La coca nueva en la reserva El Choré es una denuncia más de las muchas que se hacen y que la indiferencia del gobierno colonial muestra su apoyo tácito a:
1.La política de avasallamiento a la propiedad de los territorios nativos por gente extraña al lugar, conocidos como colonizadores
2.La política de fomento al narcotráfico, a través de una supuesta clandestinidad de los cultivos de coca.
3.La ausencia de alguna sensibilidad para la preservación de valores morales indispensables para una juventud sana.
4.La hipocresía en la defensa de la Naturaleza al permitir la destrucción de una reserva ecológica.
5.Reforzamiento del colonialismo interno al agredir la nación de La Media Luna con la nación altiplánica al margen de principios básicos que hacen al buen vivir entre naciones hermanas como es el respeto a la libertad, el respeto al otro, el respeto a las diferencias, el respeto a los territorios ancestrales, el principio de unidad, la preservación de la moral, el respeto a la naturaleza, el incumplimiento de la ley, entre otros.
EL DEBER. Viernes 23, Octubre 2009
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia
Detectan coca nueva en la reserva de Choré Ilegal. A una hora de la comunidad Pueblo Nuevo, asentada cerca del río Ibabo, hay un predio con por lo menos una hectárea de la hoja, según lo comprobó EL DEBER en el sitio
Evidencia. En Choré se cultiva de forma clandestina coca, según lo registra esta foto de EL DEBER, tomada esta semana. En la zona hay tensión por esta situación
Javier Méndez Vedia
La presencia de los cultivos de coca en la reserva forestal Choré, una de las tres que tiene Santa Cruz, tensiona la relación entre colonos e indígenas.
La zona, rica en especies maderables como el bibosi, ochoó y otros, está perdiendo grandes árboles para dar espacio a los cocales.
Uno de los más alarmados por el problema es David Pérez, integrante de la Asamblea Autonómica Departamental, que lo reconoce como dirigente del pueblo mojeño. Fue iniciativa suya invitar a este medio a comprobar la existencia de las plantaciones en inmediaciones de los ríos Ichilo e Ibabo, concretamente a una hora de la comunidad Pueblo Nuevo, asentada sobre el Ibabo. El asambleísta estuvo acompañado por algunos moradores mojeños de la zona, que prefieren reservar su identidad, porque ya hubo enfrentamientos por la ocupación de los territorios.
El procedimiento consiste en deforestar una parte del monte y esperar a que el agua evapore. Al cabo de 25 días se realiza una quema. La madera no es aprovechada, porque se espera que el monte esté listo para colocar los plantines, que están colocados cerca del área desmontada.
La Federación de Colonizadores de Yapacaní es vista con sospecha por parte de un sector del pueblo mojeño, que se siente invadido por los colonos. Sin embargo, René Vargas Moreira, que trabaja en la asignación de territorios por parte de la Federación de Colonizadores, asegura que no sabe nada del tema, puesto que su gente, agrupada en 75 sindicatos y ocho centrales, tiene la consigna de ‘coca cero’ para sus cultivos, como se acordó en diferentes ampliados y reuniones.
El viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, asegura que, como establece un decreto supremo, nadie debe ingresar a la zona para realizar cultivos agrícolas.
El secretario general de la Federación del Trópico de Cochabamba, que aglutina a varios sindicatos de cocaleros, dice que pedirá al Gobierno la erradicación inmediata, puesto que, además de perjudicarlos, son cultivos ilegales.
Un tercer actor en el conflicto es el pueblo yuracaré, que asiste a las reuniones de la Federación de Colonizadores y no reconocen a David Pérez como dirigente, porque es parte de la estructura de la Prefectura.
Ramiro Galindo, representante de los yuracaré, asegura que ellos también han denunciado la presencia de cocales, pero ni los medios de la capital oriental ni el Canal 7 les dan cobertura.
Futuro
- Efectos. La cobertura boscosa en Choré actúa como barrera ante los vientos, que pueden incrementar su efecto incluso en la ciudad.
- Agua. En la zona se retiene gran cantidad de líquido, incluso cuando el sol está fuerte. Se recargan así los acuíferos, que ayudan a mantener la humedad en los suelos del norte integrado.
- Informe. La revista EXTRA publicará más fotografías, un mapa y las visiones de las partes el domingo 1 de noviembre.
Quieren proyecto ecoturístico Una de las maneras de proteger la zona consiste, según el asambleísta David Pérez, es crear un centro de protección de la biodiversidad y ecosistemas del Choré.
