, lo más grave, con el incremento de la violencia está llevando a la humanidad
por el camino de su desaparición.
Esta es la raíz de la crisis
del sistema, el nivel de deshumanización es cada vez más insoportable, se
acumulan en las bases fuerzas explosivas que exigen cambios profundos en la
sociedad, como es la eliminación del poder del estado, que emanan de la imprescindible
eliminación de la apropiación capitalista de los beneficios de la producción. Estos
beneficios, gestados por los diversos sectores de bases, en una sociedad
humanista, deben estar a disposición de las mismas bases para lograr así una
participación equitativa y justa de las riquezas que la naturaleza provee.
- http://www.hoybolivia.com/Blog.php?IdBlog=38455&tit=%BFindignados_de_izquierda_o_derecha?
- http://humanismochane.blogspot.com/2011/12/humanismo-primitivo-civilizacion-y_29.html
En las Tierras del Libertador
Grigotá
Diciembre,
2012
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viernes, 23 de noviembre de 2012
Descolonización, racismo y poder
Descolonización,
racismo y poder
Por Álvaro Jordán
El tema de la descolonización es un planteamiento
político central del programa del gobierno boliviano, tema con el que, de
alguna manera todos estamos de acuerdo, pero con interpretaciones diferentes.
Para los capitalistas de estado, más conocidos como internacionalistas de
izquierda, es la lucha contra las imposiciones del imperialismo norteamericano;
para los capitalistas privados, también conocidos como neoliberales, es la
lucha contra las imposiciones secantes del imperialismo socialista. En la época
del coloniaje europeo en América fue conocido como la lucha por la
independencia del continente, particularmente para Bolivia, contra el coloniaje
español; la guerra contra el fascismo, del 1939 al 1945, fue una guerra
imperial por una nueva distribución de las colonias y en la segunda mitad del
siglo XX se dieron las guerras de liberación del tercer mundo colonizado y
naciones sometidas por los imperialismos del capital privado y estatal.
En realidad el colonialismo es tan antiguo como la
civilización misma. Nace con la aparición del poder. Éste es el requisito
indispensable para el sometimiento de la voluntad del ser humano a la de otro
ser humano. Las luchas por los derechos de la mujer, las luchas contra los
fundamentalismos religiosos, contra el esclavismo, la necesidad de la
descolonización cultural, los reclamos contra la hegemonía de los trabajadores
mineros en las Central Obrera Boliviana, contra la hegemonía de clase en toda
la estructura sindical mundial, las rebeliones apartidarías de los indignados y
de la primavera árabe, en fin, es la rebelión de los sometidos contra las
imposiciones del poder, son otras formas de las luchas contra el colonialismo. Los
afanes descolonizadores de la humanidad es una manera de manifestarse el
proceso de humanización, que se hace presente cada vez con mayor fuerza en las
reivindicaciones de los sometidos a las arbitrariedades del poder.
La diversidad étnica y cultural de Bolivia y los
antecedentes de los nacionalismos
homogeneizantes de la identidad nacional, después de dos siglos de amargas
experiencias, nos dejan convencidos de que el nacionalismo, independientemente
de las ideologías, sólo es el pretexto necesario para imponer los intereses y
la voluntad de la elite gobernante sobre los nacionalismos de las minorías y de
la imposibilidad de una coexistencia armónica y equilibrada en la diversidad,
en un régimen de poder centralizado.
En el gobierno de Evo Morales, el planteamiento
descolonizador también conforma un frente colonizador, constituyéndose en el
instrumento de la consolidación del poder personal del Presidente. El discurso
anti imperialista se concreta con la expulsión del Embajador Norteamericano, de
la DEA y otros. El discurso contra el coloniaje español expresa resentimientos
de revanchismo contra los 300 años de imposición colonial española y 200 años
de sometimiento a una élite oligárquica, es el colonialismo interno que en
otros trabajos hemos caracterizado con un contenido cultural españolista y al
servicio del centralismo paceño, casta racista, blancoide que desconoció la
ciudadanía de los nativos, responsable de la desmembración nacional y se
consolidó sobre la explotación de marginados nativos, campesinos, grupos
sociales, sectores regionales y otros.
