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martes, 27 de enero de 2015

El poder colonialista ataca de nuevo

EL PODER COLONIALISTA ATACA DE NUEVO
            Por Álvaro Jordán
Las declaraciones de Félix Cárdenas en relación al carnaval cruceño no tendrían ninguna importancia si hubieran sido emitidas en su calidad de ciudadano. Caerían como  una expresión de la libertad de opinión, libertad de la cual los cruceños siempre nos hemos distinguido como sus defensores. Además la pequeñez del personaje no amerita darle mayor significado a semejante retahíla de exabruptos.
Pero estas mismas declaraciones emitidas por un alto funcionario del ministerio de cultura del gobierno, a pesar del bajo nivel del conocimiento que reflejan, de cualquier modo expresan el pensamiento político del gobierno y, en su expresión de poder, configuran toda una determinación de avasallamiento cultural. Afrenta que no es otra cosa que la intención de matar el alma de los pueblos sometidos, como lo dijo el vicepresidente en los cursos impartidos a sus cuadros de activistas, en su afán de masificar las campañas de humillación a la  dignidad de nuestros pueblos y consolidar el sometimiento a la hegemonía aimara, promovida por el centralismo del estado, liderado ahora por el aimara Evo Morales Aima y apoyado en la militancia del MAS.
Lo primero que hay que resaltar es, que de las cuestiones internas del pueblo cruceño, nadie que no sea nacido o residente permanente en Santa Cruz tiene derecho a “pedir a los habitantes de Santa Cruz explicar el origen de su carnaval”, (sic) con la intención del vocero del poder en que el pedido suena a una imposición. Todo pedido de extraños, de gente que no pertenece a nuestro territorio debe hacerlo con todas las formalidades del respeto que merecen todos los pueblos del mundo y no en esta forma agresivamente devaluadora como es cuando este sujeto indica que “no cree que sea parte de la cultura” ya, que aseguró, que “no se trata de bailar por bailar”.
Las declaraciones de este personaje, extraño a Santa Cruz, por decir lo menos, son una insolencia, un insulto, que rechazamos en defensa de la dignidad mellada y en desagravio de nuestra cultura declaramos la prohibición a este individuo a ser aceptado en Santa Cruz.
En su afán de justificar sus bajas intensiones este falsario miente, se inventa, calumnia a la cultura de Santa Cruz. Sólo por respeto a los lectores que  han recibido esta aviesa información queremos hacerles conocer que el carnaval de Santa Cruz tiene los mismos orígenes de los carnavales de este remendado de naciones, que el centro colonial españolista en compensación al aporte de Bolívar a la consolidación de la neocolonia republicana, llamó Bolivia.
Es el mismo carnaval heredado de la colonia española con los matices que le imprimen los pueblos nativos, los que por supuesto los de la cuenca amazónico platense son  muy distintos a los del altiplano e incluso entre ellos se pueden apreciar diferencias sustanciales.
Una diferencia básica es que los de La Paz se anclaron en disfrazarse con los vestidos españoles del siglo 16, condición que utilizan los dueños del poder para hacerles creer que así reivindican sus orígenes nativos cuando con ello logran la sumisión inconsciente de sus miembros para imponer la explotación interna del centralismo.
En Santa Cruz a pesar de tener autoridades autóctonas, que no dejan de ser agentes del colonialismo interno, cuya carrera política se logra con genuflexiones a todos los mandamases del estado colonial como a Banzer, Sánchez y Morales, la influencia popular introduce modificaciones que hacen un carnaval muy distinto al del altiplano como expresión  de una cultura que no tiene nada que ver con la aandina. La vestimenta del carnaval tradicional está permanentemente cambiando siguiendo la influencia de la modernidad internacional, particularmente de los centros carnavaleros más importantes del mundo como el del Brasil. Hay otra diferencia, todavía más sustancial que se viene dando en las tres últimas décadas. Ya, antes de que se gestaran las históricas marchas de nuestros pueblos, de Santa Cruz, Beni, y Pando por la defensa del territorio, el derecho a la autodeterminación, el reconocimiento y respeto a la ciudadanía que dio origen al cambio constitucional, empezó a surgir un nuevo movimiento artístico y cultural desde las bases del pueblo, de profundo contenido cultural, nativo y que llena los vacíos de principios morales que crean las imposiciones del poder del coloniaje  interno. Fue el Profesor Héctor Molina quien lideró el movimiento de intelectuales iniciadores del rescate de los valores culturales nativos, quien a su vez, recogió estos contenidos y organizó los primeros grupos de danzas folklóricas, que devinieron  en los conjuntos de ballet folklórico que imponen cada vez más su estilo en el carnaval de cruceño.