El proyecto contempla la construcción de espacios para 50 familias, que trabajarán como guardias forestales. Veinte cabañas pequeñas, a un costo de $us 10 por turista, y otras doce cabañas grandes, donde se cobrará $us 50 por noche, albergarán a los visitantes. “Esperamos que lleguen también ONG y fundaciones”, dice Pérez. El proyecto incluye bailes típicos y comida local, además de senderos de interpretación.
Desde este lunes, en la Prefectura se empezará a discutir una ley departamental específica para proteger esta reserva forestal.
Ha causado algún revuelo el artículo, que levemente modificado, puse en la conversación, el 009.10.17, por esta red virtual, a la cual pertenece Aulalibre, con el título de “Diferencia entre ricos y pobres”.
Uno de los contertulios, J. Flores, a cuyo comentario me voy a referir, empieza reconociendo que “son evidentes las aseveraciones que hace el autor” por lo que debo expresar mi complacencia. Sin embargo comenta “el olvido de las causas fundamentales para la existencia de las diferencias”. Evidentemente este no fue el propósito del documento por lo que quedo exculpado.
Sólo se consideró los modelos para respaldar la importancia de la aplicación de la actitud de las personas y los valores que se aconsejan en el artículo inicial, los que formalmente son los mismos para las dos posiciones planteadas por la crítica, con los que Flores está de acuerdo. Como estamos en un mundo que ha globalizado el poder del dinero no existen en el planeta ejemplos de países donde se exprese prístinamente la felicidad que da el prestigio. El ser humano incorpora en sí, simultáneamente, una parte espiritual y una parte física. El dominio de la parte física mediante el poder lo animaliza, lo cosifica. El poder y la animalización del ser, caracteriza a toda la era de la civilización. Ahora con su debilitamiento objetivo se crean las condiciones para el fortalecimiento de la espiritualidad del ser, humanizándolo, transformándolo en un ser libre.
Y ya que mencionó el caso de Bolivia, y dentro de ello, en un lugar destacado a Santa Cruz, debo incluir a Santa Cruz también como otro ejemplo a tomar, ya que este departamento ha logrado un lugar sobresaliente en el concierto boliviano a pesar de las históricas limitaciones que le impone el centralismo de los gobiernos neocoloniales.
Un punto del documento original que modifiqué y deseo resaltar ahora, es la referencia a la Confederación Helvética, por que este modelo federal calza perfectamente para las necesidades de una Bolivia plurinacional. Suiza es un país más chico que cualquiera de los departamentos de Bolivia y es mediterráneo, sin embargo posee el índice de competitividad más alto del mundo, posee un ingreso per cápita entre los más elevados del mundo, una de las flotas mercantes más grandes del globo y custodia los depósitos de valores del mundo transnacional. Por esto y mucho más es que considero que el modelo autonomista ha quedado sumamente pequeño para los requerimientos bolivianos.
Nuestro artículo en su primer párrafo dice: “Casi todas las personas buscan la felicidad, y desean ganar prestigio o dinero y progresar, para sí mismos y sus familias”. En ello lleva implícito el hecho de que la felicidad del individuo hace a felicidad del país, ya que todo crecimiento racional se hace de abajo hacia arriba, en contraposición de la sustentación de Flores de priorizar el estado, concepción verticalista esencia de toda dictadura. Él aspira a un “estado poderoso como locomotora que arrastre el desarrollo nacional”.Olvida que ya tuvimos el estado más poderoso del mundo con la Unión Soviética, modelo de imperialismo de estado, y terminó derrumbándose por la putrefacción interna que generó una nueva clase de privilegiados. No fueron muchas las diferencias con las oligarquías capitalistas del imperialismo privado.
Por otro lado el trabajador como asalariado continuó vendiendo su fuerza de trabajo para la capitalización del estado, esto significa que el trabajador enajenado de Marx era el mismo para el sistema socialista como para el capitalista privado. Desde este punto de vista ambos sistemas habían sido capitalistas y resulta tan detestable el imperialismo privado como el estatal.
El punto de la diferencia de fondo del artículo, en el que cada uno refleja su mundo interior, se encuentra en que Flores interpreta como felicidad la parte que se refiere a “ganar dinero”, esto es la economía, el poder, la industrialización. No sé si aquí está representando la propuesta industrializadora del gas y de Bolivia que propugnó Evo Morales con el MAS hace ya cuatro años y no aparece hasta ahora, de nuevo la propone en esta elección, lo que ya huele a manoseo público o la propuesta de Samuel Doria Medina después de haber pasado por un gobierno que tampoco hizo nada al respecto, pero a lo mejor pueden hacer. En resumen para Flores la felicidad y la pobreza depende de la posesión de la riqueza material.