En la actual etapa de transición se hacen ofertas
reivindicativas fantasiosas. Todavía el poder dispone de recursos que le
permiten reconfigurarse para asegurar la continuidad de la explotación y del
enriquecimiento ilícito. Es lo que en Bolivia sucede con el Movimiento al
Socialismo cuyo proceso en sus inicios de contenido aparentemente anticolonialista,
indigenista, mezclado con indianismo, socialismo y ambientalismo ha devenido en
un pachamamismo, que llena la boca con esas reivindicaciones, sin embargo su
esfuerzo principal está orientado al fortalecimiento del poder para consolidar
un gobierno de contenido racista, colonialista y desarrollista. Racista por
haber hecho aprobar una Constitución Política del Estado con tres categorías de
ciudadanos: los indígenas, los interculturales y los otros; situación que se
confirma una vez más con la imposición de un censo racista y, como el vulgo
dice, político, cuando se trata de planteamientos cínicos, al discriminar a la
mayoría mestiza e imponer en Beni una etnia no existente en reemplazo de las
ancestrales. Colonialista, porque, aparte del colonialismo partidario en la
estructura pública, más conocido como sectarismo político, impone el
sometimiento de los distintos pueblos a la hegemonía aymara y quechua, identificado
como colonialismo interno aymara, algunos con una arrogante agresividad etnocida
le llaman “Poder Kolla”, en reemplazo del colonialismo españolista. Desarrollista
porque se ha integrado a la estructura de explotación internacional con el
aprovisionamiento de materias primas como es la política de defensa de la coca,
materia prima de una de las transnacionales más poderosas del planeta: el
narcotráfico; la exportación del gas en desmedro de la atención a las
necesidades internas o la construcción de una carretera internacional, entre el
pacífico y el Brasil, para el transporte de la producción transnacional,
olvidando que con ello destruye la riqueza biológica de uno de los parque
nacionales más importantes de Bolivia: el Parque Nacional del Isiboro Sécure, y
condena al etnocidio a los nativos mojeños, yurakarés y chimanes, verdaderos dueños
del parque.
La simbología
aymara dispuesta por el estado, así como la centralización de la educación son
otras expresiones del colonialismo cultural impuesto por el gobierno del
Movimiento al Socialismo, pero lo grave es la política de ocupación física de
las tierras de los cambas por los kollas, así como las políticas de restricción
de los recursos que pertenecen a los departamentos, ya que constituyen acciones
que impactan directamente en los derechos naturales de la población de la
cuenca amazónica y platense y amenazan la existencia de sus pueblos,
transformándose en argumentos divisionistas de la heredad nacional promovidos
por el estado colonial-aymara.
Las luchas de los
ancestrales pueblos kandirenses por la descolonización han sido de un nivel de
consciencia política extraordinaria, fue de cerca de 400 años la duración de la
guerra de la Chiriguanía libre contra el colonialismo español y del españolismo
republicano. De la región amazónica-platense nació la exigencia de modificación
de la Constitución que reconozca el derecho a los territorios de los pueblos de
todo el País y por la descolonización republicana. Las luchas por el
federalismo y las reivindicaciones de los intereses regionales fueron hechos
permanentes en la llanura, los que junto con la guerra federal del traicionado
Zárate Villca constituyen los hitos más importantes contra el colonialismo.
Fueron los
antecedentes sobre los que se apoyó el pueblo boliviano en la lucha por la
libertad, ofrendando muchas vidas para acabar con el colonialismo republicano.
Una vez más la falacia se ha impuesto en la ya desacreditada política
boliviana, ya que el MAS a la cabeza de Evo Morales se apropió del movimiento
anticolonialista para imponer un nuevo colonialismo, ahora de carácter
indígena, el pachamamismo aymara, aliado con sectores cada vez más desembozados
del empresariado colonial y el capitalismo de estado, ambos responsables de la
crisis terminal de la civilización, antesala del humanismo superior.
Es
indispensable reconocer que los intereses de los nativos y de los sectores
mestizos marginados por el colonialismo republicano y, ahora, nuevamente
marginados por el pachamamismo aymara tienen el mismo interés libertario para
impedir la consolidación del nuevo colonialismo del MAS.
Bolivia sólo
será salvada del colonialismo, el divisionismo y los abusos del poder con la
conformación de una estructura gubernamental colectiva y de iguales, con una
administración en red, de carácter dialogal y obediente a los mandatos de las
bases.