En Santa Cruz vienen evolucionando dos carnavales, reflejo de la competencia de las corrientes políticas, económicas y culturales enfrentadas a nivel nacional e internacional. El carnaval tradicional, expresión del colonialismo republicano, si bien tiene diferencias, ya mencionadas, aparentemente significativas con el paceño en el fondo son lo mismo, sirven a la manipulación del poder colonial para sostener el statu quo dominante. Son instrumentos del papel degradante del mismo mediante la idiotización de la población lograda a través del consumo exagerado de las bebidas alcohólicas. Con todo el respaldo oficial, se facilita la distribución al por mayor y al por menor de cerveza paceña en todo el país, imprimiendo así en el inconsciente popular una actitud de simpatía con la metrópolis del coloniaje interno. Desvían de esta manera, la atención de los problemas de  la dependencia colonial.
El otro carnaval cruceño es el que irrumpe vigoroso en Santa Cruz a pesar de la resistencia del oficialismo a reconocerlo. Al principio debutó en lugares marginales, su fuerza y reconocimiento popular lo impusieron en los espacios oficiales transformándose en componente imprescindible de las fiestas por su originalidad, por su diversidad, por rescatar en un ambiente de hermandad los contenidos culturales nativos y mestizos de la población, por la belleza que le imprime la juventud que lo caracteriza, pero más que todo por su papel regenerador espiritual de la población ya que es un movimiento cultural que ha logrado atraer a la gente joven alrededor de una actividad artística y al margen de la degradación propia del alcohol, tradicionalmente promovido por el poder con el nombre de la cerveza paceña.
En Santa Cruz se viene planteando en los carnavales la competencia creativa y positiva de dos estilos culturales,  expresivos de las luchas políticas e ideológicas enfrentadas mundialmente por mantener el control del poder para unos y por la defensa de los intereses humanistas por el otro. Pero, ¿qué podemos explicar de esto a los agentes del poder?, cuya cualidad justificativa es precisamente la ignorancia.
En las Tierras del Libertador Grigotá
Enero de 2015

sábado, 15 de marzo de 2014

Pensamiento libre cruceño

Pensamiento libre cruceño
Por: Álvaro Jordán
El año 2014 es electoral y está previsto elegir en octubre, Presidente, Vicepresidente, Senadores y Diputados Nacionales, quienes ejercerán, de acuerdo con los usos tradicionales de la democracia burguesa, discrecionalmente y a pesar de la Constitución, el poder en el nuevo periodo gubernamental hasta la próxima elección, y así se repetirá el abuso autoritario indefinidamente, mientras se conserve el sistema. Es un año en que  los políticos, en particular, y los partidos, en general, se acuerdan que tienen un pueblo que representar y una vez más acuden a él para mostrar su disposición para atender sus necesidades, algunos hasta se atreven, sin ningún rubor, a declararse sus servidores incondicionales. Utilizan todos los recursos disponibles en su ilimitada capacidad politiquera para manipular las sentidas aspiraciones de los votantes. Es un año en el que visitan los barrios miserables de los alrededores, estrechan las callosas manos de los campesinos y trabajadores y se sientan a compartir una polenta de maíz con los nativos; otros regalan camisetas, gorras, banderas, pelotas de futbol y a modo de un ensayo metafórico de la realidad, juegan con ellos un partido, con rodillazos y zancadillas de por medio, ensayando la tolerancia de la sencillez popular.