Lo que el artículo pretende plantear es la alternativa de un mundo nuevo en el que la felicidad depende de la parte que se refiere a “ganar prestigio”, esto es agrandar el ser humano en su aspecto espiritual, los valores humanos, el conocimiento indispensable para poder asumir los valores que se propician, porque en el mundo en que vivimos estos valores para la mayoría, particularmente para el sector político, se los conoce pero no se los practica, es una sentida aspiración social irrealizable en una cultura del poder, en fin hay que generar un mundo cuyo centro sea el ser humano y su entorno, que privilegie la vida y el bienestar integrado con la naturaleza.
En los ejemplos del artículo “Diferencias de ricos y pobres” no se hizo cuestión sobre las alternativas de felicidad porque la democracia que se va abriendo campo con una nueva sensibilidad humana no plantea la eliminación del otro para la imposición de uno. Es la conciencia la que determinará la opción de cada uno, mientras tantos todos tenemos derecho al disfrute de la vida, por eso es que las imposiciones del poder son un retorno a la animalidad del ser y su apoyo implica una complicidad sanginolente.
Es sumamente urgente que la sociedad reflexione seriamente sobre las nuevas conformaciones de poder. En el mundo se incrementa la carrera armamentista, en América en particular se enfrentan derechas e izquierdas. Por un lado se fortalece la alianza encabezada por Colombia y Estados Unidos de Norteamérica y por otro lado se fortalece la alianza de los llamados países socialistas del siglo XXI con Chaves y Lula.
Esto se refleja en el comentario de Flores cuando nos habla de imperialismo, la lucha de clases, la igualdad y la “lucha de la Izquierda Nacional” en procura del “socialismo democrático”, nacionalismo con tufo al nacionalismo ario de Hitler, que resulta incomprensible en un estado plurinacional como Bolivia. Vocabulario ya usado por Lenin como fundador de la Unión Soviética y por Stalin como constructor del colapsado imperio socialista.
Por otro lado se establece como objetivo la construcción de un socialismo democrático, en el que no distinguimos si se refiere a la democracia burguesa instrumento del mundo imperial que rechaza Flores o la democracia del proletariado, bandera con la que Lenin inició la construcción del imperialismo socialista, el que con mayor honestidad llamo él de dictadura del proletariado, en contraposición de la democracia burguesa, que llamó dictadura de la burguesía, que ahora pertenece al pasado histórico de la humanidad y el no haberla leído, por los riegos que implica, es imperdonable.
Para terminar, resumir diciendo que la cultura del poder lleva a la destrucción del otro y al final de los dos. La liberación del trabajador enajenado implica necesariamente la eliminación de todos los imperialismos, el reconocimiento del otro en uno, por fin la humanización del ser. El triunfo del humanismo superior.
Los defensores de los intereses regionales frente al neocolonialismo impuesto por el centralismo, los descendientes de los que no fueron consultados el 6 de agosto de 1825 para la creación de la república, no pueden estar de acuerdo con una república que sólo ha estado al servicio de oligarquías militares, mineras, financieras y finalmente burocráticas partidarias, que a nombre de una nación inexistente manejaron el País como su hacienda particular y dejaron abandonado el campo y todos los departamentos del interior, algunos, hasta la fecha actual.
Se apoderaron del producto del trabajo de todos los departamentos y expoliaron sus riquezas, como fue la apropiación del excedente de la producción de la quina, de la goma, del petróleo y de los productos agrícolas y mineros, aparte de pretender imponer una cultura aimara.
Después de casi 200 años de frustración, de soportar humillaciones como los reiterados ofrecimientos de entregar pasaporte a los cruceños para que se vayan de la república, los reiterados atropellos militares dando lugar a los héroes caídos en las luchas igualitarias de Andrés Ibáñez, federalista de Los Domingos, de los orientalistas de la década del 1920, de las luchas por las regalías y por las autonomías; evidentemente llegó el tiempo de comprender que la única forma de preservar la unidad de Bolivia es creando condiciones de confianza entre todos los departamentos del País.