En las Tierras del
Libertador Grigotá
Noviembre
del 2012
lunes, 1 de octubre de 2012
Cooperativistas, asalariados y comunitarios
Cooperativistas, asalariados y comunitarios
Por Álvaro Jordán
La pelea entre
mineros cooperativistas y asalariados colocó nuevamente al Estado en una
encrucijada, la que con mucha dificultad está logrando sortear, después de
paros nacionales de parte de los cooperativistas por un lado y de parte de la
Central Obrera Boliviana, por el otro, incluido muerto y heridos. El Presidente
muy suelto de cuerpo declaraba que el problema debía ser resuelto mediante el
diálogo de los sectores enfrentados, se sobreentiende que con la participación
del Estado, presionando y manipulando a los litigantes para lograr una solución
acorde a los intereses de la burocracia oficial. Para evitar cualquier
responsabilidad sobre un posible descontrol con trágicas consecuencias, el
presidente viajó al exterior y para eludir una confrontación con el presidente
también viajó el vicepresidente.
Si los
cooperativistas y asalariados pudieran, en un arranque de lucidez sentarse a
dialogar, demostrarían que no hace falta el Estado para buscar soluciones
acorde a los intereses de ambos sectores. Esta situación en las actuales
condiciones no es posible porque existen otros sectores cuyos intereses tienen
que coordinarse y/o complementarse a los de los mineros, como ser los de
educación, salud, caminos, transporte, vivienda, alimentos, etc, etc., además
de los intereses propios del Estado.
Los intereses
de los distintos sectores y los del Estado, los maneja éste, por supuesto que
priorizando los suyos y acomodando todos los demás a ellos. En resumen todo el conjunto trabaja para
satisfacer, en primer lugar, los intereses que el Estado representa, esto es la
burocracia masista, los banqueros nacionales e internacionales, los intereses
de la coca del Chapare y a través de estos, en forma indirecta, los del
narcotráfico y no olvidar los exorbitantes recursos para las Fuerzas Armadas y
la Seguridad.
Los intereses
del Estado son contrarios al de los distintos sectores sociales y económicos.
La burocracia como grupo de confianza del ejecutivo apenas logra conformar una
deformante oclocracia masista. Los banqueros
constituyen el grupo
privilegiado, beneficiario del excedente del trabajo producido por el pueblo en
su conjunto. El sector cocalero se
transforma en el instrumento de explotación patronal del trabajador por el
embrutecimiento generado con el masticado de la coca. Lo más grave es que la
coca de las federaciones del Chapare, de la cual el presidente Evo Morales es
su presidente, es la que se utiliza para la producción de la cocaína, droga con
la que se degrada la juventud boliviana y extranjera. Finalmente, no hay que
olvidar los ingentes recursos utilizados en las fuerzas armadas y seguridad,
recursos que se le quita a los trabajadores y a la juventud impidiendo la
atención de la salud, la educación y otros.
Las
cooperativas mineras son una forma de organización productiva de la minería,
que emerge de las crisis de la misma minería, esto es de la incapacidad de la
minería formal para garantizar las fuentes de trabajo, y se consolida en la época
de bonanza por su mayor productividad.
Sus
antecedentes se remontan a la época colonial, en Potosí. Kajcha se llamaba al
trabajo libre, de apropiación directa del producto del trabajo que realizaba el
minero fuera del horario normal de trabajo, generalmente los fines de semana.
Esto es lo que posteriormente se conoció como cuentapropistas o sea
trabajadores por cuenta propia que
entregaban su producción a rescatadores o comercializadores mayoristas.
Con la
nacionalización de los barones del estaño y la creación de la Corporación
Minera de Bolivia (Comibol) el trabajo libre del minero creció lo suficiente
como para adoptar la forma orgánica conocida como cooperativa. Estas son
agrupaciones que reciben en alquiler alguna área minera, ya abandonada por Comibol,
para su explotación por los cooperativistas, trabajadores en principio,
abandonados totalmente a su suerte, sin ninguna protección legal, de seguridad
social u ocupacional, sin ninguna planificación técnica que mejore la
eficiencia en la recuperación del mineral. Los mineros experimentados,
silicosos y tuberculosos, eran expulsados por Comibol para disminuir las cargas
sociales, constituyendo el ejército creciente de cooperativistas, reconocidos
por ley del 13 de setiembre de 1958 y agrupados en la Federación de
Cooperativistas Mineros (Fencomin).
La
organización cooperativa del trabajo minero se va generando en forma espontánea
al margen de la organización formal del trabajo y como un complemento de ésta.
Es un proveedor de fuentes de trabajo imposibles de ser generadas por el
Estado. El sector asalariado de Comibol apenas sobrepasa los 10.000 mineros en
la actualidad, mientras que los cooperativistas ya bordean los 100.000.