Pero las brisas refrescantes del humanismo emergente develan nuevos horizontes a las aspiraciones de la diversidad popular, Ya se avizora, aunque todavía en la lejanía, la selección de verdaderos representantes de las bases, nacidos de su seno y formados en el servicio incondicional a la comunidad. Con este poderoso y firme enraizamiento de las bases con sus representantes se construirá la estructura institucional, funcional a sus necesidades, que los represente de verdad y solucione sus problemas. Es desde este enfoque humanista que se hace esta reflexión en la confianza de despertar promisorias sensibilidades en el espíritu de los lectores, sin ninguna pretensión  de falsos triunfalismo, al final, sólo el consenso de las bases será el que escogerá el camino del futuro.
En este ambiente se destacan dos corrientes que pugnan por la conquista del poder. Para ellas, es de esto de lo que se trata. En un ambiente pobre de valores y poca moral, la conquista del poder es imprescindible para imponer la voluntad mezquina a los otros, incluso al margen de la ley, con lo que hay  que reconocer que todos incuban el germen de la dictadura. Es lo que siempre ha sucedido a lo largo de la civilización y no hay razón para pensar que ahora sea distinto. Sólo con el humanismo será superado el reinado del poder, condición indispensable para dar fin a la era salvaje de la humanidad.
Una de las corrientes es la oficialista, ejercida por el Movimiento al Socialismo (MAS), dirigido por el actual presidente, Evo Morales Aima. Éste es candidato por tercera vez, situación lograda mañosamente, haciendo uso del control que ejerce sobre el Tribunal Constitucional y forzando  el respeto de la Constitución.
La otra corriente corresponde a la oposición, conformada por un conjunto de partidos dispersos por ambiciones sectarias y de insuficiente madurez política.
El oficialismo, obedeciendo las consignas autoritarias de su presidente, de: “le meto nomás”, y a pesar de los plazos establecidos por la ley para la realización de  propaganda política, se encuentra en permanente campaña ya que para él lo más importante es la consolidación del poder; según las expresiones del Jefe, “después, las cosas se arreglan”. Promueve una sociedad capitalista mixta, sometida a los intereses del estado.
La oposición, hegemonizada por corrientes conservadoras y huérfanas de proyecto, se presenta, dispersa, bajo el pensamiento social demócrata, esto es de capitalismo mixto, hegemonizado por el sector privado, y el pensamiento liberal, esto es el capitalismo privado. Nótese que tanto el oficialismo como la oposición promueven el desarrollo del sistema capitalista en sus distintas variantes, con lo que en Bolivia, asimilando las experiencias del estruendoso colapso del sistema de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, (URSS), se habría cerrado cualquier futuro socialista-comunista. Sin embargo el oficialismo, abusando de la ignorancia popular, todavía recurre al discurso socialista, ofreciendo la igualdad, como recurso de manipulación de las sentidas aspiraciones de los distintos sectores que constituyen las mayorías marginadas.
La primera corriente opositora, la socialdemócrata, ante el “centralismo” gubernamental, que se distingue por el uso arbitrario de los recursos nacionales en beneficio del sector burocrático, ha lanzado como argumento para despertar las simpatías en los sectores regionales, la discusión de una distribución equitativa de la riqueza, mediante un documento conocido con el nombre de “Pacto Fiscal”, con el que espera ganar votos y eventualmente una mejor distribución regional de los ingresos económicos. Es un documento editado por la Fundación Konrad Adenauer.