La república corresponde a una organización política administrativa centralista que busca la homogenización cultural, imponiendo la del grupo hegemónico. No se trata de conservadores o liberales, tampoco de izquierdas o derechas, ni de capitalismo o comunismo, ni de religiosos o ateos, ni de dictaduras o democracias, se trata de un sistema de sometimiento colonial interno que hay que eliminar. Ningún pueblo debe someter a otro pueblo, todos tienen derecho a la libertad y la dignidad. A nombre de la construcción de una nación inexistente se ha preservado el instrumento del colonialismo interno, pero en la lucha por la defensa de los intereses regionales se ha fortalecido la conciencia anticolonial, democrática, humanista y, por lo tanto hay que alegrarse, por que ésta república desaparezca.
A pesar de los esfuerzos del sector hegemónico estalinista del MAS por fortalecer la autoridad mediante un gobierno poderoso y centralista, su compromiso con el sector nativo lo ha obligado a introducir el concepto estatal, evidentemente, acorde con los estalinistas, de esencia centralista. Todavía hay un camino difícil de recorrer para eliminar el centralismo y desarrollar la democracia.
En todo caso a los autonomistas que creen en la autodeterminación de los pueblos como ha sucedido con los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando; quienes por voluntad propia han exigido la autonomía y se han dado su Estatuto Autonómico de características federales deben buscar la conformación de un Estado Federal o Confederal, en el que, en un Consejo Ejecutivo, todos los componentes puedan sentarse en igualdad de condiciones para resolver los problemas de la comunidad nacional. (Tomar ejemplo de la Federación Helvética)
Esta perspectiva, la estatal, en un proyecto federalista es de un contenido democrático y humano mucho mayor que el ofrecido por el centralismo estalinista para conciliar los intereses de mestizos, nativos y blancos.
Colonización y descolonización; recolonización y libertad
Por Álvaro Jordán
Las primeras pretensiones colonizadoras sobre los pueblos de Kandire las planteó el imperio del Tawantisuyo. Parte de ambos territorios dieron nacimiento, posteriormente, a la Bolivia actual.
Fue en el periodo precolombino, cuando el Inka Yupanki, por los años del 1450, invadió a los pueblos de la cuenca amazónica-platense.
Posteriormente, en el periodo del Inka Wayna Kapaj se produjo otro intento de sometimiento de la confederación de pueblos de Chané, Chiriguanía, Chiquitos, Mojos y Guarayos, entre los años 1513 al 1521, dando como resultado la derrota de tres ejércitos imperiales comandados por los Generales Guancané, Condorillo y Lucana, frente al ejército comandado por el Libertador de la Confederación de pueblos de Kandire, el Gran Grigotá.
El segundo periodo de lucha contra la colonización se produjo como consecuencia de la invasión española al continente, entre los años del 1542 y 1825, éste último fue el año de la fundación de la República de Bolivia.
En este periodo se produjo una encarnizada lucha de los pueblos nativos y mestizos por su libertad, en el que se destaca la heroica defensa de la Chiriguanía, cuyo pueblo logró preservar durante todo el periodo colonial la condición de su territorio libre y sirvió de ejemplo al resto de la población.
Al final de este periodo de lucha, en los quince años etiquetados por la cultura neocolonial como la lucha por la independencia, participó toda la población de lo que posteriormente se llamó Bolivia.
En esta lucha independentista, el sector leal al sometimiento español cuando era inminente la derrota del ejército absolutista, el que era dirigido por el General Olañeta; el sobrino de éste, el Dr. Olañeta, quién hasta ese momento fungía como su secretario, convenció al flamante Héroe de Ayacucho, el General Sucre, para realizar una alianza de los absolutistas de la Audiencia de Charcas con los liberales de Sucre para acabar con la guerra y sobre esta base fundar la República de Bolivia.
Los héroes nativos y mestizos del pueblo fueron marginados y el sector más retrogrado y españolista de la antigua Audiencia de Charcas se hizo cargo de la formación de la República de Bolivia. El antiguo colonialismo español se transformó en un nuevo colonialismo, esta vez interno. Una pequeña parte, la hegemónica, la que recibió el apoyo del ejército bolivariano, se transformo en los nuevos amos del pueblo.
Este sector hegemónico, inicialmente encomendero y clerical, a lo largo de la república adoptó sucesivamente la cualidad militar, minera, burocrática y racista, cuyo centro de poder se estableció en La Paz.
Se caracteriza este grupo, en primer lugar por establecer un neocolonialismo interno, al principio al servicio de una aristocracia españolista, la que poco a poco fue cediendo espacio a los intereses de un sector indigenista y racista de esencia aimara.