La importancia
numérica de los cooperativistas los ha transformado en una poderosa fuerza
política, que se multiplica enormemente en su alianza con las comunidades
campesinas, quienes reclaman la propiedad de los recursos naturales encontrados
en sus territorios, dándoles
la posibilidad de que sus movimientos de presión logren bloquear las carreteras
de todo el país, como ha sucedido durante las protestas del 24 al 26 del
presente mes y ha logrado arrancar del Estado un acuerdo favorable.
En la lucha por las áreas de trabajo entre
cooperativistas y asalariados, en un enfrentamiento similar en Huanuni, en
octubre de 2006, luego de la muerte de cerca de 20 mineros y un centenar de
heridos, el gobierno resolvió el conflicto a favor de los asalariados,
incorporando a los cooperativistas a la planilla de Comibol. Ahora en Colquiri,
con las adelantadas declaraciones del presidente Morales, atendiendo a sus
necesidades electorales futuras, el poder se inclina por los cooperativistas.
La Cooperativa 26 de Febrero, en el anterior acuerdo
logrado con el gobierno de Morales,
pasaron de marginales a dueños de un sector importante de la mina de
Colquiri con lo que, transformados en empresa, están en condiciones de iniciar
una etapa de desarrollo minero superior con todos los avances de la técnica
moderna.
Evidentemente esto exige una nueva
legislación de cooperativas, que reconozca su rol como generador de fuentes de
trabajo, que a su vez asegure recursos económicos en forma de regalías e
impuestos, otorgue los beneficios sociales a sus miembros, además, las
cooperativas deben estar prohibidas de transferir sus derechos a terceros, hay
que recordar que en 1999 la Cooperativa
26 de febrero[1]
ya vendió su concesión a Mercosur por 2.000.000 de dólares.
Los mineros asalariados insisten en su vieja
consigna de la lucha de clases y la transformación de la economía en monopolio
del Estado, componente esencial del último documento del Congreso de la Central
Obrera de Bolivia (COB). Es el Caballo de Troya con el que sueña la agonizante
izquierda clasista en busca de su renacimiento, una perfecta estratificación
del poder en su beneficio. La arrogante Federación de mineros ya convertida en
indiscutidos reyezuelos de la COB busca la consolidación del monopolio del
Estado para su administración por el partido único de la nueva dictadura,
siguiendo el antiguo modelo soviético.
Al movimiento cooperativista se le plantean
dos alternativas extremas: una conservadora y la otra revolucionaria.
La alternativa conservadora estaría enmarcada
con su desarrollo hacia la consolidación del poder del Estado, con lo que se
reproducirían los defectos de todo Estado verticalista por lo tanto
centralista, colonialista y explotador. Como muestras de los efectos
deformantes del capitalismo sobre las cooperativas podemos mencionar: las
cooperativas de ahorro y crédito a nivel nacional, que lucran con los intereses
de los ahorristas y algunas cooperativas de servicios de Santa Cruz, donde nada
más que los consejeros[2] tienen salarios que alcanzan los 50.000
bolivianos.
La alternativa revolucionaria, calificada
así por la profundidad de sus propuestas y no por algún contenido violentistas,
tiene como objetivo central transformar el Estado autoritario en una
administración al servicio de los intereses de las bases propietarias, intermediados
por la socialización en las organizaciones comunitarias, esto en otras palabras
es la formación de una sociedad administrada por un poder generado en las bases
y estrechamente controladas por las mismas.
Evidentemente los valores que sustenta la
organización cooperativista minera están estrechamente emparentados con los
valores humanistas que sostiene el movimiento nativo comunitario de la cuenca amazónica-platense y
de los aynis del altiplano por lo que es en su asociación donde se podrán
efectivizar los principios del cooperativismo[3]: de
solidaridad, igualdad, reciprocidad, equidad, finalidad social y no lucro de
sus asociados, que es imposible realizar en un Estado escindido en clases.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Setiembre
del 2012
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domingo, 16 de septiembre de 2012
Kandire renace en Setiembre
Kandire renace en
Setiembre[i]
Por
Álvaro Jordán
Cuando Ñuflo de
Chaves fundó Santa Cruz de la Sierra, de la sierra del Riquió, lo hizo con 40
soldados que le quedaron de la hueste que organizó en Asunción, 60 soldados de
la nueva hueste que formó entre Lima y Charcas y algunos restos de la hueste de
Andrés Manso, además, es muy importante dejar constancia de la participación
activa de una inmensa población nativa
local. Este último detalle hace la diferencia entre los historiadores
constructores de la dependencia colonial y los interpretes de la realidad, los
primeros falsean la historia al ignorar la participación nativa para justificar
la imposición del colonialismo español, su herencia, el colonialismo
republicano y ahora su reemplazo por el colonialismo aimara, y los segundos
resaltan la invalorable participación de la población nativa como antecedente
histórico de la lucha de nuestros pueblos por la búsqueda de la libertad, la
defensa de la cultura, de sus intereses y del territorio.