La oposición liberal, entra en la escena propagandística mediante la participación mediática de dos connotados teóricos de este pensamiento. El novelista internacional, distinguido con el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, y el filósofo argentino-boliviano, Hugo Celso Felipe Mansilla, tratando de concitar la atención pública gracias al prestigio del primero. Con ello, sin darse cuenta, muestra la pobreza teórica de la dirigencia local del sector al no contar con intelectuales propios para la realización de este diagnóstico regional, en todo caso es una muestra de sinceramiento que hay que destacar. De cualquier manera, lo importante es que, el contenido de la disertación de Mansilla denuncia una relación de colonialismo cultural, en la que este sector político cruceño, actúa como agente promotor de la hegemonía aimara, al publicitar un esclarecimiento de la relación de Santa Cruz con el pensamiento liberal, traído desde La Paz, centrado en la devaluación de los valores histórico-culturales de los pueblos de la cuenca amazónico-platense y su subsunción a los del altiplano. Detalle que desnuda una realidad más alarmante todavía: el resonante silencio de la élite pensante cruceña, ante semejante agresión cultural,  muestra que en el largo periodo del coloniaje republicano y el reciente plurinacional, todavía, hasta ahora, la elite pensante de la metrópolis colonial disfruta del vasallaje de la élite pensante cruceña.
Mansilla estuvo en Santa Cruz dictando una conferencia Magistral, titulada: “Aproximación a la relación entre Santa Cruz y el liberalismo”, la que, por la importancia del tema, por tratar la problemática cruceña, en particular, y la boliviana, en general, tomaremos como referencia para la presente reflexión.
Inicia la disertación indicando que:
“.leyendas populares, sin base seria empírica o documental, se han convertido en los mitos profundos del país, como la creencia en las perversidades de la época colonial, en los inmensos y valiosos recursos naturales o la responsabilidad exclusiva de agentes foráneos en el subdesarrollo de la nación”.
Evidentemente, calificar de “leyendas populares” estos hechos históricos es una deformación arbitraria de la realidad y peor aún asegurar que no tienen “base seria empírica o documental… convertido en mitos”. La certeza documentada de las perversidades de la época colonial  es irrebatible como es, por ejemplo, la calificación de infieles a los americanos, hecha por el Papa Alejandro VI, para justificar la invasión, el sometimiento y la colonización, con toda la secuela de horrores cometidos contra nuestros ancestros americanos, tan grande, que hasta ahora sigue preocupando nuestro espíritu. No fue una leyenda, ni un mito la grandiosidad de la riqueza argentífera del Cerro Rico de Potosí, que transformó a esta ciudad en la segunda del mundo en su época, o la importancia de los agentes foráneos en el subdesarrollo de la nación. Son deformaciones arbitrarias que muestran la disertación de Mansilla como una interpretación artificialmente acomodada para justificar al colonialismo español y republicano-aimara, por lo tanto, nada racional ni científica, y sólo es una burla demasiado pesada para dejarla pasar desapercibida.
La conferencia fue un ejemplo del manejo sofistico en el discurso. Comienza refiriéndose a las diferencias culturales entre los pueblos de Santa Cruz y el Altiplano indicando que:
“la mentalidad colectiva del Oriente boliviano, y especialmente de Santa Cruz, representa una realidad histórico-social muy diferente. Se puede afirmar, en efecto, que los valores normativos del Oriente han sido y son más abiertos al mundo, más anclados en la órbita de una cultura individualista y, por lo tanto, más afines a un modelo político centrado en la democracia liberal y pluralista y en la propiedad privada”.
La primera parte, de la “realidad histórico-social muy diferente”, puede ser aceptada. La segunda parte es una generalización arbitraria, es una afirmación que solo refleja el pensamiento del sector hegemónico cruceño, totalmente opuesto al representado por las comunidades nativas cruceñas, quienes tienen como uno de los puntos centrales de sus reivindicaciones, la propiedad comunitaria de la tierra, establecida en la Constitución Política del Estado en el Cap. 4º, Art. 30, inciso II-6. Desde sus inicios ancestrales los pueblos nativos detentaron la posesión comunitaria de la tierra. Los invasores españoles y todos los gobiernos de la república se han esforzado por hacerla desaparecer, sin embargo como resultado de las sacrificadas luchas de los nativos han conseguido su reconocimiento en el documento constitucional actual, aunque siguen luchando por su reconocimiento factual, que el gobierno colonial en actitud anticonstitucional todavía les niega.
