miércoles, 5 de agosto de 2009

República o Estado

República o Estado.
Por Álvaro Jordán

Los defensores de los intereses regionales frente al neocolonialismo impuesto por el centralismo, los descendientes de los que no fueron consultados el 6 de agosto de 1825 para la creación de la república, no pueden estar de acuerdo con una república que sólo ha estado al servicio de oligarquías militares, mineras, financieras y finalmente burocráticas partidarias, que a nombre de una nación inexistente manejaron el País como su hacienda particular y dejaron abandonado el campo y todos los departamentos del interior, algunos, hasta la fecha actual.

Se apoderaron del producto del trabajo de todos los departamentos y expoliaron sus riquezas, como fue la apropiación del excedente de la producción de la quina, de la goma, del petróleo y de los productos agrícolas y mineros, aparte de pretender imponer una cultura aimara.

Después de casi 200 años de frustración, de soportar humillaciones como los reiterados ofrecimientos de entregar pasaporte a los cruceños para que se vayan de la república, los reiterados atropellos militares dando lugar a los héroes caídos en las luchas igualitarias de Andrés Ibáñez, federalista de Los Domingos, de los orientalistas de la década del 1920, de las luchas por las regalías y por las autonomías; evidentemente llegó el tiempo de comprender que la única forma de preservar la unidad de Bolivia es creando condiciones de confianza entre todos los departamentos del País.

La república corresponde a una organización política administrativa centralista que busca la homogenización cultural, imponiendo la del grupo hegemónico. No se trata de conservadores o liberales, tampoco de izquierdas o derechas, ni de capitalismo o comunismo, ni de religiosos o ateos, ni de dictaduras o democracias, se trata de un sistema de sometimiento colonial interno que hay que eliminar. Ningún pueblo debe someter a otro pueblo, todos tienen derecho a la libertad y la dignidad. A nombre de la construcción de una nación inexistente se ha preservado el instrumento del colonialismo interno, pero en la lucha por la defensa de los intereses regionales se ha fortalecido la conciencia anticolonial, democrática, humanista y, por lo tanto hay que alegrarse, por que ésta república desaparezca.

A pesar de los esfuerzos del sector hegemónico estalinista del MAS por fortalecer la autoridad mediante un gobierno poderoso y centralista, su compromiso con el sector nativo lo ha obligado a introducir el concepto estatal, evidentemente, acorde con los estalinistas, de esencia centralista. Todavía hay un camino difícil de recorrer para eliminar el centralismo y desarrollar la democracia.

En todo caso a los autonomistas que creen en la autodeterminación de los pueblos como ha sucedido con los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando; quienes por voluntad propia han exigido la autonomía y se han dado su Estatuto Autonómico de características federales deben buscar la conformación de un Estado Federal o Confederal, en el que, en un Consejo Ejecutivo, todos los componentes puedan sentarse en igualdad de condiciones para resolver los problemas de la comunidad nacional. (Tomar ejemplo de la Federación Helvética)

Esta perspectiva, la estatal, en un proyecto federalista es de un contenido democrático y humano mucho mayor que el ofrecido por el centralismo estalinista para conciliar los intereses de mestizos, nativos y blancos.

Santa Cruz, 4 de Agosto de 2009

http://humanismochane.blogspot.com
http://kandire.blogspot.com

1 comentario:

rolando dijo...

Poderoso Ingeniero:

Me tome la libertad de socializar un poco su articulo.

Un abrazo

El Camba Schrupp