En la posterior
fundación de San Lorenzo el Real de la Frontera con población traída del
Kollasuyo y en su fusión con los restos
de la población traída desde Santa Cruz, de la sierra del Riquió a la Punta de
San Bartolomé, es indiscutible, que la proporción de población blancoide venida
de la corriente invasora del norte era muy superior a la venida del sur.
Si el tema cultural
estuviera determinado simplemente por la mayoría, reconociéndole validez a la
democracia tradicional con la que se impone la voluntad de éstas y se desconoce
la de las minorías, tendríamos que afirmar, que esta población, desde su nacimiento,
estuvo determinada por la cultura kolla, por otra parte la migración de
kollas hacia la cuenca amazónica y platense, espacio geográfico del territorio
del antiguo Kandire, ha sido más o menos permanente en una proporción
aproximada de un 20 % de la población y a pesar de ello la cultura cruceña se
encuentra más fuerte que nunca.
La cultura de un
pueblo es la acumulación histórica de conocimientos, valores, creencias,
arte, comportamientos, costumbres, relaciones,
modos lingüísticos, capacidades adquiridas y hábitos que constituyen un
conjunto de contenidos determinados por la relación del ser con su entorno
natural y social. De modo que cualquier extraño que se asienta en el lugar, en
el término de una o dos generaciones está completamente integrado a la cultura
del pueblo receptor. Esta es la razón por la que nuestra cultura se fortalece
con la permanente incorporación de inmigrantes y a pesar de la política
colonialista del poder. En todo caso, cada inmigrante llegado es una unidad de
trabajo que se incorpora a la fuerza de trabajo de la región, con lo que se la
enriquece y en Santa Cruz siempre fueron bienvenidos.
Los modismos en el
hablar, las modas en el baile, el vestir, las comidas, los cambios en las
costumbres, en su conjunto es la cultura que tiene vida, que como toda creación
humana está en permanente transformación. Estos cambios pueden ser positivos o
negativos para la sociedad, por lo que se hace responsabilidad de las
autoridades locales el normarlas para rescatar y fortalecer los aportes
positivos y debilitar, y en lo posible, eliminar los negativos.
Como ejemplo de una
mala influencia adquirida en el lenguaje, que las normas deben controlar, está
la pronunciación de la “ll” de nuestro español castizo en forma de una “y”
rechinante del estilo vulgar argentino, hacemos la necesaria aclaración de que
en los mejores colegios argentinos se enseña a sus alumnos a pronunciar la “ll”
del español castizo, realizada por algunos profesores y profesionales de la
comunicación, ¡nada menos!, cuya influencia deformante del lenguaje ya es
notoria en el hablar de escolares y hasta de universitarios mal instruidos.
Como ejemplo de una
mala influencia en el lenguaje, de algún sector conservador con una herencia cultural
de patrón, está el hablar soez de algunos profesores y profesionales de la
comunicación, ¡calamidad!, cuyo carácter público lleva a que se generalice en
la juventud cruceña. Defecto que debiera
ser corregido con una adecuada norma.
Pero lo grave para
nuestra cultura, para nuestra identidad, para nuestros intereses e incluso para
nuestra existencia es la imposición institucional del poder del Estado de la
cultura aimara en el afán de uniformar a la pluriculturalidad boliviana. Es
particularmente grave para el pueblo cruceño la odiosa discriminación,
continuamente expresada, personalmente por el Presidente del Estado.