Es necesario aclarar que en la cultura nativa amazónico-platense la propiedad comunitaria de la tierra no tiene el significado de la propiedad estatal del mundo socialista, el que como sabemos, no es otra cosa, que una variante del capitalismo, otra forma de explotar al trabajador a nombre de un estado, que cínicamente lo promocionan sus defensores como si fuera propiedad del trabajador. En realidad el socialismo real no ha sido más que la priorización del estado para conformar una nueva clase, hegemónica capitalista, en reemplazo de la tradicional, cuyos ejemplos paradigmáticos son Rusia y China.
En la tradición comunitaria nativa se combina el interés individual con el interés común mediante el dialogo consensual, es decir se asienta en el reconocimiento de la existencia simultánea del  ser individual y el ser social, elemento fundamental del humanismo superior, que se compatibiliza en la creación del pensamiento, consensuado mediante el diálogo.
Resumiendo, en este párrafo se muestra la falta de precisión en la interpretación de la realidad de la región y del País, mostrando, confundidos, al sector hegemónico cruceño y  nacional con el conjunto regional y nacional, respectivamente.
Continuando con el enredo sofístico afirma: “La pertenencia socio-cultural de Santa Cruz es, evidentemente, un asunto altamente controvertido”, aclara que: “la primera adscripción social, cultural e histórica de este territorio, que no sería fundamentalmente andina, sino una derivación de la amplia región del Plata”.
De nuevo surge la imprecisión en la frase generalizadora. Atribuyendo la tesis al historiador cruceño Hernando Sanabria Fernández suelta opiniones referidas a otros temas, pero sugiriendo indirectamente que serían las argumentaciones de las diferencias culturales, que pone en duda en el avance de la disertación. Otras veces, abiertamente los falsea como cuando dice que “grupos étnicos grandes como los Chiquitos habrían adoptado la religión católica y con ella aprendido el castellano y adoptado el sedentarismo”.
En realidad los curas jesuitas no enseñaron el castellano a los nativos, introdujeron una lengua común en Chiquitos, de origen nativo, conocida con el nombre de bésiro. Otra mentira del bagaje colonial es la afirmación de un supuesto  nomadismo. Estos pueblos no eran nómadas, de ninguna manera, eran agricultores, se alimentaban de la producción de maíz, yuca, camote, maní y otros productos de su trabajo agrícola y por lo tanto no podían ser nómadas. Evidentemente esta aseveración muestra un desconocimiento total de la realidad de los pueblos amazónico-platenses o mejor dicho se falseó y se sigue falseando la realidad para construir algunos de los argumentos con el que justificaron los españoles el derecho de colonización y que pretende su vigencia actual como antecedente argumental de la dependencia que sufre la región.
Para terminar con esta parte de la exposición y para respaldar las opiniones,  que califica de dudosas tesis, recurre al antropólogo Pierre Clastres, al que hace decir que:
“algunos grupos étnicos de la gran familia tupi-guaraní han tenido probablemente estructuras sociales internas menos verticales y menos rígidas que las etnias de las tierras altas”.
Con lo que Mansilla da punto final a estas “hipótesis” declarando su rechazo contundente y sin mayor argumentación cuando afirma: “Soy escéptico frente a estas construcciones teóricas, que proyectan sobre el pasado los anhelos del presente”
En realidad Mansilla altera el sentido de las afirmaciones terminantes publicadas por Clastres en su libro “La sociedad contra el Estado”, allí dice:
“Sabemos que, a excepción de las grandes culturas de Méjico, de América Central y de Los Andes, todas las sociedades indígenas son arcaicas: ignoran la escritura y “subsisten”, desde el punto de vista económico. Todas, por otra parte, o casi todas, son dirigidas por líderes, jefes y, como característica decisiva, digna de observarse detenidamente, ninguno de estos caciques posee “poder”.
El resaltado es del autor. Significa que son estructuras totalmente horizontales, en abierta contraposición con la estructura vertical de las culturas andinas, de América Central y Méjico. .
Con todas estas falsificaciones evidentemente se está frente a un comedido elemento propagandista de la ideología del colonialismo interno de Bolivia.