Este sector centralista siempre estuvo al servicio de intereses extranjeros ya sean estos españoles, británicos, franceses, norteamericanos o finalmente venezolanos. Significa que la lucha de descolonización española se transformó en una nueva recolonización al servicio de nuevos centros de poder extranjero.
Este doble colonialismo, el extranjero y el interno, lo han padecido de distintas maneras los pueblos de todos los departamentos, incluido el de La Paz. En primer lugar a través del nombramiento de autoridades y funcionarios públicos obedientes a la voluntad del centralismo.
Cuando esto no fue suficiente se reforzó con el envío de tropas militares para sofocar cualquier intento reivindicativo, por supuesto, constituidas por mandos de plena confianza del neocolonialismo. Siempre el centralismo se cuidó de desplazar oportunamente los mandos del interior, como cuando el actual gobierno dio de baja a tres generaciones militares, salvo casos excepcionales de personajes de reconocida confianza del centralismo, los que nunca faltaron tanto en el campo militar como en el civil.
El primer siglo de vida republicana fue de completo abandono de los valles y llanos, sólo se lo consideró para robarle sus riquezas naturales como la quina, la goma, el petróleo, para el abastecimiento de la producción barata del oriente como carne , azúcar, arroz, maíz, y otros.
Desde Santa Cruz, más concretamente desde la Chiriguanía libre, se sostuvo una guerra defensiva sin cuartel al colonizador altiplánico, debido a que sus tierras fueron permanentemente avasalladas y su población condenada al exterminio étnico.
Santa Cruz y Bolivia toda no deben olvidar la heroica y última defensa de la libertad encabezada por el heroico Chapiaguazú Tumpa y los miles de mártires chiriguanos que lo acompañaron en el levantamiento de Kuruyuki, frente al Gral. Pachacha Gonzáles, el que no hacía un año había llegado a Santa Cruz enviado por el Gobierno de Arce para eliminar las fuerzas federalistas cruceñas de “Los Domingos” y ahora este mismo Gobierno le encomendaba el exterminio Guaraní.
Tampoco se debe olvidar a Tristán Roca, patriota cruceño y creador de la bandera y del primer himno cruceño, himno que el centralismo españolista reemplazó con el que todavía conocemos. Prueba de que todavía hay un largo camino por andar.
Son miles los héroes que tendríamos que recordar por sus luchas en defensa de los intereses regionales. Sólo para mencionar algunos ahí están los igualitarios de Andrés Ibáñez, los federalistas de Los Domingos, los integracionistas del Memorándum del 1904, los orientalistas de la década del 1920 y muchos más para culminar con los mártires de las victoriosas luchas por las regalías, la autonomía municipal y finalmente la autonomía departamental y nativa. Una verdadera y larga lucha de las fuerzas descolonizadoras y humanistas contra el neocolonialismo interno.
Se puede afirmar, que en el plano externo, mientras se produce un proceso de descolonización del poder norteamericano se produce otro proceso de recolonización a favor de la hegemonía venezolana a través de la compra de conciencias mediante los cheques venezolanos, el desplazamiento laboral de nuestros profesionales con el pretexto de campañas educativas, de salud y de asesoramiento de todo tipo.
También se puede afirmar, que en el plano interno, mientras se impone un proceso de “descolonización”, así llama el Gobierno al desmontaje del sector económico en manos de sectores blancoides y mestizos, de cultura camba,de origen chiriguano, chiquitano, chane, mojeño, guarayo, baure, moseten, leco, y otros, se produce otro proceso de apropiación del patrimonio de los pueblos de los valles y el oriente boliviano, transfiriendo la propiedad de la tierra a colonizadores del altiplano, beneficiarios de los sectores de poder de la nueva clase burocrática, partidaria y de origen aimara, imponiendo su cultura, su idioma y condenando a la transculturización y a la desaparición de las etnias lugareñas junto a su expresión mestiza, conocida como nación camba.
Es un problema de confrontación de intereses económicos y culturales,que no ha tenido solución fraterna en el marco de los casi 200 años del poder centralista de la República de Bolivia, por muy autoritario o democrático que éste sea.
La necesidad de impedir la repetición de hechos violentos, los que si no se atienden oportunamente tienden a ser cada vez más cruentos y a fin de preservar la unidad de todos los pueblos y espacios que abarca Bolivia resulta indispensable el replanteamiento de esta unidad en el marco de una nueva estructura del estado de carácter federal, en el que todos nos sintamos hermanos respetuosos de nuestras diferencias.
La consigna debe ser que: ¡Nadie tiene el derecho de someter a otro!