Se ha reconocido
constitucionalmente el carácter pluricultural de Bolivia, sin embargo desde el
poder del Estado contradictoriamente se impone la centralización de la
educación como instrumento de homogenización de la cultura aimara mientras se
minimizan las otras, de esta manera tenemos la monstruosidad de estarse
enseñado a los niños de algunas escuelas de Santa Cruz la lengua
aimara; Más grave aún es la imposición de los intereses de la clase hegemónica,
actualmente constituida por los banqueros, la burocracia masista y los
cocaleros del Chapare. Lentamente se amplía la
incorporación del sector empresarial, por lo que los partidos sistémicos
de alguna forma aceptaron los argumentos con los que se viene consolidando el
Estado autoritario y de profundización del sometimiento de las naciones y
regiones constituyentes de la pluralidad boliviana. También hay que mencionar
que por sus mezquindades sectarias y personalistas son responsables del fracaso
del CONALDE (Consejo Nacional Democrático), germen de lo que pudo ser un
gobierno federal de amplio contenido democrático y respetuoso de los intereses
y cultura de cada departamento. Por estas razones es que no debe extrañarnos el
menguado compromiso de las autoridades
departamentales en la defensa de la autonomía, la que fue refrendada con el 87%
del apoyo poblacional, y tampoco nos debe extrañar que el alcalde oportunista,
elegido por su supuesto compromiso con autonomía ahora entregue el poder
local al Estado colonial.
No les importa que
se apropien los colonizadores, hasta el epíteto es ofensivo, de las tierras de
nuestros hermanos chiquitanos, chiriguanos, guarayos, chané, en fin, las
tierras kandirenses. Para el centralismo local poco importa si las tierras las
ocupan los nativos cruceños o los altiplánicos, es el resultado de la
negociación de su participación en la
apropiación de las riquezas del pueblo, que les ofrece el colonialismo estatal.
Por su parte, para el Estado colonial, la ocupación de las “tierras bajas” le
asegura el apoyo del sector mayoritario del altiplano, poco importa el carácter
delincuencial con el que es asumido por los nativos locales, ya que son minorías que
pueden excluir.
Podríamos hacer
extensos escritos denunciando los abusos del poder colonial, sólo como resumen
hay que decir que el Estado está fortaleciendo, peligrosamente, las condiciones subjetivas para
justificar un movimiento separatista a nivel de las naciones y regiones
sometidas por el Estado colonial.
Existen muchos
ejemplos en la experiencia internacional, donde, aquellos países con
totalitarismos, dictaduras, o autoritarismos secantes se han despedazado en
naciones independientes. Como muestras podemos mencionar la disgregación de la
Unión Soviética en 15 nuevas naciones soberanas a consecuencia de una larga dictadura comunista. Otro ejemplo importante de los
efectos de la dictadura comunista es la división de la República Federal
Socialista de Yugoslava en seis Estados independientes. Como resultado de un
gobierno totalitario también se dividió Sudán. Actualmente, con el estallido de
la crisis del mercado globalizado, sus costos han sido cargados a los sectores
sociales, colocando en el primer plano de las reivindicaciones españolas las
exigencias separatistas de vascos, catalanes y otros. Se renuevan otras
aspiraciones separatistas en Rusia. Ante la anunciada desintegración de la
Unión Europea, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso plantea
salvarla con una propuesta de transformación de la UE en una federación de los
Estados nación europeos.
La histórica lucha
de confrontaciones a la que penosamente sobrevive Bolivia y que por momentos
alcanza ribetes de guerra civil, como ha sido la tricentenaria resistencia de
la Chiriguanía Libre, los levantamientos federalistas de los cruceños Andrés
Ibáñez y Los Domingos, el levantamiento quechua-aimara de Amaru y Katari, la
guerra civil federalista del aimara Zárate Willca, y ante el efecto centrífugo
del irresponsable centralismo colonial de la arrogancia del poder del Estado de
Bolivia, deja dos alternativas. La primera es la que viene padeciendo Bolivia,
desgastándose en una lucha permanente por el equilibrio inestable impuesto por
la hegemonía del poder y cuyo desenlace final tendrá un carácter catastrófico:
la inevitable desintegración del País. La otra salida es el lograr un acuerdo
de trabajo conjunto de las naciones y regiones de Bolivia, asentado en la libre
autodeterminación de los pueblos y el diálogo, el que necesariamente por el
carácter diverso de sus componentes y el carácter irreconciliable de sus
intereses, demostrado por una historia de siglos, y a fin de preservar la buscada
cohesión de sus componentes, debe responder a una estructura federal. No se trata del sucedáneo
federalista que existe en muchas partes y por ahí un nuevo partido lo plantea.
Se trata de un federalismo que nazca del auto reconocimiento de la igualdad de
sus miembros mediante un ejecutivo colectivo, obediente al control de las
bases.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Setiembre del 2012
Cadogan
León, 2003, Tradiciones Guaraníes en el
Folklore Parguayo, Fundación León Cadogan (Volumen V), Asunción, Paraguay.
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