En la tercera parte de la presentación, Mansilla hace un resumen de los aspectos sobresalientes, que según él distinguen a Santa Cruz. En realidad está contrabandeando nuevamente la visión de la élite dominante, haciéndola pasar como visión de Santa Cruz. Así afirma, resumiendo:
“los 400 años de aislamiento, hasta la construcción de la carretera de Cochabamba a Santa Cruz, habrían generado una “especie de autonomía más o menos forzada”, con lo que se produciría formación de una idiosincrasia colectiva, distinta de la predominante en las tierras occidentales;
Hay que señalar, sin embargo, que esta visión de un origen distinto de la cultura cruceña puede ser relativizada por dos hechos importantes. Por un lado, el Virreinato de Lima y la recién fundada Audiencia de Charcas sometieron inmediatamente Santa Cruz y las tierras bajas a su jurisdicción
Aquí es necesario enfatizar que el desarrollo institucional de Santa Cruz no se distinguió del andino en ningún punto esencial.: tanto en la era colonial como en la republicana”
De esta manera, después de desconocer los fundamentos de la cultura amazónico-platense, termina demostrando arbitrariamente la identidad del desarrollo de Santa Cruz con el andino: Conclusión nada novedosa dentro de un sistema de poder centralista, nacionalista y colonialista.
La élite cruceña durante el largo periodo del coloniaje español y el republicano, estuvo aislada, pero con una función bien clara: proteger las espaldas del collado de la cuatricentenaria rebeldía de los nativos, como agente represor del colonialismo. En las luchas por la independencia hubo una alianza, alrededor de Warnes, de los pobres de Santa Cruz, pardos y morenos con los nativos que lucharon en La Florida y en Chiquitos. A nivel de la Audiencia de Charcas el patriota guaraní Kumbay ofreció sus guerreros al General Belgrano, por lo que fue reconocido con el grado de General por las fuerzas patriotas. Finalmente protegieron y ayudaron los nativos a las guerrillas del Colorau Mercau y Cañoto, culminando con la independencia de Santa Cruz en enero de 1825. Sin embargo en las luchas por la independencia el sentimiento patriota elitista se desenmascaró ya que ésta apoyó al Tirano Aguilera, defensor del absolutismo monárquico. Todavía en la actualidad merodean en los círculos pensantes de la élite los que añoran revivir el colonialismo españolista, desplazando los memorables recuerdos del patriota Manuel Ignacio Warnes de la plaza principal. Sin embargo la conciencia para sí fue lentamente creciendo en el sector urbano, de esta manera  aparecen los movimientos federalistas de Andrés Ibáñez en el 1876 y de Los Domingos en el 1891, apoyados por el sector popular y repetidamente rechazados por las élites, que dieron cobijo a los ejércitos colonialistas, enviados desde el altiplano. En el siglo 20 la defensa de los intereses económicos lleva a las élites a abrazar la causa popular con la defensa del ferrocarril de la integración nacional, en el 1924, motivo de la invasión del ejército comandado por el mercenario alemán, Hans Kunt, posteriormente, el general Calleljas exigió trato igualitario para la selección de los funcionarios prefecturales y otros cargos oficiales, el 1958 se exigió la entrega de las regalías petroleras, hasta ese momento apropiadas abusivamente por el estado colonialista, provocó otra invasión del ejercito colonial apoyado en las huestes de Ucureña. Posteriormente continúa un lento pero creciente acercamiento de integración de ésta élite con los intereses regionales con la exigencia de una auténtica autonomía, que fracasó por la división originada en el elitismo de la dirigencia cruceña.
Pero es evidente que hay un trecho importante que recorrer. El sector cultural,  el intelectual, el universitario, el sector pensante, todavía es dirigido por la élite colonial, en el interior cruceño. Es ahí donde se aferran fuertemente los agentes del colonialismo, donde promocionan a los voceros enviados desde La Paz, los que se esfuerzan por la homogenización nacional, por supuesto, en base a la cultura aimara, con sus símbolos y todo Sin embargo esto no nos debe extrañar y no es culpa de ellos, ya que han sido 500 años que ha estado el poder impidiendo el desarrollo intelectual independiente. El sector pensante es el núcleo espiritual a controlar, para conseguir la dominación del pueblo, de esta manera nuestros niños desperdician su tiempo aprendiendo aimara en la escuela plurinacional, nuestras autoridades regalan el patrimonio cruceño para la construcción de un centro cultural del estado, simbólicamente, en la esquina de la plaza principal. No hay un solo centro cultural cruceño significativo, todos son agencias del interior, incluyendo el último instalado con nuestros recursos, para consolidar el control estatal. No faltará alguien que se justificará recordando que tenemos la casa de la cultura municipal. De antemano hay que decirle que esa es una casa cultural aldeana, válida para la aldea de los años 50, es un legado de sus promotores, la cooperativa de la cultura cruceña, pero jamás para representar a la cultura de un departamento que ya cuenta con cerca de 3 millones de habitantes.
Sólo con el rompimiento de las cadenas que aferran al sector pensante cruceño al colonialismo aimara se logrará por fin tener un futuro de felicidad, no sólo para la totalidad de habitantes de esta región, sino del País todo.
Referencias bibliográficas.
1)    Clastres, P., 1974, La sociedad contra el Estado. 
2)    Cortés, E., (Eric Red Taremacua) 2008, Los Grandes Errores del Conquistador, Santa Cruz, Imp. La Estrella de Jacob.
3)    Fundación Konrad Adenauer, 2013, Pacto Fiscal. Edit. Presencia SRL. Bolivia.
4)    Jordán, A. 2013, Estados fallidos: transición al Humanismo Superior. http://humanismochane.blogspot.com/2013/11/estadosfallidos-transicion-al-humanismo.html. 2014.
5)    ­­_________. 2013, Declaración del Humanismo Superior.
6)    _________, 2012, Descolonización, racismo y poder.
7)    _________. 2012. El enemigo más grande del País.
8)    _________. 2011. Humanismo Primitivo, Civilización y Humanismo
Superior.
http://humanismochane.blogspot.com/search?updated-min=2011-01-01T00:00:00-04:00&updated-max=2012-01-01T00:00:00-04:00&max-results=11. 2014.
9)    _________  2010, Identidad del ser cruceño,
10) _________  2005 Kandire, origen y evolución del llano boliviano, Santa Cruz, edit. UAGRM.
11)  Mansilla, H. C. F., 2014, Liberalismo en Santa Cruz, ICEES.

En las Tierras del Libertador Grigotá.
Álvaro Jordán M.
            Marzo del 2014


jueves, 17 de mayo de 2012

Colonialismo, Caranda y El TIPNIS


Por Álvaro Jordán    
De los distintos colonialismo que ha padecido nuestro pueblo, el más nefasto es el que históricamente ha sufrido y sufre internamente, conocido como colonialismo interno, también lo llaman neocolonialismo, los más conciliadores lo llaman centralismo y sus promotores, en su forma edulcorada, lo llaman Estado benefactor.
Durante la colonia española, la metrópolis castellana robaba la plata del cerro de Potosí, mientras la administración colonial se enriquecía con el trabajo esclavo de  los nativos, los que sostenían la producción agrícola que alimentaba a los mitayos, es decir, son los que antes fueron dueños de las riquezas, que luego los animalizaba.
La apoteósica lucha por la libertad, de 300 años, de los pueblos de la cuenca amazónica-platense, aglutinados por las etnias del antiguo Kandire[1], luchas recogidas por la historia épica de la Chiriguanía Libre, fue ahogada por las victorias de último momento, de Bolívar y Sucre, cuyos éxitos fueron, en una parte importante, el resultado de los 5000 mercenarios europeos y pertrechos militares que puso el gobierno británico a disposición del “Libertador Bolívar”. Así entre comillas porque, del colonialismo español, llevó a América a la dependencia británica.
En el periodo republicano, la expropiación de las riquezas de los pueblos nativos se disputaron los distintos centros imperiales europeos, beneficiando finalmente, como efecto de las guerras europeas, al nuevo imperio norteamericano. En el entremedio, se enriquecían los administradores del nuevo régimen de explotación, algunos herederos mestizos del antiguo coloniaje español, los descendientes de los mancebos de la tierra, transformados en la oligarquía republicana. El pueblo marginado del campo y la ciudad continuó sometido al doble abuso del colonialismo externo y el interno.
 Ya agotadas las propuestas de la civilización occidental, resurgen en las postrimerías del último siglo, las  ancestrales experiencias de los pueblos kandirenses[2], de contenidos humanistas y naturalistas con su despliegue de renovadas ofertas de convivencias, de amistad, de esperanzas en una nueva vida, un vivir mejor, respetuoso de nuestras diferencias y nuestra libertad.
En la cresta de estas luchas se encaramó un nuevo partido centralista, más centralista que los anteriores. A nombre de los cambios se apoderó del Gobierno el actual presidente del Estado plurinacional, hasta el adjetivo de plurinacional es cínico porque lo que se ha impuesto es un Estado aimarista, esto es un Estado con el poder hegemónico de  cultura aimara sobre el conjunto de naciones que conforman la totalidad nacional, esto significa que se ha consolidado un colonialismo interno apoyado en la burocracia partidaria, las fuerzas armadas[3], la policía y, en lo económico, en los capitalistas cocaleros del Chapare, sus comercializadores internacionales y la banca, todos constituyendo el insaciable poder del Estado.
Éste es el poder que exige vasallaje al resto de la población: Caranda, Buenavista, Don Diego, El Naranjal,  son el símbolo de cientos de pueblos y comunidades dispersas en la heredad territorial, que ya tienen más de 50 años[4] entregando sus riquezas petrolíferas y gasíferas al colonialismo y hasta ahora siguen condenadas en la miseria, no disponen ni siquiera del uso doméstico del gas que producen, muchas no tienen agua potable, menos pensar en viviendas dignas, educación y salud. Pero son muchos los burócratas que siguen enriqueciéndose con las riquezas de los nativos, a nombre del Estado benefactor, particularmente en La Paz.
El TIPNIS simboliza una lucha mucho más profunda. Es la lucha de David contra Goliat. David representa la lucha de los pueblos sometidos, los marginados de la humanidad, los nativos integrados con la naturaleza que reclaman su derecho humano a vivir como ellos consideran que hacen su felicidad. Al mismo tiempo, increíblemente desde el fondo de la historia de nuestros ancestros de Kandire, trasmite a la humanidad un mensaje de esperanza, nos muestra un camino por una vida mejor de esencia humanista en equilibrio con nuestra hermana La Naturaleza. Goliat representa la fuerza bruta, es el colonialismo, que impone la expropiación de nuestras riquezas, es el monstruoso Estado, que disimula la coerción irracional con las leyes y la justicia para imponer el colonialismo interno y externo, para concretar una carretera para los cocaleros ansiosos por apropiarse de las tierras de los nativos del Parque Nacional del Isiboro Sécure, para el uso de los narcotraficantes que surten el mercado brasileño y europeo, en definitiva  es para el tránsito del comercio transnacional del Brasil con el mercado de las inmensas costas del Pacífico. Como ya lo anunciamos con la VIII[5] marcha en defensa del TIPNIS: El TIPNIS simboliza el enfrentamiento de las corrientes que a nivel internacional representan el sistema de apropiación del producto del trabajo ajeno[6], ya caduco, en contraposición a la emergente corriente nativa de contenido humanista y naturalista.
En las tierras del Libertador Grigotá, 17 de mayo, 2012

[1] Jordán, A., 2005, Kandire origen y evolución del llano boliviano, Edit. Universitaria, Santa Cruz.
[3] Las fuerzas armadas y el Ministerio de Gobierno consume el 50% del Presupuesto Nacional
[4] Las comunidades del sur ya tienen más de 80 años de entrega de sus riquezas.
[5] Jordán, A., 2011, Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure, http://humanismochane.blogspot.com/2011_08_01_archive.html, 2012.
                                       [6] Capitalismo privado, mixto y estatal.